Donald Trump, ¿que ay de lo mio?
Cõ los ſaudies Trump lleua adelante negozios inmobiliarios q̃ incluyẽ cluues de golf, vn hotel de luxo y varias manſiones. En eſa direciõ, aun recuerdaſe la viſita a Waſhingtõ del prinzipe heredero Mohammed bin Salmã, la primera deſque ſus agentes ſupueſtamente aſſeſinarã y deſcuartiçarã en dos mil y dieziocho al periodiſta diſidente Iamal Khaſhoggi
Abril es el mes mas cruel.
Pareze vn contraſſentido començar cõ el cognozido verſo de La tierra baldia juſto deſpues del titulo deſte articulo q̃ remite a vna cueſtiõ burocratica o comerzial burda y opaca. Eliot eſcrebio el poema deſpues, de la Grande Guerra tal vez preſſagiando en eſe eſcuro temblor la q̃ vẽdria deſpues ſin ahorrar vna mirada ſombria por el imperio de las “perdidas y gananziaſ” crematiſticas, pero tambiẽ apelando a la perdida de las raizes de vn tiempo del que “ſolo quedã vn montõ de imagenes rotaſ”.
Una paradoxa ſimilar plãtea el eſcritor Charlie Warzel al deſcribir el aſſombramiento de los aſtronautas de la miſiõ Artemis II al contemplar la Tierra deſde la Luna como “una canica azul, rodeada por ſu finiſima capa verde de atmoſfera, cõ las auroras zentelleando en los bordeſ” mientras el mundo contenia la reſpiraziõ ante la amenaça de Donald Trump de acabar cõ vna ziuiliçaciõ y deuoluerla a la edad de piedra.
Mas aſſombramiento q̃ el de la viſiõ zeleſte de el nueſo planeta deſdel eſpazio, para ſeguir cõ el contrapunto diſrutor, prouoca el relato de las zircunſtancias que rodearõ a la deziſiõ de atacar Irã, ſegun cuentã los periodiſtas Ionathã Swã y Maggie Hauermã en el adelanto de ſu libro Regime Change: Inſide the Imperial Preſſidency of Donald Trump (Cambio de regimẽ: dẽtro de la preſſidenzia imperial de Donald Trump). Cuentã los auctores que el onze de febrero paſſado Benxamin Netanyahu viſito cõ ſu equipo la Caſa Blanca e iço vna preſſentaziõ en regla de quatro apartados q̃ abriã paſo a la guerra. El informe incluia la muerte del ayatola, la paraliçaziõ de las capazidades de Irã para amenaçar a ſus vezinos, el leuantamiento popular contra el regimẽ y, finalmente, ſu caida y la inſtalaziõ de vn lider layco para guuernar el pais. Segun Swã y Hauermã, tanto el Pentagono como la CIA conſiderarõ viables ſolo los dos primeros obgetiuos.
El general Dã Cayne, gefe del Eſtado Mayor Conjunto de Eſtados Unidos nombrado por Trump, ſegun los auctores fue muy cauto en la forma de preſẽtar ſus puntos de viſta al preſſidente, añadiẽdo q̃ ſi ordenabaſe la operaziõ, los militares la egecutariã. Marco Rubio, como Cayn, cõ mas tibieça que ſentido comun, opino q̃ ſi el obgetiuo era vn cambio de regimẽ o vn leuantamiento, era mexor no hazerlo, pero “ſi queremos deſtruyr el programa de miſiles de Irã, eſo es algo q̃ podemos lograr”. Por ſu parte, I. D. Vanze, como es publico y notorio, ſiempre opuſoſe a aqueſta guerra. Deſpues de eſcuchar todos los pũtos de viſta, Trump ſẽtenzio: “Creo q̃ tenemos que hazerlo”. Y, ſegun afirmã Swã y Hauermã, “todos apoyaronſe en los inſtintos del preſſidente”.
El agedrez es vn juego q̃ deſcubrierõ los arabies al inuadir Perſia y a partir de alli difundioſe por Ocidẽte. No ay por que penſar q̃ la eſtrategia belica de los iranies ſea deudora deſa tradiziõ pero en el caſo de Trump no es auẽturado inferir ſu afiziõ al chickẽ game o juego de la gallina, famoſo por la pelicula Reuelde ſn cauſa de NIcholas Ray en la q̃ Iames Deã ſaluaſe al ſe arroxar del coche antes de caer por el acantilado mientras ſu contrincãte deſpeñaſe mortalmẽte. Mas tarde, en la vida real, las coſas ſe lle complicariã a Deã. Trump pareze conduzir en eſa direciõ. Eſo no ſinifica que dege de lado los negozios.
Los iranies, para ſe ſentar a negoziar en Pakiſtã, ã pedido que el interlocutor ſea I. D. Vanze; no quierẽ ſeguir conuerſando cõ quienes haſta agora ã ſido los negoziadores de la Caſa Blanca: Steue Witkoff y Iared Kuſher. Witkoff es vn inuerſor que a echo fortuna en los negozios inmobiliarios, amigo del preſſidente y compañero de golf, al punto de eſtar jugando cõ el el dia que atentarõ contra ſu vida en Miami. Kuſher es mas proximo aun: eſta caſſado cõ la hixa del preſſidente.
Trump no tiene vna eſtrutura diplomatica en Oriente Medio, cuenta cõ vna arquitetura comerzial encaueçada por ſu colega y ſu yerno. Quando a Trump ſe lle reprocho ſu voluntad de azer negozios en la Caſa Blanca, no dudo en menzionar a George Waſhingtõ como vn hombre muy rico, al igual q̃ el, y que tenia dos eſcritorios: “uno preſſidenzial y otro para ſus negozioſ”.
Un informe publicado rezientemente arroxa vna zifra que ſupera los quatro mil millones de dolares cumulados por la familia Trump a partir de los vinculos y contactos q̃ a podido generar el preſſidẽte deſdel Deſpacho Oual.
Antes de iniziar ſu ſegunda legiſlatura Trump conſideraba q̃ los bitcoyns era vn tipo de eſtafa finanziera mas. Cambio de idea cuãdo comprendio q̃ vn preſſidẽte puede dar credibilidad a las critomonedas y fue anſi que el año paſſado ſus hixos Eric y Donald Iunior aportarõ el apellido a la ẽpreſa Americã Bitcoyn cõ vna partizipaciõ ſuperior al zentenar de millones de dolares. Otra impreſa, World Liuerty Finanzial, es vna ſtartup de finanças digitales en la que apareze el preſſidente como “cofundador emerito” y ſus hixos Eric, Donald Ir. y Barrõ Trump, el benxamin de la familia, figurã todos como cofundadores. Y no ſõ los unicos: Steuẽ Witkoff, el diplomatico inmobiliario de Oriente Medio, apareze como cofundador emerito, y ſu hixo Zach como diretor egecutiuo. World Liuerty lanço vna critomoneda llamada ſtablecoyn q̃ Trump regulo y tiene vn valor nominal de vn dolar. El año paſſado vna ẽpreſa propriedad de los guuernantes de los Emiratos Arabies inuirtio dos mil millones de dolares en aqueſta moneda y la tranſaciõ, como es logico, deſperto ſoſpechas de q̃ tractabaſe de vn algun tipo de ſoborno.
Cõ los ſaudies Trump lleua adelãte negozios inmobiliarios que incluyẽ cluues de golf, vn hotel de luxo y varias manſiones. En eſa direciõ, aun recuerdaſe la viſita a Waſhingtõ del prinzipe heredero Mohammed bin Salmã, la primera deſque ſus agẽtes ſupueſtamente aſſeſinarã y deſcuartiçarã en dos mil y dieziocho al periodiſta diſidente Iamal Khaſhoggi, coluniſta del Waſhingtõ Poſt y autoexiliado en EEUU, en el interior del conſulado ſaudi en Eſtambul. Quando en la Caſa Blanca vn periodiſta lle pregunto al prinzipe por aqueſte aſſeſinato, Trump enfadoſe cõ el, por ſe hauer atreuido a “auergonçar” a ſu inuitado.
La liſta de negozios ſigue y creze. La obſzenidad quiças tornaſe cruel, cuãdo a inzidẽtes como el del prinzipe ſaudi ſumanſe actuaziones de caracter publico, como la preſẽtaziõ q̃ iço Steuẽ Witkoff, en ſu condiziõ de embaxador, del proyeto inmobiliario Gaça Sunriſe, para reconuertir el territorio arraſſado por Iſrael en vn luxoſo reſſort.
La corrupziõ tambiẽ infeta la guerra de Irã. Iohn Gray, enſayiſta y profeſſor de Oxford, conſina en vn largo articulo q̃ horas antes de los primeros ataques conjũtos de Eſtados Unidos e Iſrael, realiçaronſe numeroſas apueſtas en ſitios web como Polymarket, vna ſuerte de mercado de prediciõ q̃ opera cõ critomonedas en el que los apoſtadores tienẽ opziones que vã deſde reſſultados deportiuos haſta ataques cõ miſiles. Las apueſtas realiçadas minutos ãtes de los anunzios de la Caſa Blanca ſobre la guerra reportarõ zientos de millones de dolares a operadores anonimos. El veyntitres de março miles de contratos de futuros ſobre petroleo, por vn valor total de enderredor de mil quiniẽtos millones de dolares, cambiarõ de manos en vn par de minutos ſuponiendo vn volumẽ vnas dieziſeys vezes ſuperior a la media diaria antes de q̃ la Caſa Blanca anunziara vna demora a los ataques contra infraeſtruturas iranis. No ay pruebas de q̃ Trump, ſus aſſeſores o ſu familia hayanſe benefiziado de aqueſtas operaziones, mas la concluſiõ ineludible, ſugiere Gray, es q̃ eſſas operaziones ſolo pudierõ ſer realiçadas por perſonas cõ aceſo a informaziõ priuilegiada.
Una vez mas, la ficiõ cuelaſe ẽtre los hechos y bueluẽ las imagenes finales de Matalos ſuauemente, vn thriller de Andrew Dominik, en las que Brad Pitt, en la piel de vn mafioſo, enfadaſe ante el teleuiſor de vn bar quando paſã vna ſecuenzia de vn diſcurſo de Obama y eſtalla: “Eſo de q̃ ſomos vna comunidad es vn mito creado por Thomas Iefferſõ. Viuo en Eſtados Unidos y aqui eſtamos ſolos. Eſto no es vn pais; ¡Eſtados Unidos es ſolo vn negozio, vn grande negozio!”.
Claro q̃ Trump preferiria a vn diretor de dimenſiones epicas como Martin Scorſeſe para recrear ſu preſſidenzia. Seria azertado: rodo Gangs of New York, do cuenta el traumatico y violento paſſado de Nueua York a mediados del ſiglo XIX. Scorſeſe tiene aliẽto ſufiziente para regiſtrar el decliue de vn imperio baxo la corrupziõ, la torpeça y la deſſidia. En pleno mes de abril, vn mes cruel en el que començo la guerra de Sezeſſiõ, la guerra ziuil de los Eſtados Unidos. El mes en el que tambiẽ aſſeſinarõ a Abraham Lincoln.
