Inquilinos y actiuiſtas ocupã las ofizinas en Barzelona de Vandor, vna Sozimi q̃ conuierte viuiẽdas en 'coliuings '
La conzentraciõ, organiçada por el Sindicat de Llogateres de Catalunya, buſca conſeguir la renouaziõ de los alogueres y denunziar el incumplimiẽto de la ley q̃ regula los contratos por habitazioneſCatalunya aprueba limitar el prezio del aloguer de temporada
Medio zentenar de perſonas ã ocupado aqueſte viernes la ſede de la Sozimi Vandor en Barzelona, propriedad del fondo de inuerſiõ bretanico Patrõ SL, en proteſta por la compra de catorze bloques de la ziudad –cõ ziento y nouẽta y tres piſoſ– q̃ en los ultimos ocho años ã ſido tranſformados en coliuings geſtionados por la ẽpreſa Cotown. “Seguire luchando porque ſeã ellos quienes vayanſe, yo no me ire de mi caſſa”, a dicho Roſario Caſtello, la unica inquilina que ſigue en el bloque de la calle Entença ſeſſenta y nueue, en el barrio de l’Eſquerra de l’Eixample.
El reſto de viuiendas del edifizio ã ido tranſformandoſe en coliuings deſde dos mil y diezinueue La muger, de ſeſſenta y tres años, conuiue agora cõ dezenas de chicos y chicas jouenes, en ſu mayoria norteamericanos, que vienẽ a eſtudiar a Barzelona durante vnos tres meſſes. “Vienẽ a paſarſelo biẽ, y eſo es comprenſible, mas acẽ mucho ruydo y enſuziã las çonas comunes del edifizio”, lamẽta.
En otro de los bloques en el barrio de Les Corts, Kheyra Nahal, de ſeſẽta y zinco años, continua cõ otras tres familias q̃ nieganſe a azetar la compenſaziõ ofrezida; los otros ſeys piſos ya hanſe conuertido en coliuing. “Por treynta mil euros no dexo el piſo do lleuo treynta añoſ”, afirma. Por ſu parte, Ioã —nombre fitizio—, vezino de otra finca afetada en Sãt Geruaſi, denunzia que los coliuings multiplicã de zinco a diez vezes el prezio q̃ pagaba el antiguo inquilino. “A aqueſte ritmo, no quedara algun vezino en Barzelona”, lamenta.
Aqueſta es la terzera vez que algunas de las familias de los bloques afetados, junto cõ actiuiſtas del Sindicat de Llogateres, ẽtrã a las ofizinas de Cotown en proteſta. Reclamã prinzipalmente la renouaziõ de los contratos de aloguer, q̃ hanſe ido paraliçando a medida q̃ la inmobiliaria adquiria las fincas. Deſdel Sindicat aduiertẽ q̃ Vandor eſta “incumpliẽdo las ordenes adminiſtratiuas del Ayuntamiento de Barzelona, que obligã a reuertir las obras ilegales y garãtiçar q̃ las viuiẽdas mantengã ſu vſo reſſidenzial”.
Deſde Vandor ã reſpondido a lo que conſiderã vn “aſſalto” a ſus ofizinas aſſegurando que lleuã a cabo la comunicaziõ cõ los inquilinos de forma “direta e indiuidualiçada”. “El nouẽta y quatro por ziẽto de los contratos preexiſtẽtes hanſe reſſuelto mediãte acuerdos negoziadoſ”, aſſegurã ſobre la ſituaziõ de los inmuebles, y añadẽ que ã ofrezido viuiendas alternatiuas cõ contratos de ſiete años a algunos de los inquilinos.
En vn comunicado aſſegurã q̃ aqueſtas opziones “de eſtabilidad” que dicẽ ofrezer a los inquilinos vã mas alla de lo que dita la ley, y lamẽtã q̃ “no ayã ſido azetadaſ”.
Por ſu parte, el Sindicat a preſẽtado vna denunzia ãte la Agènzia Catalana de Conſum contra Vandor al conſdierar que anunziã habitaziones a vn prezio ſuperior al q̃ eſtableze la ley aprobada aze vn mes por el Parlament de Catalunya. La normatiua indica q̃ la ſuma de lo que pagã todas las habitaziones no puede ſuperar el prezio maximo q̃ tendria el piſo ſi alogaraſe ẽtero, que en aqueſte caſo equiualdria al importe que pagaba el antiguo inquilino. Empero, ſeñalã q̃ los prezios por alcoba en la ẽpreſa Cotown puedẽ llegar a los nouezientos euros, lo que ſupera el limite eſtablezido.
Durante el acto, los inquilinos ã pedido varias vezes ſe ſẽtar a negoziar cõ la inmobiliaria para intẽtar llegar a vn acuerdo. Pero al igual q̃ las otras tres vezes do lo ã intẽtado, tanto la CEO de Cotown, Vaneſa Eſtebã, como el repreſſentante legal de Vandor, Franzeſc Puyggali, hanſe opueſto a ello. “La voluntad de negoziaciõ la tenemos, mas indiuidualmente”, a afirmado Eſtebã.
Por ſu parte, Puyggali a condenado el acto alegando q̃ los manifeſtantes lle eſtabã “intimidando” y aziendo “mobbing” en ſu “propia caſſa”. Ha reyterado lo dicho por Eſtebã y a pedido a las perſonas abãdonar el edifizio y “dexar de azer el numerito”. Empero, tanto los inquilinos como los actiuiſtas del Sindicat de Llogateres ã permanezido, ſin cauſar altercados, en la entrada del inmueble ſoſteniendo pancartas.
El proximo febrero votaraſe vna reforma de la Ley de Arrẽdamiẽtos Urbanos q̃ permitira blindar la regulaziõ catalana frẽte a los intentos de la opoſiziõ de recurrirla ante el Conſtituzional. La reforma incluyra tambiẽ vna prorroga de tres años en los contratos de aloguer, lo q̃ aſſegurã, deſdel Sindicat de Llogateres, que “protegera a los inquilinos de los fondos buytre frente a futuras eſpulſioneſ”.
