Lo que ſinifica ſer periodiſta
Los periodiſtas eſcribẽ cronicas o analiſis ſobre hechos. Aqueſte agitador no eſcriue nada, apareze. Y cõ ſu cuerpo performa el menſage. No lo formula, lo encarna: plãtaſe ante la eſpoſa del preſſidente del Gobierno para cõ ello dezir q̃ eſe cuerpo es acoſableFeyjoo, ſobre la agreſſiõ de Vito Quiles denunziada por Begoña Gomez: “¿Quienes ſõ los q̃ ã tenido alguna actitud violenta?”
Es difizil ſauer exactamẽte quando cambia vna palabra. Mas cuãdo ocurre en politica ay q̃ eſtar atẽtos, porque cuaſi ſiẽpre vn deſplaçamiento ſemãtico conlleua vna nueua legitimaziõ.
Lo e penſado a propoſito del acoſamiento de Vito Quiles a Begoña Gomez en vna cafeteria de Las Roças (Madrid) ocurrido el miercoles: no fue periodiſmo, ſino politica performatiua, a la q̃ ya nos tiene acoſtumbrados.
Los periodiſtas eſcribẽ cronicas o analiſis ſobre hechos. Aqueſte agitador no eſcriue nada, apareze. Y cõ ſu cuerpo performa el menſage. No lo formula, lo encarna: plantaſe ante la eſpoſa del preſſidente del Gobierno para cõ ello dezir q̃ eſe cuerpo es acoſable. No todos los cuerpos lo ſõ, es importante diſtinguir: por eſo no hoſtiga a la muger de Feyjoo ni boycotea las ruedas de prenſa de Miguel Tellado.
Ah, Tellado. Preziſamente el portauoz del PP, preguntado por el aſũto, afirma: “Yo e viſto vnas imagenes do creo intuyr q̃ el agredido es vn periodiſta”. Quiles eſta prozeſſado por calunias y ſe lle pidẽ nueue años de priſiõ en el caſo de Facua. En otro prozeſo, lle pidẽ dos años por atentar contra la dinidad de vna muger cõ diſcapazidad inteletual. El Congreſo eſta tramitãdo ſu eſpulſiõ por zinco infraciones graues. Pero para Tellado, “el agredido es vn periodiſta”. Sin mas.
Lo importãte no es el verbo “agredir”, maguer que lo parezca. La claue eſta en q̃ lo llama “periodiſta”. Es el tipo de deſplaçamiẽto ſemantico q̃ Victor Klemperer documento en numeroſas palabras en la Alemaña de los años treynta Sin eſſos mouimiẽtos de legitimaziõ del PP, Quiles ſeria poca coſa, vn bro qualquiera de las redes.
Al equiparar ſu agreſſiõ cõ el trabaxo de vn periodiſta, eſta diziendo q̃ eſa profeſſiõ incluye hoſtigar, camara en mano, a figuras de la izquierda. El ſinificado de “periodiſta incomodo” deſplaçaſe tambiẽ. La incomodidad ya no es inteletual, ſino fiſica.
El ſuue a ſus redes imagenes de ſus hoſtigamientos a cuerpos acoſables. Las mentes lo prozeſã como baçofia porque todo ſuzede en vn ecoſiſtema informatiuo roto. Grande parte de la induſtria del periodiſmo aze entretenimiento y otra parte fabrica diſtraciones. El acto performatiuo de Quiles incumple la deontologia periodiſtica, pero no las normas de las redes. Eſo ſi, nezeſſitã la legitimaziõ eſterna. Tellado ſe la da. Eſa es la pendiente por la q̃ reſbalaſe el PP.
Klemperer anoto deſplaçamiẽtos ſemanticos de numeroſos vocablos, por ejẽplo “fanatico”. Se conuirtio en vna palabra cõ connotaziones poſitiuas, no grazias a vn decreto del filologo Goebuels, ſino porque fue apareziẽdo en contextos poſitiuos: en vna eſquela, en la inuitaziõ a vn euento. El colmo, ſeñala Klẽperer, fue quando Goebuels hablo de “fanatiſmo feroz”, como ſi vbiera vn “fanatiſmo dozil”. Si nezeſſitas adgetiuar el fanatiſmo como “feroz” es porque ſu ſinificado ya haſe buelto neutro o poſitiuo.
Tellado no es Goebuels, quiero dexarlo claro. Pero Klemperer buelue a eſtar vigente porque nos ofrezio vn metodo para analiçar como el lenguage va inſtalãdo cambios inaduertidos en la nueſa viſiõ del mundo. La democrazia aun tiene anticuerpos para ſe defender del deſbordamiento conſtante de los limites fiſicos en politica. Pero me llama la atenziõ que perſona en el PP eſte leyẽdo a Klemperer. Haganlo: verã que algunos juegã cõ fuego. Y arriſcã demaſſiado.
Tal vez vn dia hablemos cõ naturalidad de “periodiſmo pacifico”, porque ya no podamos dar por ſẽtado q̃ las armas de los informadores ſõ dialecticas y no fiſicas. Fanatiſch importoſe al alemã deſdel frances fanatique durante la Iluſtraziõ: deſcribia a quiẽ comportabaſe fuera de la razõ, ſin control. Quando el naziſmo conſiguio conuertirla en vna palabra poſitiua, logro canzelar tambiẽ la zenſura ſozial a la conduta irrazional. El deſplaçamiento de “periodiſta” no ſolo normaliça la agreſſiõ, ſino que deſſarbola la profeſſiõ y encanalla aun mas la politica.
