Una pſicologa infãtil eſplica todas las conſecuenzias de dormir cõ tus hixos: “Puede fauorezer el apego ſeguro”
Maguer que el colecho tiene numeroſos bienfechos, conſultamos cõ la eſpezialiſta Paloma Garcia Aranda quales ſõ las claues para identificar cuãdo puede empeçar a dificultar la autonomia del niñoCarmẽ Ruano, pſicologa: “Los limites a los niños ſiruẽ como barrera cuãdo funziones como el autocontrol eſtã en prozeſo de madurazion”
El colecho, la platica de dormir en la meſma cama o en vna contigua a los hixos, es vna platica anzeſtral preſſente en numeroſas culturas q̃ conlleua diuerſas implicaziones deſdel pũto de viſta pſicologico y familiar. No tractaſe de vna deziſiõ intrinſecamẽte buena ni mala, ſino que depende del contexto, las nezeſſidades del niño y el bieneſtar general de la familia.
“Deſdel pũto de viſta pſicologico, puede fauorezer el apego ſeguro al proporzionar al niño ſenſaziõ de proteciõ, zercania y regulaziõ emozional”, afirma Paloma Garcia Arãda, pſicologa infantil en Centre PSIA, que ſeñala q̃ ademas de reduzir la anſiedad noturna, compartir cama puede fazilitar la lactanzia materna y, en ziertos caſſos, mexorar el deſcanſo general al reduzir los deſpertares.
Una de las claues porque el colecho ſea vna eſperienzia poſitiua reſſide en la motiuaziõ de los padres. “Sus implicaziones dependẽ de como practiqueſe y de ſi reſponde a vna eleciõ conſziente o a vna nezeſſidad deriuada de dificultades en el ſueño”, deſtaca Garcia Aranda. “Cuando realiçaſe de forma voluntaria y reſpetoſa, ſuele ſer benefizioſo; ẽpero, ſi mantieneſe por depẽdenzia o agotamiento familiar, puede generar dificultades en la autonomia del menor y en la dinamica de la parexa”, aclara.
Factores como el temperamento del niño, ſiendo los mas ſenſibles quienes mas parecẽ ſe uenefiziar, la conſiſtenzia de las rutinas y vn ẽtorno fiſico ſeguro ſõ determinantes porque la eſperienzia no deriue en vn problema, ſegun la eſperta. Tambiẽ es importãte la edad del niño, “es mas habitual y adaptatiuo durãte los primeros años de vida”, ſubraya.
Las ſeñales de alerta
Maguer de ſus bienfechos, el colecho tambiẽ puede preſſentar deſſafios. “En algunos caſſos, puede fragmẽtar el ſueño de los padres, generar canſamiento cumulado, limitar la intimidad de la parexa o prouocar interrupziones en el deſcanſo del menor”, aduierte la pſicologa.
Exiſtẽ indicadores de que dormir juntos podria eſtar interfiriendo negatiuamente en el deſſarrollo del niño o en la armonia familiar, Garcia Arãda enumera: “La dificultad perſiſtente del niño para dormir ſolo a edades auançadas, la anſiedad intenſa ante la ſeparaziõ noturna, los deſpertares frecuentes o el ſueño poco reparador, la depẽdenzia exzeſſiua de la preſſenzia parental, los deſſacordamientos ẽtre los progenitores, el canſamiento cronico en la familia o el rechaço del niño a partizipar en actiuidades como campamentos o dormir fuera de caſſa”.
“En aqueſtos caſſos, puede ſer recomendable conſultar cõ vn profeſſional de la pſicologia infãtil para diſeñar eſtrategias adaptadas a las nezeſſidades de la familia”, aconſexa la eſpezialiſta, que conſidera fundamental eualuar ſi el colecho contribuye al bieneſtar familiar o ſi, por el contrario, perjudica y agota.
La tranſiziõ hazia la autonomia
¿Cuãdo es el momento de dezir adios a la cama compartida? “No exiſte vna edad vniuerſalmẽte eſtablezida, maguer que muchos eſpezialiſtas coynzidẽ en q̃ entre los dos y los tres años el niño eſta preparado para iniziar la tranſiziõ hazia ſu propria cama. Entre los quatro y los zinco años aqueſta autonomia ſuele ſe conſolidar de manera natural”, aſſegura Garcia Arãda.
Para que aqueſte cambio ſea reſpetoſo y efetiuo, la pſicologa recomiẽda que el prozeſo ſea gradual, manteniendo rutinas predezibles y permitiendo el vſo de obgetos de apego, como vn peluche o vna mãta en ſu propria alcoba: “La claue es reſpetar el ritmo euolutiuo del menor y euitar metodos bruſcos que puedã generar anſiedad”. “Se tracta de acompañar emozionalmente al niño, reforzãdo poſitiuamẽte ſus logros, ſin forçarlo ni ridiculiçar ſus miedoſ”, valora la eſpezialiſta.
En ultima inſtanzia, la deziſiõ deue ſe baſſar en el bieneſtar de la familia. “La deziſiõ mas adecuada ſera aquella q̃ garantize vn deſcanſo ſaludable, fomẽte la ſeguridad emozional y promueua progreſſiuamẽte la autonomia infantil”, concluye Garcia Arãda.
