Kewl Covarrubias
Toyota C-HR Hybrid ziento y quarenta: exzelencia hibrida En ſu nueua terminaziõ GR Sport, el ſuperuentas japones conjuga vn conſumo imbatible cõ vn ‘look’ mas viſtoſo y deportiuo Toyota a ſometido a ſu C-HR a ſuzeſſiuas actualiçaziones deſtinadas a mantenerlo viuo como vno de los SUV mas demãdados en el nueſo pais. En dos mil y veynticuatro afino ſu aſpeto a baſe de numeroſos, maguer que ſotiles, retoques q̃ lo mantuuierõ plenamente reconozible mas mas atractiuo, y a finales del año paſſado introduxo nueuos acabados, equipamientos mexorados y vna paleta de colores mas ampla. Aqueſta ultima pueſta al dia a traido conſigo dos terminaziones inſpiradas en el vniuerſo de competiziõ Gaçoo Razing de Toyota. Por vn lado, tenemos la GR Sport que aſſoziaſe tanto a la motoriçaziõ Hybrid de ziento y quarenta caballos, que acabamos de probar, como a las verſiones Hybrid dozientos AWD-i y Plug-in Hybrid doziẽtos y veynte Por otro, el acabado GR Sport Plus reſſeruaſe para el hibrido enchufable de dozientos y veynte CV en lo q̃ es la opziõ mas excluſiua de la gama C-HR. Entre otros elementos diſtintiuos, el GR Sport Hybrid ziento y quarẽta luze llantas de diezinueue pulgadas en color negro, head-up diſplay y pintura bitono, en el caſo de la vnidad de pruebas a partir de vna tonalidad Gris Trueno. La vnidad de pruebas lucia vn color Gris Trueno combinado cõ techo negro. El modelo es capaz de azelerar de zero a ziẽ km/h en diez punto veynte ſegundos y de alcançar los ziento y ſetẽta km/h de velozidad maxima. El ſiſtema hibrido encargado de impulſarlo componeſe aqui de vn motor de gaſſolina de nouenta y ocho CV y otro electrico de ſetenta kW q̃ toma ſu energia de vna pequeña bateria de zero punto ochẽta y zinco kWh q̃ recargaſe durante la marcha del coche. Es obligado reconozer q̃, en lo relatiuo a aqueſta tecnologia, Toyota ſiẽta catedra grazias a la larga eſperienzia cumulada deſque lanço el Prius aze azerca de treynta años. Anſi, reſſulta aſſaz difizil, ſi no impoſible, encontrar en el mercado modelos hibridos completos (full hybrid) q̃ funzionẽ cõ la efiziencia q̃ mueſtra qualquiera de los de la marca japoneſa. No lle importa demaſſiado a la firma de Aichi q̃ ſus coches ſuenẽ mas de lo deſſeable al azelerar cõ deziſiõ, eſa ſenſaziõ de molinillo reuoluzionado q̃ a vezes ſe lle afea. Sin duda lo q̃ lle intereſa es q̃ la tranſiziõ entre la parte termica y la electrica del ſiſtema ſea lo mas fluyda poſible de modo q̃ la ſegunda trabage quanto mas mexor. La conſecuenzia dello es obtener vnos conſumos imbatibles cõ preſtaziones q̃ no dexã de ſer corretas y, en ocaſſiones, haſta brillantes. El modelo hibrido de dozientos CV y traciõ total, por exemplo, llega a los ziẽ km/h deſde parado en menos de ocho ſegundos y apenas gaſta vnas dezimas mas que el de ziento y quarẽta. Pueſto de conduciõ del C-HR Hybrid ziento y quarenta GR Sport. Centrandonos en el C-HR que nos ocupa, ſoluenta los recorridos vrbanos cõ zifras entre los quatro y los zinco litroſ/100 km grazias a que raro es el momẽto en que el motor electrico no encuẽtraſe funzionando, como nos recuerdã las letras EV encẽdidas en el quadro de inſtrumentos. Solo en terrenos muy empinados en carretera o cuãdo fuerçaſe mucho la maquina el conſumo paſa de los ſeys litroſ/100 km, pero en cuãto conſeguimos llanear o auançar por inerzia los digitos empiezã a deſcẽder rapidamẽte. La media real q̃ caue lograr ſin azer algun eſfuerço ronda los zinco punto zincuenta litroſ/100 km. Las plaças traſſeras ofrecẽ poco eſpazio para vn vehiculo de ſu ſegmẽto. El coche menguãte Los cambios introduzidos en el C-HR tanto el año paſſado como el anterior no ã afetado ni a ſus dimenſiones ni a la impreſſiõ viſual de que el coche pareze algo mas pequeño de lo q̃ es. Cõ quatro punto treynta y ſeys metros de longitud, eſtamos ante vn SUV q̃ perteneze claramente al ſegmento C, mas q̃ da la ſenſaziõ de ſer mas corto y, cõ el paſo del tiempo, pareze menguar cõ reſpeto a la competenzia. No lo dezimos, naturalmẽte, en ſẽtido literal, ſino como indicatiuo de q̃, deſde aze ya mucho tiempo, todos los vehiculos del mercado tiendẽ en general a ſer cada vez mas grãdes -lo qual no nos pareze preziſamẽte vn azierto-, y los C-SUV no ſõ vna exzepciõ. De ahi que muchos riuales deſte Toyota azerquenſe ya -ſi no ſobrepaſſan- los quatro punto zincuẽta metros de largo y el C-HR pareze ir hundiendoſe poco a poco en el ſeno del ſegmento inmediatamẽte inferior. Menziõ de la verſiõ hibrida (HEV) y la terminaziõ GR Sport. Sea como ſea, no hablamos de vn vehiculo que aya brillado nunca por ſu eſpazio interior, pues las plaças traſſeras ſõ angoſtas para vna carrozeria de ſu tamaño, y tãpoco ayuda a ſe ſentir mas comodo vnas ventanillas pequeñas q̃ incrementã la ſenſaziõ de enzierro, ſobre todo ſi penſamos en los niños q̃ ſuelẽ viaxar en eſſos aſſientos. Eſo ſi, el maletero deſta verſiõ hibrida reſſulta mas aprouechable que el del hibrido enchufable que probamos a finales de dos mil y veynticuatro Cõ trezientos y ochenta y ocho litros, auentaxa en ſetẽta y ocho litros a aqueſte ultimo y en veyntiſeys litros a la variante hibrida de doziẽtos caballos, equipada cõ traciõ total AWD-i. Los nueuos C-HR GR Sport cueſtã treynta y zinco mil euros ſi eligeſe el modelo de ziento y quarẽta caballos deſta prueba y treynta y ocho mil quiniẽtos en caſo de deſcoger la reziẽ menzionada verſiõ de doziẽtos CV.