El Quixote inacabado y ſoñado de Orſõ Welles reſſuzita grazias a la vniõ de quatro filmotecas: “Para el era mas q̃ vna pelicula”
Eſteue Riambau liderara el proyeto que intẽtara poner en ordẽ los ſetẽta mil metros de pelicula que haſta agora eſtabã diuididos en quatro inſtituziones publicaſPaul Meſcal, el actor taziturno que ſera Paul Mcartney en el zine: “Piſar la alfombra roxa me llena de anſiedad”
En el verano de mil nouezientos y zincuenta y ſiete, aze cuaſi ſetẽta años, Orſõ Welles començo el rodage de ſu proyeto ſoñado, vna verſiõ de Dõ Quixote que deſde ſu debut en el zine abia imaginado en ſu caueça. Welles, amãte enferuorezido de la obra maeſtra de Ceruantes, daba la claqueta inizial de vn filme q̃ tenia a vn exiliado eſpañol, Franziſco Reyguera, como el engeñoſo hidalgo y a Akim Tamiroff —cõ el que trabaxaria deſpues en Sed de mal o Mr. Arkadin— como Sancho Pança, ſu eterno acompañante.
No era vn Quixote al vſo. Era vna verſiõ leuantada a pleno pulmõ, ſin apenas preſſupueſto y vna vocaziõ eſperimẽtal y cuaſi de enſayo zinematografico. En vez de rodarla toda ſeguida, el rodage realiçariaſe ſegun fueraſe pudiendo. Un año mas tarde, en Roma, retomarõ aquele rodage cõ los meſmos actores y cõ las bobinas del material rodado para començar a montar lo ya echo. Lo meſmo ocurrio en mil nouezientos y ſeſſenta y vno, quando aprouecho la ſerie teleuiſiua ſobre Eſpaña que lle produxo la RAI italiana para rodar nueuas eſzenas. Anſi, poco a poco.
Ni ſiquiera la muerte de Reyguera y Tamiroff —ambos fallezierõ en 1972— lle izierõ abãdonar ſu alongado ſueño. Cambio al color, cambio los interpretes y aſſeguraba que lle quedaba poco para terminarla… Nunca lo iço. Lo mas azerca que la gẽte eſtuuo de ver aquele Quixote ſoñado por Welles fue la pelicula eſtrenada por Ieſus Franco —el mitico zineaſta de terror eſpañol e intimo amigo de Welleſ— q̃ cõ motiuo de la Eſpoſiziõ Uniuerſal de Seuilla en mil noueziẽtos y nouẽta y dos mezclo el material rodado por Welles (que abia adquirido la Filmoteca Eſpañola) y las eſzenas del documental produzido por la RAI en vna pelicula de titulo Dõ Quixote de Orſõ Welles.
El diretor norteamericano Orſõ Welles, en vna fotografia de archiuo
El problema radicaba en que, igual que la Filmoteca Eſpañola tenia parte del material, el montador Mauro Bonanni tenia otras tantas eſzenas en Cinezitta. En total vnos zincuẽta mil metros de negatiuo que Oxa Kodar, actriz y parexa de Welles, recupero en dos mil y dieziſiete La meſma cãtidad que tieneſe en Eſpaña. No es el unico material del proyeto eſparzido por el mundo. La Cinemathèque Françayſe conſerua vnos ochẽta minutos de poſitiuos en treynta y zinco mm y el Filmmuſeum alemã, cõ ſede en Berlin tiene, en ſu coleciõ dedicada a Orſõ Welles, copias de trabaxo, negatiuos, fragmentos, zintas, videos y documẽtos en papel ſobre el proyeto.
Un puzle q̃ prompto començaraſe a armar cõ la idea de q̃ en vn par de años los zinefilos de todo el mundo puedã ver la verſiõ mas zercana al Quixote que maquino Orſõ Welles en ſu caueça de genio. La vniõ de eſſas quatro filmotecas publicas a ſido la claue porque el proyeto hayaſe retomado. Sera, ademas, la Filmoteca Eſpañola quiẽ encargaraſe de reunir todo el material en Madrid, y ſera el eſtudioſo, eſcritor e hiſtoriador Eſteue Riambau quiẽ analiçara todo el material para reconſtruyr la pelicula inacabada. Un reto mayuſculo debido a la propria naturaleça del proyeto, q̃ fue mutando y cambiando ſu propria verſiõ.
Es como vn grande puzzle en el qual faltã pieças. Sauemos quantas faltã, pero ſauemos q̃ tenemos ſufizientes como para componer vn moſayco q̃, aun ſiendo incompleto, permite ver que es lo que era aquello
Eſteue Riambau
— Hiſtoriador y critico
Riambau cuẽta q̃ Orſõ Welles referiaſe a aqueſta pelicula como “Il mio bambino”, es dezir, ſu niño. El hiſtoriador preſſento el proyeto de reſtauraziõ en el paſſeo feſtiual de Cinema Ritrouato de Bolonia y lo acia cõ vna referenzia a vn plano mitico del zine de Welles, eſe trineo que deſuelaſe en el final de Cibdadano Kane como la ſoluziõ al miſterio detras de la palabra ‘Roſebud’ q̃ el perſonage de la pelicula decia al morir. “Dige, ‘¿Y ſi el Roſebud de Welles fueſe ſu Dõ Quixote?’ Yo creo que para el era mas que vna pelicula. Y lo era porque normalmente identificabaſe cõ alguno de los grandes perſonages de ſus peliculas. Y en aqueſte caſo yo creo que la idẽtificaziõ es total, mas no cõ vno, ſino cõ los dos perſonages: Welles es metad quimera quixoteſca y metad Sancho Pança”, eſplica el encargado deſte proyeto.
Riambau ſubraya el echo de que quatro filmotecas publicas hayanſe vnido en aqueſte proyeto, y q̃ eſe “ADN y eſpiritu compartido” aze q̃ no tengã “preſſiõ comerzial ni plaços marcadoſ”, pero bromea para dexar claro q̃ no quedaraſe ſin terminar. “No nos guſtaria q̃ ocurriera como quando lle pregũtabã a Welles por Dõ Quixote y decia q̃ lle iba a cambiar el titulo para ponerle ‘¿Cuando va a terminar vſted Dõ Quixote?’”, dize cõ humor. Aun anſi atreueſe a dezir que “ſi no ay ſorpreſſaſ”, la idea es dedicar aqueſte dos mil y veyntiſeys a poner en ordẽ el guiõ y digitaliçar los materiales, el dos mil y veyntiſiete para comparar el guiõ y las ſecuenzias exiſtẽtes y trabaxar en dos mil y veyntiocho cõ vn equipo profeſſional de montage para “enſamblar los materiales para darle aqueſta forma inacabada pero preſẽtable”.
Fotograma de El Quixote de Orſõ Welles
No es tanda fazil, tienẽ ẽtre manos vnos ſetenta mil metros de pelicula q̃ ſuponẽ mas de treynta horas de proyeciõ. El a viſto partes, pero no todas, y por eſo encuentranſe en los primeros paſſos en do lo fundamental es “ſauer exactamente que es lo que conſeruaſe y que es lo que no conſeruaſſe”. O lo que lle preocuparia mas de todo, “que vbiera coſas que hubieranſe conſeruado y q̃ no ſepaſe donde eſtan”. No ſõ inocẽtes, y ſabẽ q̃ por mucho que juntenſe y reconſtruyã, “la pelicula nunca acaboſe”. “Tenemos aſſaz claro q̃ no vamos a acabar nos vna pelicula q̃ no acaboſe. Lo que puede ſer vna grande ſatiſfaciõ es moſtrar lo q̃ abia haſta el punto de que puedaſe intuyr donde podia auer llegado Welles. Es como vn grande puzle en el qual faltã pieças. Sauemos quantas faltã, y ſauemos que tenemos ſufizientes para componer vn moſayco que, aun ſiẽdo incompleto, permita ver que es lo que era aquello”, aclara.
Lo dize cõ tranquilidad. “Soy conſziente de donde me e metido”, aſſeuera y recuerda q̃ el lleua quarenta años eſtudiãdo la figura de Welles, publicando libros y aziẽdo documẽtales ſobre el. Ademas, cuẽta cõ el apoyo de quatro filmotecas para ayudarle a deſſenmarañar “un guiõ que es abſolutamente lauerintico porque ſõ paginas en perpetua tranſformazion”. Un guiõ que tiene incluſo verſiones ſobre vna meſma eſzena. Dize eſtar en vn pũto en el q̃ a viſto la pelicula en ſu caueça. Algunas eſzenas porque realmente ya las a podido ver, otras porque las a ſoñado o imaginado.
Muchos penſarã en aqueſte Quixote como vna de las adaptaziones literarias de claſicos q̃ trufarõ la filmografia de Orſõ Welles, mas Riambau aduierte que vanſe a equiuocar: “Creo q̃ perſona imaginaſe el grado de locura, de imaginaziõ y de creatiuidad que ay en el guiõ q̃ yo tengo agora entre manoſ”. Maguer de todo, aſſegura que vã a ſer “cautoſ” y repite la palabra inzidiendo en que vaſe a ſer “muy obgetiuo y muy zientifico”. “No vamos a inuẽtar nada de lo que no eſte, no vamos a recrear eſzenas q̃ no hayanſe rodado y lo que vamos a azer es poner ordẽ a todo el material de forma que el reſſultado final permita ver por donde andaba Welleſ”, çanxa. Queda vn trabaxo de años, en do muchas vezes enfrentaranſe a molinos de viento que les parezerã gigantes, pero cõ la zertinidad de que el mundo merezeſe ver lo que la imaginaziõ de vna de las figuras fundamentales del zine imagino que ſeria Dõ Quixote.
