Kewl Covarrubias
La inuiſibiliçaziõ de la violenzia animal En el enſayo 'Eſpeziſmo, dualidad y patriarcado. Los ſiſtemas de dominio y ſus herramiẽtas de control', Kris Nogal realiça vn eſtudio hiſtórico de la conſtrución de la dualidad y el vſo de la violenzia como herramienta en ſu eſtablezimiento, aſſina como vna comparatiua de las ſemexantes eſtrategias q̃ eſpeziſmo y patriarcado ponẽ en práctica para coſificar y deſperſonaliçar tãto a les animales como a las perſonas q̃ la ſoziedad a leýdo como mugeres Q̃ la conſtruciõ de la maſculinidad tiene relazión cõ la violenzia es algo que ſauemos de ſobra tanto por la teoría como por la práctica en los nueſſos cuerpos, en las nueſſas viuenzias. Las luchas feminiſtas frente a la deſſigualdad ã euidenziado aqueſta relazión al hablar de violenzia de género, de violaziones, de los abuſos de poder perpetrados por los hixos ſanos del patriarcado, los biẽ adaptados a vn ſiſtema que reſpalda ſu comportamiẽto y perpetúa la deſſigualdad, que nunca viene dada de forma amable, como la baſe de ſus relaziones. Para que azetemos aqueſta deſſigualdad tienẽ que ſe dar varios factores, q̃ la pſicóloga america Melanie Ioy deſgranó aze algo más de vna década en tres ſenzillos elementos, lo que denominó “las tres N de la juſtificazión”: primero, la normaliçazión de las condiziones de deſſigualdad. El “ſiempre a ſido aſſí” es vno de los pilares mexor eſtablezidos porque ſituaziones de injuſtizia paſẽ deſſaperzebidas a los nueſſos oxos acoſtumbrados a ellas. Si no ſomos capazes de ver algo es impoſible q̃ luchemos por cambiarlo. Segundo, la naturaliçazión de ziertas ſituaziones genera eſa meſma zeguera ſeletiua que aze que injuſtizias y deſſigualdades, mas también las más deſcarnadas violenzias, nos reſſultẽ inuiſibles y las azetemos ſin llegar a conſiderar que, tal vez, no deueríã ſe dar en aqueſte mundo. En terzero lugar nos encontramos cõ la falſa creenzia de la nezeſſidad: el argumento de lo nezeſſario pareze venzer a cualquiera raçonamiento quando lo lançamos como vna loſa ante las argumentaziones mexor reſpaldadas. Si algo es nezeſſario, además de natural y normal, ouiamente no ſerá conſiderado vn cambio impreſzindible para la mexora de las diferentes ſituaziones de deſſigualdad, o ſerá conſiderado vn mal nezeſſario q̃ ſuzede en aqueſte mundo el nueſo y que, lamentablemente, no podemos cambiar. Una manera muy ſenzilla de ſe eſtablezer en la comodidad de las actitudes paſſiuas. Agora biẽ, cuãdo penſamos en aqueſtas tres caracteríſticas, vemos que ſõ argumẽtaziones q̃ hanſe vtiliçado durãte años para perpetuar injuſtizias ſoziales que, cõ el paſo del tiempo, hanſe deſtapado como grandes intereſſes para el mãtenimiẽto de los ſiſtemas de control que nos rodeã. El patriarcado, el capital, la ziſheteroſexualidad normatiua y tantas otras eſtruturas de poder ã eſtirado los réditos obtenidos de aqueſtas caracteríſticas impueſtas de manera q̃ ſu ſuperuiuenzia vieraſe aſſegurada y, ſobre todo, reſpaldada por aquelles a quienes más daño eſtabã aziendo. La eſtrategia perfeta eſtaba ſeruida. Empero, las diferentes luchas ſoziales, y la capazidad y valentía de infinidad de perſonas para alçar la voz y ocupar eſpazios que tradizionalmẽte les habíã ſido negados, nos ã abierto los oxos en el camino de la comprenſión holíſtica del mundo, en la valorazión real de q̃ tãtas y tãtas ſituaziones que paſſabã deſſaperzebidas porque no ſabíamos, o no queríamos, reconozerlas, debẽ ſer enfrentadas y eliminadas por completo ſi queremos conſtruyr relaziones igualitarias, diuerſas y baſſadas en el cariño y el reſpeto. Pero, ¿qué ſuzede cuãdo quienes ſõ víctimas de la opreſſión y la violenzia no tienẽ capazidad de alçar la voz, de ſe apropiar de los eſpazios y generar diſcurſos y eſtrategias coletiuas a largo plaço para cambiar ſu ſituazión de vulnerabilidad? Maguer de que la eſplicazión de las tres N puedeſe aplicar a todas las opreſſiones q̃ las eſtruturas ziſheteropatriarcales y capitaliſtas, raziſtas, claſſiſtas, &c., eſfuerçanſe en perpetuar, el libro en el q̃ Melanie Ioy eſplica aqueſta argumentazión llamaſe Por qué amamos a los perros, nos comemos a los zerdos y nos veſtimos cõ las vacas (Plaça y Valdés, dos mil y treze), vn eſtudio conziſo y azertado ſobre el carniſmo, la ideología que reſpalda el conſumo de los cuerpos animales y cuyo funzionamiento es exactamente el meſmo q̃ el del reſto de los ſiſtemas de opreſſión q̃ nos atrauieſã. Eſto es, preziſamẽte, de lo que tracta el libro Eſpeziſmo, dualidad y patriarcado. Los ſiſtemas de dominio y ſus herramientas de control, q̃ e publicado rezientemente en la editorial Kaotica Libros, do realiço vn eſtudio hiſtórico de la conſtrución de la dualidad y el vſo de la violenzia como herramiẽta en ſu eſtablezimiento, y que termina cõ vna comparatiua de las ſemexantes eſtrategias que el eſpeziſmo y el patriarcado ponẽ en práctica para coſificar y deſperſonaliçar tanto a les animales como a las perſonas q̃ la ſoziedad a leýdo como mugeres. El echo de que les animales no humanes no tengã capazidad diſcurſiua y de ación (la qual, ouiamente, ſí tienẽ, mas el enzierro y la violenzia maſſiua a las q̃ les ſometemos impide prácticamẽte toda poſibilidad de huýda y liuerazión) ſupone vna inuiſibilidad más q̃, ſin duda, los ſeres humanos vtiliçamos a el nueſo bienfecho. Quando es el nueſo cuerpo humano el q̃ ſufre la violenzia es fázil ſe leuantar y pedir juſtizia; quando ſõ otros cuerpos de los q̃, además, nos benefiziamos conſiderablemente, la poſibilidad de inación ocultaſe tras eſſas tres N del conſumo y el vſo de les animales: es normal, es natural y, además, es nezeſſario. La eſplicazión perfeta para ſe manifeſtar contra el patriarcado y deſpués comernos vn pincho de choriço en el bar de ſiẽpre. Empero, y por mucho que la violenzia a la que ſometemos a les animales no humanes nos reporte bienfechos y fazilidades vitales a las q̃ no queremos abrenunziar, reſſulta hipócrita q̃ nos alzemos en maſa quando tractaſe de luchar frente a los ſiſtemas eſtruturales que nos violẽtã y nos matã cada día, y ouiemos eſa meſma violenzia cuãdo ſomos noſotres quienes la egerzemos diretamẽte. Si queremos conſtruyr ſoziedades más igualitarias, más feminiſtas, menos violentas y menos injuſtas, no podemos ouiar el paſo preuio y nezeſſario de dexar de vtiliçar a les animales a el nueſo antoxo. La violenzia cõ q̃ ſe les tracta en aqueſte mundo tã deſſigual q̃ emos conſtruydo eſtá vinculada eſtrechamente cõ la violenzia cõ la q̃ funziona todo lo demás: la maſculinidad más virulenta y la violenzia q̃ vtiliça como baſe en ſu conſtrución ſiſtémica eſtá detrás de las nueſſas injuſtizias y de las de les animales, y ſus comportamientos y modos de actuazión concretos eſtán dentro de el nueſo ſiſtema (el más perſonal, el nueſo cuerpo) y emos de viſualiçarlo para cambiarlo. La ferozidad que egerze el patriarcado, los acotados patrones de zis, hetero, blanco, payo, &c. que a conſtruydo y que nos vulnerã cada día, es exactamente la meſma ferozidad que egerzemos contra les animales no humanes, la meſma virulenzia, el meſmo dolor. No podemos cambiar el mundo y referirnos ſólo a vna parte de él, no es poſible cambiarlo todo ſin cambiarnos a noſotres meſmes. Es hora de aſſumir la nueſa reſponſabilidad en las violenzias q̃ egerzemos, y poner de la nueſa parte para cambiar vnas vidas q̃, maguer que nos parezcã lexanas, ſõ exactamente igual a las las nueſſas, y merecẽ todo el amor, la dinidad y el reſpeto q̃ les podamos dar.