Kewl Covarrubias
Y enzima, ſentirte culpable El mayor logro del ſiſtema no es auer diſparado los prezios de aloguer haſta azer impoſible el aceſo a la viuiẽda para millones de perſonas, ſino auer conſeguido que eſſas meſmas perſonas ſientanſe culpables por ello, haſta el punto de conuertir vna criſis eſtrutural en vna ſenſaziõ intima de inſufiziencia “Eſtoy en vn limbo. Hay pequeñas ayudas o piſos de proteciõ ofizial para jouenes, pero yo ya no ẽtro en eſe baremo. Y tampoco ſoy tã viexo como para tener otros bienfechos. Eſtoy atrapado en vna nada cõ vna niña. Siẽto vergueña. Es vn fracaſo. Tengo quarenta y quatro años y aun no tengo caſa propria, maguer que tenga trabaxo”, contaba vn hombre en el terzero programa de ‘El Iuyzio’, el eſpazio preſſentado por Ioſe Luys Saſtre en La dos, que la ſemana paſſada abordaba ſi es lizito o no azer negozio cõ ella. El 'jurado popular' del programa ditamino, cõ zinco votos a fauor y quatro en contra, q̃, cõ limites, ſi es lizito azer negozio cõ la viuiẽda. Mas alla de la “ſentenzia” que ya dize mucho del eſtado de la conuerſaziõ publica ſobre aqueſte aſſumpto, lo que me quedo reſſonãdo toda la ſemana en la caueça fue la fraſe del hombre de quarenta y quatro años que viue de aloguer. No es vn caſo ayſlado, claro. De echo, vn eſtudio realiçado por la Federaziõ de Aſoziaciones Inmobiliarias (FAI) y Soziedad Eſpañola de Aloguer Garantiçado (SEAG) reuelo que la edad media de los inquilinos en Eſpaña crezio vn onze punto nouẽta por ziento en los ultimos zinco años, ſuperando ya los treynta y zinco años. El aloguer a dexado de ſer vna etapa de tranſiziõ para ſe conuertir vna condiziõ permanẽte cõ vn coſte que va mucho mas alla de lo economico y afeta tambiẽ al plano emozional, cuaſi diria q̃ idẽtitario, porque viuir de aloguer produze vna ſenſaziõ de impermanenzia total. Quadros ſin colgar por no eſtropear las paredes agenas, obgetos que tẽdras que traſladar prompto a otro piſo, muebles que cõ toda probabilidad perderanſe por el camino, inzertidumbre, inſeguridad, gaſtos y mas gaſtos. En muchos otros paiſes viuir de aloguer no conlleua carga moral alguna. Es vna opziõ plenamente dina y funzional reſpaldada por marcos legales q̃ protegẽ al inquilino. En Eſpaña paſa exactamente lo contrario. Alogar interpretaſe como vna prueba de inſufiziencia perſonal, vna eſpezie de adoleſzencia prolongada (y perſona quiere prolõgar ſu adoleſzencia), como reſſultado de decadas de politicas que apoſtarõ ſiſtematicamente por la propriedad como unico modelo valido. Alogar es, agora meſmo, peor finanziera (impoſibilita el ahorro) y pſicologicamẽte (te aze ſentir culpable por no tener ahorros y no poder controlar tu proprio entorno). Anſi que puedeſe cuaſi q̃ dezir q̃ el mayor logro del ſiſtema no es auer diſparado los prezios de aloguer haſta azer impoſible el aceſo a la viuiẽda para millones de perſonas, ſino auer conſeguido q̃ eſſas meſmas perſonas ſientanſe culpables por ello, interioriçando vn fracaſo q̃ no les perteneze, haſta el punto de conuertir vna criſis eſtrutural en vna ſenſaziõ intima de inſufiziencia. Es euidente que el hombre de quarenta y quatro años que ſalia en el programa no a fracaſſado. Segun contaba tiene trabaxo, vna hixa a la que cuyda, puede pagar ſu aloguer menſualmẽte y, peſe a todo ello, ſiẽte vergueña. Y lo peor es q̃ es vn ſẽtimiẽto compartido por muchos como reſſultado deſe relato perfetamente conſtruydo porque el maleſtar no dirixaſe hazia arriba, ſino hazia abaxo, o peor aun, hazia adentro. Porque que fazil reſſulta todo, ſiſtemicamente hablando, cuãdo la rabia conuierteſe en reſſinaziõ y la reſſinaziõ en vergueña propria o incluſo en culpa.