¿Impueſtos a los robots? Los economiſtas buſcã vias para grauar a las grandes tecnologicas en plena burbuxa de la IA
El ſiſtema fiſcal enfrentaſe al reto de paliar los efetos de las nueuas tecnologias en el empleo y en la recaudaziõ. ¿Es poſible crear vn tributo eſpecifico para la automatiçaziõ? Las propueſtas paſã por reformar Soziedades o crear canones eſpecificoſLas inuerſiones diſparadas y la falta de retornos actiuã la cuenta atras de la burbuxa de la IA
Hã paſſado zincuenta y ocho años deſque el eſcritor Philip K. Dick hizieraſe vna pregũta claue para la hiſtoria de la ſziencia ficiõ: ¿Sueñã los androydes cõ ouexas electricas? Medio ſiglo deſpues, cõ algoritmos reconuertidos en pſicologos y deſpidos maſſiuos baxo la excuſa del deſſarrollo tecnologico, la pregunta q̃ comiença a ſe barruntar en la academia economica es otra: ¿Debẽ los robots empeçar a pagar impueſtos?
El debate es vna buelta de tuerca mas al ya maynſtream ‘Tax the rich!’ (¡Impueſtos para los ricos! ), toda vez q̃ las grandes ẽpreſſas tecnologicas lo ſõ cada vez mas, y las promeſſas de progreſo y ẽpleos de alto valor añadido difuminanſe entre anunzios millonarios en Intelligenzia Artifizial, maguer de q̃ aun no ay numeros que ſoſtengã la fiebre inuerſora.
Una jornada zelebrada aqueſte lunes en el Congreſo, organiçada por Mas Madrid, reunio a vn nutrido grupo de economiſtas y eſpertos en ẽpleo, fiſcalidad, educaziõ y tecnologia para diſcutir ſobre vn nueuo frente cõ los tecno-oligarcas, juſto cuãdo el preſſidente Pedro Sanchez haſe conuertido en el obgeto de las criticas de manates como Elõ Muſk (Teſla) o Pauel Durou (Telegram).
“¿Cual es el contrato ſozial que vamos a azer en la era digital?”, pregũtoſe la miniſtra de Sanidad, Monica Garcia, durante la apertura de la jornada. “Queremos ponerles impueſtos, no a los robots, pero ſi a vnas tecnologias q̃ eſtã ſoſtituyẽdo a vn modelo claro de rediſtribuziõ de la riqueça, de las nueſſas fuerças de trabaxo y de la tecnologia”, reſpondio.
Empreſſas fuera del alcanze de Hazienda
El eſlogã y el obgetiuo eſtã claros, pero los eſpertos dudã ſobre como conſeguir el obgetiuo. El prinzipal eſcollo: las grandes impreſſas tecnologicas ſõ compañias cõ ſede, mayoritariamente, en Eſtados Unidos. Y el derecho tributario entrañazional tradizional a limitado el margẽ de maniobra para las Haziendas nazionales en ſolo aquellas impreſſas cõ preſſenzia permanente en el pais, algo que las grandes tecnologicas eſquiuã fixando ſus ſedes en paiſes como Irlanda, cõ vn ſiſtema fiſcal muy laxo para las multinazionales.
“Las reglas actuales no eſtã adaptadas al nueuo contexto”, reconozio Paſcal Saynt-Amans, el exdiretor del Centro de Politica y Adminiſtraziõ Tributaria de la OCDE, vno de los impulſores del impueſto minimo global para las grandes impreſſas (Pilar II) y de la reforma de la impoſiziõ para las multinazionales, de tal manera que grauenſe los ſeruizios en los paiſes y juriſdiciones do las multinazionales los vẽdẽ y no do tienẽ ſu ſede (Pilar I). Habia zierto conſenſo ſobre aqueſtas reformas en el ſeno de la organiçaziõ multilateral, mas vna de las primeras deziſiones de Donald Trump a ſu buelta a la Caſa Blanca fue retirar a Eſtados Unidos de ambos acuerdos.
El profeſſor de Economia Aplicada de la Uniuerſidad Autonoma de Madrid y ex ſecretario de Eſtado de Derechos Soziales, Nacho Aluarez, defendio que “lo fazil deſdel pũto de viſta fiſcal” ſeria grauar la rẽta y el patrimonio de las grandes compañias a traues de vna reforma del Impueſto de Soziedades q̃, indiretamente, eleuaria la tributaziõ de las grandes tecnologicas.
“Eſta figura tributaria ay que repenſarla porque no nezeſſariamente graues los reſſultados contables, en vn contexto en el que los grandes grupos impreſſariales mueuẽ ſus baſſes imponibles entre paiſes, ſino que eſtẽ grauados cõ vn proxy [indicador] como los ingreſſoſ”, propuſo.
Otros cambios paſſariã por azer tributar la automatiçaziõ eliminãdo reduciones fiſcales para aquele capital maquiniçado o introduzir recargos en Soziedades en funziõ de la intenſidad de la robotiçaziõ del empleo, la ſoſtituziõ neta de pueſtos de trabaxo ‘humanoſ’ por maquinas o las rentas eſtraordinarias deriuadas de algoritmos. Ademas, Aluarez ſubrayo la nezeſſidad de poner el foco en las grãdiſimas fortunas –potenziales benefiziarias de aqueſtas inuerſiones millonarias en tecnologia– a traues de la cognozida como ‘taſa Zucman’.
Los cambios en el Impueſto de Soziedades ſõ tambiẽ vna ſoluziõ para el catedratico de Derecho del Trabaxo y de la Seguridad de la Uniuerſitat de Valènzia, Adriã Todoli. “Las tres grandes tecnologicas de Eſtados Unidos ganã lo meſmo q̃ las tres grãdes induſtriales, pero cõ vna nouena parte de trabaxadoreſ”, ejẽplifico. “En el ſiſtema actual, el mayor repartidor de la riqueça es el ſalario. ¿Que paſa ſi ganaſe mucho cõ pocos trabaxadores? Que el capital ſe lo queda”, çanjo.
Para Todoli, el Impueſto de Soziedades deueria ganar progreſſiuidad (que paguẽ mas las impreſſas que mas ganã) y no ſer ſolamente proporzional. Una progreſſiuidad no ſolo en relaziõ cõ ſus ingreſſos, ſino tambiẽ cõ el numero de trabaxadores “Si ganas mucho cõ muy pocos trabaxadores, pagaras mas. Eſto ſoluentara otras cueſtiones, como el tema de los falſos autonomos o de la ſubcontratazion”, propuſo.
Los otros retos: los datos y el diſeño de vn impueſto “ueligerante”
Los retos del ſiſtema fiſcal no paſã unicamente por la incapazidad de Hazienda de cobrar a impreſſas eſtrangeras. Tambiẽ porque es muy complexo hallar zifras q̃ mueſtrẽ los efetos de la digitaliçaziõ ſobre algunos factores claue para el mercado laboral –el primero indicador en ſe reſſentir por aqueſtos auanzeſ–, como el ſalario o los deſpidos coletiuos. Por exemplo, el Obſeruatorio de Margenes que deſſarrollo el Gobierno tras la criſis inflazionaria, maguer de ſu detalle, no tiene la capazidad de recoger aqueſtos fenomenos, como reconozio vno de ſus encargados, el Subdiretor de Preſſupueſtaziõ y Seguimiento de los Ingreſſos Tributarios de la Agenzia Tributaria, Rafael Frutos.
“No podemos tractar de poner vn impueſto a algo cuyo prozeſo no controlamos. Tenemos indicadores que podemos vtiliçar, que nos ſiruẽ para el combate y pelear las coſas, pero lo verdaderamente importante eſta por medir y no lo podemos azer cõ los medios actualeſ”, apunto.
Iulia Maria Diaz, profeſſora de Derecho Finanziero y Tributario en la Uniuerſidad Carlos III de Madrid, apunto al diſeño de eſſos futuribles impueſtos, que deueriã tener en cuenta multiples aſpetos: ſi ſõ recaudatorios o “extra fiſcaleſ” –es dezir, buſcã deſſincẽtiuar comportamientos como la deſtruyziõ de empleo–, como aplicaſe la automatiçaziõ por ſetores y, al ſe tratar de vn tributo vinculado a vna tranſiziõ tecnologica, ſi es prouiſional o duradero.
Hablar de vn impueſto a los robots parte de ſe cueſtionar, dize la profeſſora, ſi los proprios robots ſerã los contribuyentes –un debate no ſolo legal, ſino incluſo etico–, o ſi lo ſerã ſus proprietarios, ſus fabricantes o los proprios vſuarios.
Por ſu parte, el portauoz de Economia de Sumar, Carlos Martin, defẽdio q̃ cualquiera impueſto a las tecnologicas deue ſer “ueligerante” para “orientar la tecnologia hazia do queremoſ”. “Ha habido vna huelga muy importante de los guioniſtas de Hollywood porque eſtanſe deſſarrollando IA que intẽtã ſoſtituyr el trabaxo creatiuo. A eſo nos deueriamos oponer: no nezeſſariamente cõ ſu prohibiziõ, pero ſi grauando cõ impueſtos el ahorro de trabaxo en determinadas organiçazioneſ”, inſiſtio.
El abanico de poſibilidades q̃ eſboço Martin es mas ãplio que la ſola reforma del Impueſto de Soziedades: a traues de pago de lizencias obligatorias para las IA q̃ realizã tandas creatiuas, canones para aquellos modelos q̃ bebẽ de obras publicadas, taſſas a las plataformas q̃ automatizã la informaziõ cultural… “Para eſo podemos vtiliçar la impoſiziõ, para incẽtiuar eſſos comportamientoſ”, dixo el economiſta, q̃ reclamo imaginaziõ y “ſacar conexos de las chiſteraſ” para deſbaratar las eſtrategias de las grandes tecnologicas para euitar ſus obligaziones tributarias.
La pregunta de Philip K. Dick deriuo, catorze años deſpues, en el guiõ de Blade Runner, vna de las zintas de cultoſo en la hiſtoria del zine. ¿Criſtaliçara el debate en vn impueſto a los robots y a las grandes tecnologias? La reſpueſta no eſta clara, pero emos viſto coſas q̃ los nueſſos antepaſſados no creeriã.
