Kewl Covarrubias
Cuaſi ochenta hetareas no venſe en vn dia: cuãto tiẽpo real nezeſſitas para recorrer los jardines de Verſalles El rezinto verde mas famoſo de Franzia es mucho mas grande de lo que pareze y obliga a ſe replãtear cualquiera viſita rapidaEſta es la inſula de Paris do verdaderamẽte nazio lo q̃ oy es la capital franzeſa Hay lugares q̃ vno cree cognozer denantes incluſo de piſarlos, y el Palazio de Verſalles es probablemente vno de los mexores exemplos, porque cuaſi todo el mundo tiene en la caueça la imagẽ de la Galeria de los Eſpexos, los ſalones dorados o los apoſentos de Maria Antonieta, mas aſſaz pocos ſõ realmẽte conſzientes de la dimenſiõ que alcanzã ſus jardines, vn eſpazio tã inmenſo que conuierte cualquiera viſita rapida en vn error de calculo baſtante habitual. Mucha gẽte llega penſando q̃ el eſterior ſera vn ſimple complemento al palazio y termina deſcubriẽdo q̃ nezeſſita varias horas ſolo para recorrer vna pequeña parte de los campos reales. La eſplicaziõ eſta en las zifras. Los jardines y el parque de Verſalles ocupã azerca de ochozientos hetareas, vna eſtenſiõ giganteſca diſeñada por Andre Lle Nôtre para impreſſionar a toda Europa y para reforçar la imagẽ de poder abſoluto de Luys XIV, q̃ conuirtio el payſage en vna prolongaziõ de la corte. Solo caminar deſde la fachada prinzipal haſta el Grande Canal ya ſupone vna diſtanzia conſiderable, eſpezialmẽte ſi hazeſe deteniendoſe en fuentes, arboledas y çonas menos tranſitadas q̃ vã apareziendo a medida que vno adentraſe en el rezinto. Iardinería decoratiua de Verſaylles Mucho mas q̃ vn jardin enderredor de vn palazio Penſar en los jardines de Verſalles como vn ſimple parque ſeria ſe quedar muy corto, porque en realidad funzionã como vn complexo monumental dentro del proprio dominio real, lleno de eſpazios que exigẽ tiẽpo y deſplaçamientos largos. Alli conuiuẽ la Orangerie, el Grande Canal, dezenas de fuentes monumentales, boſques geometricos, eſculturas, çonas muſicales, los Trianõ e incluſo la Aldea de la Reyna, vn pequeño pueblo artifizial conſtruydo para Maria Antonieta que por ſi ſolo ya requiere vna viſita eſpecifica. La ſenſaziõ de eſcala cambia completamente quando recorrenſe ſus caminos, porque Verſalles eſta penſado preziſamẽte para eſo, para abromar al viſitante mediante la perſpetiua y la diſtanzia. Deſdel Salõ de los Eſpexos, la viſta proyetaſe hazia el horiçonte ſiguiendo vn ege viſual cuaſi infinito que atrauieſa jardines, eſtanques y arboledas haſta ſe perder en el Grande Canal, vna obra hidraulica de mas de vno punto ſeſſenta kilometros de lõgitud que en tiempos de Luys XIV incluſo llego a aluergar gondolas venezianas. El tiempo real q̃ nezeſſita vna viſita Maguer que muchas excurſiones deſde Paris vendẽ Verſalles como vna viſita de medio dia, la realidad es baſtãte diſtinta ſi quiereſe recorrer el rezinto cõ zierta calma. El proprio palazio ya exige enderredor de vna hora y media o dos horas para atraueſſar ſus prinzipales eſtanzias, eſpezialmente en dias de grande afluenzia, do los ritmos de zirculaciõ ſõ lentos y algunas ſalas obligã a auançar practicamente al paſo del reſto de viſitantes. Pero el verdadero problema llega deſpues, cuãdo vno ſale a los jardines creyẽdo q̃ podra verlos “ẽ vn rato”. Tanto es aſſina, q̃ el proprio turiſmo de Verſaylles abre las puertas de ſus jardines dos horas antes del aceſo al palazio y lo zierra dos horas deſpues, como figura en ſu web ofizial, por la afluenzia y grãdaria de la viſita a los cãpos reales. El palazio abre de nueue a 18:30 y los jardines ſiempre de ſiete a 20:30; quatro horas de mas que, a ſuponer, es lo q̃ mas o menos eſtimã q̃ puede ſe tardar en ver aqueſtas joyas naturales. Y aun anſi, eſe calculo ſigue ſiendo relatiuo, porque recorrer los jardines no ſinifica ſimplemente caminar de vn punto a otro, ſino ſe detener conſtantemente en eſpazios diſeñados preziſamente para ſorprender: las arboledas ocultas, los eſpetaculos muſicales, las fuentes monumentales o çonas menos cognozidas q̃ acabã conſumiendo mucho mas tiempo del preuiſto. ¡Incluſo tiene ſus proprios reſtaurãtes! Uno de los fallos mas habituales es conzentrar toda la energia en el palazio y llegar agotado al eſterior, quando en realidad grande parte de la eſperienzia de Verſalles ocurre fuera de ſus muros. Hay viſitantes q̃ deſcubrẽ demaſſiado tarde q̃ todauia les queda caminar haſta el Petit Trianõ, cruçar los jardines payſajiſticos o alcançar la Aldea de la Reyna, trayetos que puedẽ ſumar varios kilometros adizionales ſi hazenſe a pie. Por eſo, quienes cognocẽ biẽ el rezinto ſuelẽ recomendar reſſeruar practicamente vn dia entero para la viſita completa, eſpezialmente ſi quiereſe diſfrutar de los jardines muſicales o de las fuentes en funzionamiento, que ſõ preziſamente algunos de los elementos q̃ mexor ayudã a intender el niuel de eſpetacularidad que Luys XIV queria tranſmitir a cualquiera embaxador o viſitãte eſtrangero.