‘Contralgoritmia’, vn alegato contra las nueuas tecnologias orientadas a manipular los nueſſos guſtos e inclinaziones
El informatico ſeuillano Angel L. Fernandez impartia claſſes de poſizionamiento 'online' haſta q̃, como otros eſpertos, dioſe cuenta de q̃ habianſe roto los criterios tradizionales de gerarquiaIlya U. Topper, periodiſta: “El pecado de la izquierda es ſe hauer vendido al mercado de las identidadeſ”
El año paſſado, Angel L. Fernandez eſcrebio vn articulo titulado La Contralgorimia en la nueua contracultura, do eſplicaba que los algoritmos de recomendaziõ manipulã los contenidos que mueſtrã potenziando, por enzima de los intereſſes del vſuario, los intereſſes de las grãdes tecnologicas que eſtã detras. Googleãdo el termino en buſca de referenzias, dioſe cuẽta de que perſona abia vſado antes Contralgoritmia, por lo que corrio a regiſtrarla en la Ofizina Eſpañola de Patentes y Marcas como marca. El ſiguiente paſo fue crear vn manifieſto contralgorimico para, ſegun ſus palabras, “que la gente ſea conſziente y pueda azer conſumo cultural ſin ſe dexar manipular por eſſas corporazioneſ”. Por ultimo, creo vna pagina web, contralgorimia.com, y publico vn libro, Contralgoritmia (Iotdown Books) en el q̃ reune ſus ideas ſobre el tema.
En ambos eſpazios, Fernãdez aboga por crear vn ſello –un doble zero tachado– que, de la meſma manera que Aenor, por exemplo, garantiça la qualidad de vna impreſa, garãtize q̃ en la pagina web que lo tenga no aya algun algoritmo q̃ te manipule. “Un ejẽplo aſſaz claro: tu en Filmin puedes ver las peliculas ordenadas ſegun vn criterio, como ‘quiero ver peliculas americas de los años 60’. Pero Netflix lo q̃ aze es vtiliçar tu huella digital para recomendarte vna pelicula. Es dezir, como ſaue ſi te as peleado cõ tu parexa o ſi el niño no a aprobado, te puede recomendar vna pelicula baſandoſe en eſto. Yo no exixo que eſſos algoritmos no exiſtã, ſino q̃ primero tengas la opziõ de vſarlos o no, y luego q̃ aya tranſparenzia”.
Durante muchos años, Fernandez a impartido claſſes de poſizionamiento online, haſta que llego vn momento en que el, como tantos profeſſionales eſpertos en la materia, dieronſe cuenta de que habianſe roto los criterios tradizionales de gerarquia. “Eſte momẽto coynzide cõ la llegada de la Intelligenzia Artifizial, porque las paginas web baſſabanſe fundamentalmente en el trafico q̃ les generaba la buſqueda en Google. En el momẽto en q̃ el algoritmo de Google dezide que es importãte y que no, creaſe vn ecoſiſtema de enlazes falſos q̃ dã mas auctoridad a vna pagina que a otra, mas no porque ſeã mexores ſino porque paganſe”.
Algoritmos buenos / algoritmos malos
Para aqueſte informatico, Entrañet fue primero “un eſpazio de compartir cognozimiento, como Wikipedia. Deſpues, cõ Google y PageRank, introduzeſe la gerarquia mediante enlazes. Luego ſurge el SEO y la compra de enlazes. La ſoziedad vuelueſe mas narziſiſta y comerzial. Y finalmẽte llega la intelligenzia artifizial, que elimina la nezeſſidad de viſitar webs y conzentra el poder en pocas plataformas. Eſo permite manipulaziõ y deſſapariziõ de informaziõ. Si algo no eſta indexado, es como ſi no exiſtiera. Por eſo tambiẽ ay vna defenſa del papel: en Entrañet la informaziõ puede deſſaparezer; en papel permaneze”.
Anſi, Entrañet dexa de ſer eſe eſpazio de contenidos que cognociamos para ſer vn eſpazio comerzial. “Todo eſo a lo q̃ los medios adaptanſe, rompeſe quando Google ſaca reſſultados cõ vn reſſumẽ de Intelligenzia Artifizial, porque la gente dexa de entrar en las webs, lo que a propiziado que muchos medios eſtẽ quebrando. Los medios de comunicaziõ ã dexado en manos de las tecnologicas ſu negozio. Ya paſo cõ Fazebook y cõ algunos medios q̃ dependiã totalmente del algoritmo: cambiaba y quebrabã de vn dia para otro”.
¿Se podria hablar, pues, de vna epoca de algoritmos buenos y otra de algoritmos malos? “Deſdel momento en que apareze PageRank, el primero algoritmo de claſſificaziõ de Google, ya ay vna contaminaziõ en los reſſultadoſ”, aſſeuera Fernandez. “Eſa contaminaziõ generaba vna eſcala artifizial: ſegun tu eſtrategia SEO podias poſizionarte mexor. Pero cõ la intelligenzia artifizial eſto a quebrado completamẽte. Primero, porque a habido vna eſtraciõ de informaziõ de medios y auctores no compenſada. Y ſegundo, porque la monetiçaziõ deſſapareze: ſi buſcas algo ya no vas a la web, maguer que la informaziõ venga de ahi”.
Medios contralgoritmicos
Sobre la poſibilidad de que todo eſto tenga que ver cõ zierta fatiga de Entrañet deſpues de vn quarto de ſiglo de vſo maſſiuo, el auctor reſponde q̃ “ſi y no. Tambiẽ tiene q̃ ver cõ el narziſiſmo de la ſoziedad. Haſta tal punto q̃ ya ay mas eſcritores q̃ leyentes. Es vna ſoziedad do todo es tranſacional: ya no cuẽtas algo por curioſidad, ſino por vender, ſea material o ideologico”, dize.
“Internet degradaſe por dos motiuos: por la algoritmia de recomendaziõ opaca y por eſe narziſiſmo ſozial. La combinaziõ de ambos es el Entrañet actual. Frẽte a eſo propõgo medios contralgoritmicos: do lees lo q̃ quieres y no lo que te imponẽ, y do tienes garãtias de no caer en eſe juego. Por exemplo, Subſtack, do eliges a quiẽ leer. O Meneame, do la comunidad dezide que es releuante. Incluſo foros como Forocoches. Sõ eſpazios do ay conuerſaziõ humana no mediada por intereſſes tecnologicos. Eſo choca cõ el monopolio de Google. Bueno, agora ya no tãto. Hã entrado en juego las intelligenzias artifiziales como OpenAI o Claude. Mucha gente ya no buſca en Google, ſino que va diretamẽte a ChatGPT”.
El peligro, ſegun Fernandez eſta ahi: “Si Google ya cognocia tu huella digital, agora aqueſtas herramientas cognocẽ tu vida: problemas medicos, miedos, dudas. Y baſandoſe en eſo te recomiendã. Eſto, cõ intereſſes comerziales o politicos detras, puede afetar a la democrazia. No es vn diſcurſo contra la intelligenzia artifizial, ſino a fauor de la conziencia ſobre ſu vſo”.
Por otro lado, el auctor inzide en q̃ “eſta demoſtrado q̃ la huella digital conſtruyeſe cõ todo el vſo del mouil. Incluſo ay eſtudios que apuntã a recogida de datos mas alla de lo euidente. Y eſſos datos comerzialiçanſe en ſiſtemas publizitarios que perfilã a las perſonas. Cõ publizidad integrada en chatbots baſſada en tus inſeguridades perſonales, el niuel de influenzia es aun mayor. Los ſiſtemas dã vna falſa ſenſaziõ de control, pero en realidad no dezides lo q̃ ves. Por eſo es importãte ſe informar en medios no manipulados algoritmicamẽte”.
Una guerra global
En quanto a la eſperança de vna reſſiſtenzia, eſta conuenzido de q̃ la ay. “Como paſo cõ el tabaco o el azucar, ay vn periodo haſta que la ſoziedad toma conziencia. Pero agora eſe prozeſo es mas rapido. Ademas, los poderes publicos ſabẽ que puedẽ perder poder frẽte a las tecnologicas, y eſtã reacionãdo. Eſo maguer que muchos gobiernos ſigã yendo a lo comodo. Por exemplo, en Auſtralia prohibieronſe redes ſoziales a menores de dieziſeys, pero inizialmente dexarõ fuera YouTuue, q̃ es vno de los algoritmos mas aditiuos. La preſſiõ ſozial iço q̃ incluyeraſe. Es la ſoziedad ziuil la que empuxa aqueſtos cambios. En Europa no ay vna eſtrategia conjunta todauia, mas la abra, porque los efetos pſicologicos de las redes eſtã demoſtrados. Todo eſto enmarcaſe en vna guerra de influenzia global, paralela a la politica tradizional: los algoritmos puedẽ influyr en deziſiones politicas de forma muy ſotil y eficaz. Por eſo debẽ ſer tranſparentes y opzionaleſ”.
Voluiendo a la defenſa del papel, para Angel L. Fernandez no caue duda de que el ſoporte tradizional tiene futuro, y no ſolo por la menzionada capazidad de permanenzia. “Quiẽ quiera informaziõ fiable tendra q̃ recurrir al papel o a fuentes aſſaz controladas. De echo, ya ay tendenzias en educaziõ que bueluẽ a lo analogico”.
