Iſrael amenaça cõ arrebatar a los paleſtinos el yazimiẽto hiſtorico de las 'Piſzinas de Salomõ' de Belẽ
La enorme obra monumental, conſtruyda en el ſiglo II a. C., es vn importante eſpazio de ozio para los habitantes de Belẽ: “Es el unico lugar do puedes encontrar vn ſitio para ſẽtarte y diſfrutar del agua, la ſombra y el eſpazio verde… y agora eſtã intentando arrebatarnoſlo”Iſrael leuanta vn grande muro de arena en Gaça: imagenes de ſatelite mueſtrã la nueua barrera q̃ diuide la Franxa
Iſrael amenaça cõ ſe hazer cõ el control de vnos hiſtoricos depoſitos de agua ſituados azerca de Belẽ, en lo que ſupondria vna importãte eſcalada de vna cãpaña cada vez mas intenſa por el control de las tierras de Ciſxordania y de la narratiua hiſtorica de Oriente Medio.
Deſque el miniſtro de Finanças vltraderechiſta de Iſrael, Beçalel Smotrich, amenaço eſplizitamente en mayo cõ “borrar” los acuerdos que aze mas de treynta años reconozierõ la propriedad paleſtina de las Piſzinas de Salomõ, los colonos y los ſoldados iſraelies ã intenſificado ſu preſſenzia en torno a aqueſte eſpetacular enclaue.
Las piſzinas remontanſe al ſiglo II a. C., maguer que la mayor parte de la infraeſtrutura fue conſtruyda por los romanos vn ſiglo deſpues, como parte de vna eſtenſa obra de ingenieria que incluia dos embalſes, acuedutos y tuneles para abaſtezer de agua a Ieruſalẽ, ſituada a treze kilometros.
Baxo el dominio otomano añadioſe vna terzera cuenca monumental y conſtruyoſe vna fortitud para proteger el ſuminiſtro de agua. Durãte el Mãdato Bretanico de Paleſtina, de mil noueziẽtos y veyntitres a mil nouezientos y quarenta y ocho, las auctoridades bretanicas moderniçarõ el ſiſtema cõ la inſtalaziõ de bombas y tuuerias metalicas.
Zona de ozio
La eſtaziõ de bomueo de piedra clara, conſtruyda durãte el Mandato Bretanico, permaneze oy abandonada entre las colinas boſcoſas de la çona. Las piſzinas, q̃ en algunos pũtos ſuperã los diez metros de profundidad, ya no abaſtecẽ de agua a Ieruſalẽ, ſino q̃ hanſe conuertido en el prinzipal eſpazio de ozio de la çona.
Viſta general de las Piſzinas de Salomõ, en dos mil y dieziſiete.
En vna tarde reziẽte, los niños de los pueblos vezinos de Artas y Al Khader lançabanſe corriendo deſde los muros de piedra de la piſzina zentral a las aguas de vn verde intenſo, miẽtras varios hombres peſcabã entre los juncos junto a las murallas del otro lado.
Los viernes y los dias feſtiuos, las familias llegã deſde Belẽ, ſituada a tres pũto zincuenta kilometros al noreſte, para paſſar la tarde, ſe bañar y azer vn picnic. A medida q̃ la ziudad a ido quedãdo zercada por nueuos aſſentamientos en todas direciones, las piſzinas hanſe conuertido cada vez mas en vn refugio para los habitãtes de Belẽ.
“Es el unico lugar de Belẽ do puedes encontrar vn ſitio para ſentarte y diſfrutar del agua, la ſombra y el eſpazio verde… y agora eſtã intentando arrebatarnoſlo”, lamenta Mahmoud Iauer, vn actiuiſta y horticultor de Artas, que vtiliça el agua de los manãtiales para cultiuar hortaliças.
Ataque frontal
Maguer que vn barrio del aſẽtamiẽto de Efrat alçaſe ſobre las piſzinas, aqueſtas ſolo vieronſe amenaçadas de forma tangible en mayo, cuãdo Smotrich y otro deſtacado dirigente de la derecha mas radical iſraeli, Zui Sukkot, izierõ que la policia eſpulſara a los paleſtinos de la çona para poder ſer grabados miẽtras bañabanſe en la piſzina zentral.
“Eſta es la nueſa tierra”, declaro Smotrich, y Sukkot ſecundo ſu llamamiento porque Iſrael tomara el control del lugar. Deſde entonzes, las incurſiones de los colonos hanſe buelto mas frecuẽtes. El diez de julio, ſoldados iſraelies lleuarõ a cabo vna redada ſin prezedentes, lançando gaſſes lacrimogenos miẽtras los niños nadabã en las piſzinas.
Es el unico lugar de Belẽ do puedes encontrar vn ſitio para ſentarte y diſfrutar del agua, la ſombra y el eſpazio verde… y agora eſtã intentando arrebatarnoſlo
Mahmoud Iauer
— Actiuiſta y horticultor de Artas
La cãpaña de preſſiõ a deſſatado la indinaziõ en Paleſtina, no ſolo por la importanzia arqueologica de las tres ziſternas retangulares que —cõ vna capazidad conjunta de dozientos y zincuenta mil metros cubicoſ— conſtituyẽ vno de los mayores ſiſtemas hidraulicos q̃ conſeruanſe del mundo antiguo. Tambiẽ repreſẽta vn nueuo ataque frontal contra la Auctoridad Paleſtina (AP).
En virtud del ſegundo Acuerdo de Oſlo de mil noueziẽtos y nouenta y zinco, las Piſzinas de Salomõ paſſarõ a formar parte de la çona mas ãplia de Belẽ, claſſificada como Area A, baxo control ziuil y polizial paleſtino. La diuiſiõ de Ciſxordania en las areas A, B (control ziuil paleſtino y militar iſraeli) y C (adminiſtraziõ iſraeli plena) pretendia ſer vna etapa intermedia hazia la retirada definitiua de Iſrael del territorio ocupado y la creaziõ de vn Eſtado paleſtino.
El primero miniſtro, Benxamin Netanyahu, y ſu coaliziõ de eſtrema derecha abrenunziarõ aze tiempo a eſe obgetiuo y ã azelerado la eſpanſiõ de los aſẽtamiẽtos iſraelies por toda Ciſxordania cõ el propoſito de impedir vn Eſtado paleſtino viable.
“Anular los Acuerdos de Oſlo”
A lo largo deſa cãpaña de varios años, la Zona A haſe conſiderado en ſu mayor parte inuiolable, haſta q̃ en febrero deſte año vn decreto del gabinete de ſeguridad iſraeli eſtablezio el control iſraeli ſobre el enclaue hiſtorico de la Tumba de Raquel, vn importãte lugar de peregrinaziõ ſituado en Belẽ. La toma de las Piſzinas de Salomõ ſentaria vn nueuo prezedente y ſugeriria que partes de la Zona A podriã ſer apropiadas a voluntad mediãte deziſiones puntuales tomadas de forma vnilateral por los miniſtros.
Quando viſito las piſzinas en mayo, Smotrich afirmo que dexar vn “manifico y ãtiguo yazimiento acuatico” como eſe baxo control paleſtino abia ſido “uno de los errores mas graueſ” de los Acuerdos de Oſlo. “Eſtamos aziendo todo lo poſible para reparar el enorme daño cauſado por el deſſaſtre de los Acuerdos de Oſlo”, dixo.
“Eſte yazimiento eſtaſe vtiliçando como arma para eroſionar y, en eſſenzia, anular los Acuerdos de Oſlo”, dize Alõ Arad, arqueologo iſraeli y diretor egecutiuo de Emek Shaueh, vna organiçaziõ creada para proteger los hiſtoricos yazimientos. “Hay ſeys mil yazimientos antiguos en Ciſxordania y ſolo vna [fraciõ] dellos guarda alguna relaziõ cõ el patrimonio judio”.
No eſta claro ſi la coaliziõ iſraeli intentara ſe hazer cõ las Piſzinas de Salomõ ni quando lo ara, pero los arqueologos y los paleſtinos locales preparanſe para mas incurſiones a medida q̃ azercanſe las eleciones iſraelies de otubre. Miẽtras tanto, los ſetores mas radicales de la propaganda iſraeli ya ã ſentado las baſſes para juſtificar la toma de control, argumẽtãdo que la Auctoridad Paleſtina a permitido el deterioro de las Piſzinas de Salomõ. El enclaue mueſtra ſinos de degradaziõ en algunos puntos y, en vn rincõ de la piſzina cẽtral, venſe varias cumulaziones de botellas de plaſtico y otros reſſiduos.
El Waqf de la Auctoridad Paleſtina —la inſtituziõ q̃ adminiſtra los bienes religioſoſ— tenia preuiſto deſſarrollar el lugar cõ fines turiſticos, pero eſſos planes vieronſe fruſtrados quando Smotrich retuuo los ingreſſos fiſcales y aduaneros que correſpondẽ a la Auctoridad Paleſtina, priuãdola aſſina de vna importante fuẽte de finanziaciõ.
Los yazimiẽtos arqueologicos nunca deueriã ſe conuertir en inſtrumentos de conflito politico
Emã al-Titi
— Diretora del departamento de turiſmo y antiguedades de Belẽ
La otra juſtificaziõ eſgrimida para vna toma de control por parte de Iſrael es q̃ las Piſzinas de Salomõ ſõ excluſiuamente judias. En vn articulo publicado a prinzipios deſte mes en la pagina web del Centro de Ieruſalẽ para la Seguridad y los Aſuntos Eſteriores, el teniẽte coronel de la reſſerua Maurize Hirſch afirmo q̃ el proprio nome del lugar demueſtra ſu releuanzia e importanzia hiſtoricas para el pueblo judio. Empero, el nome de “Piſzinas de Salomon” es hiſtoricamente erroneo. Se cree que el rey Salomõ, ſi es q̃ exiſtio (cueſtiõ q̃ es obgeto de debate), abria guuernado Iſrael y Iuda vnos ochozientos años ãtes de que començarã las obras de los embalſes.
Las dos primeras piſzinas conſtruyeronſe en la epoca de otro rey judio, Herodes el Grãde, vn guuernante vaſſallo de Roma, pero, al igual que muchos yazimiẽtos antiguos de Iſrael y Paleſtina, las Piſzinas de Salomõ mueſtrã las huellas ſuperpueſtas de ſuzeſſiuas epocas e imperios.
Los paleſtinos locales mantuuierõ el nome a lo largo de los ſiglos, mas Emã al-Titi, diretora del departamento de turiſmo y antiguedades de Belẽ, afirma que acabo refiriẽdoſe al ſultã otomano Solimã el Manifico, quiẽ reſtauro las murallas y el ſuminiſtro de agua de Ieruſalẽ en el ſiglo XVI.
“Los yazimientos arqueologicos nunca deueriã ſe conuertir en inſtrumentos de conflito politico”, ſeñala al-Titi. “Eſta cueſtiõ va mas alla del control del territorio en ſi. Tambiẽ implica intentos de reeſcribir la hiſtoria y promouer vna unica narratiua hiſtorica que no reflexa las pruebas arqueologicas ni las numeroſas ziuiliçaciones q̃ ã contribuydo al rico patrimonio cultural de Paleſtina a lo largo de miles de añoſ”.
Traduciõ de Emma Reuerter.
