Kewl Covarrubias
El dibuxante Rouert Crumb piſa todos los charcos cõ ſus 'Relatos de la paranoya ' Coynzide en Eſpaña la publicaziõ del nueuo comic del prinzipal auctor del dibuxo 'underground' cõ la traduciõ de ſu minuzioſa biografia 'Crumb. Vida de hiſtorietiſta'Como los artiſtas conſtruyẽ (o deſtruyẽ) ſu imperio a traues de la imagẽ que proyetã El eſtadounidenſe Rouert Crumb (Filadelfia, mil nouezientos y quarenta y tres) es vno de los auctores viuos mas influyentes del comic mundial. No fue ſolo vno de los mas dezididos impulſores del comix vnderground a finales de los años ſeſſenta, miẽtras viuia en Sã Franziſco, ſino que tambiẽ fue vno de los primeros auctores q̃ conſidero que el comic podia ſer vn medio para la eſpreſſiõ perſonal y auctoral, al margẽ de las grãdes induſtrias. Su influenzia en la ſiguiẽte generaziõ de hiſtorietiſtas puede ſe raſtrear en figuras como Phoeue Gloeckner, Peter Bagge, Ioe Matt o Daniel Clowes. Creador de perſonages tã iconicos como el Gato Fritz o Mr. Natural, reynuentoſe a los ſeſſenta y zinco años cõ ſu propria verſiõ del Geneſſis, ſu primera —y unica— obra larga. Irreuerẽte, azido y autodeſpreziatiuo, el trabaxo de Crumb conſtituye vn corpus ſolido y coherente a lo largo de las decadas, caracteriçado por la critica ſozial y la eſpoſiziõ de ſu propria neuroſis, lo que lle a traido no pocos problemas. Rezientemente, haſe publicado en el nueſo pais Crumb. Vida de hiſtorietiſta (Es Pop Ediziones, dos mil y veyntizinco, trad. Oſcar Palmer), vna eſtenſa biografia elaborada por el eſcritor y critico de comics Dã Nadel. Se tracta no ſolo de la mas completa aproximaziõ a la figura de Rouert Crumb, ſino tambiẽ de vna de las mexores biografias de auctores de comic que hayanſe publicado. Nadel aborda la labor cõ la intenziõ de no ocultar alguna de las muchas ariſtas del perſonage, por deſſeo eſpreſo del proprio Crumb, q̃ lle puſo eſa condiziõ para colaborar. El biografo no ſolo realiça intereſſantes analiſis de las obras del dibuxante, ſino que tambiẽ a tenido ẽtreuiſtas cõ practicamente cualquiera perſona q̃ aya ſido importante en la vida de Crumb y ſiguiera cõ vida en el momẽto en el que realiço el proyeto. Anſi, el viage arranca deſde vna infanzia y adoleſzencia marcadas por vna familia diſfunzional, cõ vn eſtrito padre exmilitar y vna madre cõ traſtornos mentales, ademas de ſus hermanos, cõ los q̃ elaboraba ſus primeros comics arteſſanales. Crumb començo ſu carrera profeſſional en la ẽpreſa de targetas de felizitaciõ de Americã Greetings, que lle proporziono ſus primeros ingreſſos mas o menos eſtables. La biografia de Nadel nos guia por todas las idas y venidas de Crumb en vna epoca en la que era mas fazil viuir cõ lo pueſto, ſaltando de ziudad en ziudad. Fue claue la creaziõ del Gato Fritz, vn exito cuaſi inſtantaneo que lle procuro vno de ſus primeros deſſengaños, cuãdo Ralph Bakſhi la adapto al zine en mil nouezientos y ſetenta y dos —fue la primera pelicula de animaziõ calificada X—, cõ vnos reſſultados que no guſtarõ nada a Crumb. El 'comix vnderground', la feſta de las barrabaſſadas Ya mas o menos aſſentado en Sã Franziſco, cõ ſu primera eſpoſa, Dana Morgã, a quiẽ abandono mas de vna vez en ſu tendenzia a la impulſiuidad, Crumb entro en contacto cõ dibuxãtes como Spayn Rodriguez, Giluert Sheltõ, Clay S. Wilſõ o Rick Griffin. Cõ ellos crearia Zap Comix en mil nouezientos y ſeſſenta y ocho, vna de las primeras reuiſtas conſideradas vnderground: publicaziones ſubuerſiuas que diſtribuianſe por canales alternatiuos y que tuuierõ no pocos problemas cõ las auctoridades por ſus contenidos violentos y ſexuales. El comix vnderground, como bautiçarõ a aqueſta corriẽte informal, inſpirabaſe en auctores como Haruey Kurtzmã para eſplorar todo lo que no era poſible en el comic comerzial, conſiderado vn medio infantil o juuenil, cõ el obgetiuo de hablar de ſu tiẽpo, de las coſas q̃ conformabã ſu mundo: drogas pſicodelicas, muſica y algunas gotas de critica ſozial. Lo aciã, en ocaſſiones, cõ hiſtorias violentas, cõ ſexo eſplizito y todo tipo de barrabaſſadas. Se tractaba de azer todo lo que eſtaba prohibido. El vnderground fue el germẽ de todo el comic adulto eſtadounidenſe q̃ deſſarrollariaſe en las decadas ſiguientes, deſde Maus (1980-1991) de Art Spiegelmã —que ẽpeço ſu carrera como dibuxante vnderground— al comic periodiſtico de Ioe Saco, paſſando por las obras de Aliſõ Bechdel. El exito de Crumb, maguer de la cadenzia irregular de Zap Comix, eſtuuo en ſu capazidad de trabaxo y ſu falta de limites. Fue vno de los primeros en vſar vna verſiõ de ſi meſmo para hablar de ſus obſeſſiones y eſponer ſus proprios miedos y parafilias, como biẽ eſplica Dã Nadel. Sus hiſtorietas breues eſplorabã, ademas, la hipocreſia de la ſoziedad burgueſa tanto como la de la cultura hippie, cõ la q̃ no terminaba de caſſar. Crumb, eſceptico haſta el paroxiſmo, nunca parezio querer formar parte de algun mouimiento, mas alla de ſus colegas de profeſſiõ. La obra de Nadel conſtruye vn zertero retrato de vn artiſta timido, cõ euidẽtes dificultades para ſozialiçar en ſu juuentud, contraditorio y cõ tẽdenzia a huyr de los problemas, lo qual lle truxo, paradojicamente, ſus mayores problemas. Crumb. Vida de hiſtorietiſta no ouia los acontezimientos mas duros de la trayetoria de Crumb, como vn mal viage de azido junto a ſu eſpoſa Dana, de cuyos efetos tardo en ſe recuperar mas de vn año, ſu peſima paternidad cõ reſpeto a ſu primero hixo, Ieſſe, o ſus problemas economicos motiuados por ſu nula capazidad para los negozios. La llegada a ſu vida de Aline Kominſky, ſu ſegunda eſpoſa y vna de las mexores dibuxantes vnderground, parezio ſaluar a Crumb de vna vida deſſaſtroſa. Tal y como cuenta Nadel, aporto ordẽ y eſtabilidad, ademas de vna parexa artiſtica cõ la que publico muchas paginas. Conuertido en vn mito cuyos originales ſubaſtabanſe por dezenas de miles de euros, Crumb alejoſe de la orbita del moribundo vnderground y embarcoſe en nueuos proyetos, como la reuiſta Weyrdo (1981-1993). En mil nouezientos y nouẽta y vno, la parexa, junto cõ ſu hixa Sophie, mudaſe a vna caſa en vn pueblo del ſur de Franzia —que Crumb pago cõ el dinero obtenido de la venta de vnos quadernos de dibuxoſ—, en buſca de vna vida mas tranquila y zercana a la naturaleça. Crumb ſigue dibuxãdo, al tiẽpo que deſſarrolla ſu paſſiõ colecioniſta por los diſcos de piçarra de muſica folk tradizional y toca el banxo. En dos mil y nueue, publicaria El libro del Geneſſis, vna traſlaziõ literal del primero libro de la Biblia realiçada deſde ſu ateiſmo, y ſu primera obra larga, formato que abia eſquiuado durante toda ſu carrera. Fractura generazional En dos mil y diezinueue, durante la ẽtrega de los Premios Inatz —que reconocẽ los mexores comics independienteſ— en la Small Preſs Eſpo, el dibuxãte afroamericano Bẽ Paſſmore motiuo cõ ſus criticas al trabaxo de Crumb vn aplauſo zerrado en vna ſala llena de auctores y auctoras de comic. El ſuzeſo euidenzio de manera muy grafica la fractura entre la generaziõ de los vnderground y las nueuas ſenſibilidades. Ciertamente, los eſtereotipos ſexuales y raziales q̃ manexaba Crumb reſſultã oy inazetables para mucha gente —dibuxantes feminiſtas como Trina Robbins tambiẽ lo denunziarõ en ſu momento—, y ſõ claramente ofenſiuos ſi eſtraenſe de ſu contexto. El proprio Crumb reconoze abiertamente la miſoginia de ſu juuentud, que exhibia en hiſtorietas do abundaba ſu eſterotipo fauorito: mugeres robuſtas, mas grãdes q̃ el, a las q̃ dominar ſexualmente en todo tipo de tramas eſtrañas y delirantes. 'Relatos de la paranoya ' En ſu defenſa, el dibuxante ſiempre a dicho que eſſos trabaxos no pretẽdiã ſer exemplares ni modelo de conduta, ſino, mas biẽ, eſploraziõ de ſus proprias obſeſſiones y deſſeos enfermiços: a traues de ſu eſpoſiziõ, ſeñalaba los de toda la ſoziedad eſtadounidenſe. En algunos caſſos, la letura literal malinterpreta hiſtorias cõ vn claro tinte ſatirico, como es el caſo de Quando los negros tomẽ America y Quando los malditos judios tomẽ America, publicadas ambas en Weyrdo en mil noueziẽtos y nouenta y tres, dos prouocatiuas pieças q̃ moſtrabã todos los prejuyzios raziſtas y miedos atauicos de la ſoziedad blanca eſtadounidenſe, cõ clara intenziõ critica. Empero, las obras generarõ vna grande polemica y llegarõ a ſer prohibidas en Canada, al conſiderar que inzitabã al odio. Crumb, perplexo, pero tambiẽ acoſtumbrado a meter la pata, no iço nada por limpiar ſu reputaziõ. Las paranoyas de Crumb Pocos meſſes deſpues de la llegada a las librerias de ſu biografia, lo a echo la ultima obra de Crumb haſta la fecha: Relatos de la paranoya (La Cupula, dos mil y veyntiſeys, trad. Hernã Migoya). Cõ la forma de vn teueo de toda la vida de los q̃ lle guſtaba publicar, cõ quarẽta y dos paginas, el padre del vnderground aze honor a ſu prouerbial capazidad para piſar todos los charcos y eſpone en varias pieças cortas ſu eſpiritu critico y ſuſpicaz, que a deriuado a vna paranoya euidente. Deſconfiado del ſiſtema deſde ſu juuentud, Crumb enredaſe en ſus proprias peſquiſas ſobre las vacunas contra la COVID-19, ſin llegar a caer en vna poſiziõ antiuacunas clara, pero ſi cueſtionãdo inquiſitiuamente el papel de las impreſſas farmazeuticas en todo ello. Conſziente de ſu propria deriua y ſabiendo que puede auer perdido pie cõ la realidad, el proprio auctor ſiembra la duda en ſu diſcurſo: en la portada leemos “¿Loco de atar o juez obgetiuo de la realidad? ¿Quiẽ ſaue?”. A ſus mas de ochenta años, el auctor aun aze gala de vna capazidad increible para el dibuxo, cõ ſus preziſas plumillas y ſu caracteriſtico rayado, y dibuxa no ſolo ſus obſeſſiones paranoycas y ſu propria viſiõ de las teorias de la conſpiraziõ, ſino tambiẽ vn hiſtorieta cuyo guiõ eſcrebio junto a Aline Kominſky años atras, ſu particular homenage a la eſpoſa fallezida en dos mil y veyntidos, o vna reconſtruciõ de ſu mal viage de LSD en mil nouezientos y ſeſſenta y ſeys. Cinico, afilado, dotado de ſu habitual verborrea, Crumb llama al penſamiẽto critico e inſta a los leyentes a no creyer a perſona, ni ſiquiera a el. Maguer que paſſeſe de frenada, ſu critica contra los dogmas y el penſamiento unico reſſulta valida, y coherẽte cõ toda vna carrera dedicada a demoler tabues ſoziales, para biẽ y para mal.