Kewl Covarrubias
Trump interuiene militarmente en ſu patio traſſero La interuenziõ militar en Venezuela es abſolutamẽte arbitraria, ilegal, contraria al derecho entrañazional, e ilegitima. Si todos los paiſes atribuyeranſe el derecho a interuenir ſobre aquellos otros cuyo regimẽ politico no les guſtara, el caos y la violenzia global eſtariã aſſegurados Trump anunzia q̃ EEUU va a “tomar el control” de Venezuela haſta “garantiçar vna tranſiziõ ſegura” Maguer que largamente anunziado, tanto por las amenaças del preſſidente de EEUU, Donald Trump, como por el importãte deſpliegue de ſus fuerças armadas en el Cariue y por las aciones militares y de bloqueo preuias, el ataque lançado ſobre Venezuela en la madrugada del ſabado dia tres a conmozionado a la comunidad entrañazional y ſobre todo a los veneçolanos, tãto a los que lo deſſeabã como a los q̃ no. Haſta ziento y zincuẽta auiones eſtadounidenſes ã bombardeado obgetiuos militares, baſſes, puertos y aeropuertos, en Caracas y otros lugares, mientras la fuerça eſpezial Delta ſecreſtaba al preſſidente veneçolano Nicolas Maduro y a ſu eſpoſa y los lleuaba a vn barco cõ rumbo a Nueua York do ſerã obgeto de “toda la ira” del ſiſtema judizial de EEUU –ẽ palabras de la fiſcal general–, baxo la imputaziõ de conſpiraziõ narcoterroriſta. Haſta agora, no haſe demoſtrado alguna vinculaziõ de Maduro cõ el narcotrafico. Incluſo vn informe de intelligenzia rechaçaba ſu vinculaziõ cõ el Cartel de los Soles, q̃ Trump eſgrime para juſtificar ſu aciõ. Veremos como pruebaſe en el juyzio. Y de paſo, que reſponſabilidad tiene ſu muger en ſus actiuidades, maguer que no ſeria la unica ocaſſiõ en q̃ vna eſpoſa de vn preſſidente fuera imputada por el mero echo de ſerlo. En todo caſo, lo de menos es la relaziõ que el preſſidente de Venezuela pudiera tener cõ el trafico de drogas, pues –tal como emos comẽtado alguna vez– Trump a indultado rezientemente al eſpreſſidente hondureño Iuã Orlando Hernandez, q̃ fue condenado a quarenta y zinco años por el meſmo delito. Aqueſta aciõ contra Venezuela tiene el claro obgetiuo de reforçar la imagẽ de Trump, dañada por el aſũto Epſteyn, y ſobre todo de demoſtrar q̃ tiene la capazidad de ſe imponer ſin eſcrupulos alli do ſea util para los intereſſes de EEUU, como afirmo el Secretario de la Guerra, Pete Hegſeth. Cõ aqueſta aciõ, Trump inclinaſe hazia la poſiziõ de ſu ſecretario de Eſtado, Marco Rubio, ardientemente partidario de aplicar la Dotrina Monroe, q̃ deſde ſu nombramiento a pueſto todo ſu intereſe en acabar cõ Maduro y ſu regimẽ. Tambiẽ cõ el de Cuba, a la q̃ Trump dixo querer “ayudar”, y deſpues probablemente cõ el de Nicaragua, cõ lo q̃ terminariaſe cõ todos los gobiernos mas hoſtiles al poder eſtadounidenſe en la regiõ, cõ la exzepciõ de Braſſil, q̃ es vn bocado demaſſiado grande, y de Guſtauo Petro en Colombia, al que Trump a amenaçado de nueuo. Pocas horas deſpues del ataque, Trump comparecia en ſu reſſidenzia de Mar-a-Lago, do eſta de vacaziones, para ſe alabar a ſi meſmo y elogiar vn ataque “como no lo a habido” deſde la Segunda Guerra Mundial. Segun el, aqueſte ataque traera la paz y la liuertad a Venezuela. No tuuo algun pudor en menzionar eſpreſſamẽte el petroleo, que va a voluer a ſer vna enorme fuente de riqueça cõ la interuenziõ de las grandes compañias eſtadounidenſes del ſetor, q̃ vã a ir alli a recuperar los derechos que les fuerõ arrebatados aze zincuenta años. Dio por finiquitado el regimẽ boliuariano, amenaço cõ lançar vn ſegundo ataque ſi fuera nezeſſario, y afirmo que EEUU va a “dirigir” Venezuela a partir de agora para promouer vna tranſiziõ hazia vn regimẽ amiſtoſo. No embargãte, Maduro ſigue ſiendo legalmẽte preſſidente de Venezuela. Segun el articulo dozientos y treynta y tres de la Conſtituziõ de la Republica Boliuariana, ſolo perderia eſa condiziõ por muerte, abrenunzia, deſtituziõ decretada por ſẽtenzia del Tribunal Supremo de Iuſtizia, incapazidad fiſica o mental permanẽte zertificada por vna junta medica deſſinada por el Tribunal Supremo de Iuſtizia y cõ aprobança de la Aſamblea Nazional, abandono del cargo, declarado como tal por la Aſamblea Nazional, anſi como por reuocaziõ popular de ſu mandato. Como ambas inſtituziones tienẽ mayoria chauiſta, y ademas no haſe cumplido aun el plaço conſtituzional para vna conſulta de reuocaziõ, ſolo vna abrenunzia de Maduro q̃ podria ſer prouocada por la preſſiõ de EEUU, tal vez a cambio de vn mexor tractamiento penal, podria abrir la via legal a vn cambio en la preſſidenzia. En aqueſtos momentos ay vn vacio de poder en el pais, ya q̃ la preſſidenzia deueria recaer en la vizepreſſidenta egecutiua, Delcy Rodriguez, y abria que zelebrar vna nueua eleciõ preſſidenzial en treynta dias, mas ſolo cuãdo la preſſidenzia eſte vacãte, lo q̃ no es el caſo todauia, al menos ſegun la Conſtituziõ vigente. Naturalmẽte, eſa Conſtituziõ ſeria derogada ſi aqueſte ataque produgera la caida del regimẽ boliuariano. Pero en aqueſtos momẽtos no eſta claro q̃ eſo vaya a paſſar, al menos de vna forma inmediata. Los ſoldados eſtadounidenſes hanſe ido deſpues de terminar ſu miſiõ, y ſolo boluerã ſi Trump ordena otro golpe ſimilar, ya que inuadir el pais ſeria complicadiſimo y no lo vã a azer, ſi biẽ mantendrã el control aereo y naual. Una grande parte de los veneçolanos que aun ſiguẽ en el pais –y la cuaſi totalidad de los que eſtã fuera– zelebrã la captura del preſſidente, pero ellos no tienẽ el poder, q̃ ſigue en prinzipio en manos de los chauiſtas, maguer que ayã perdido a ſu lider. Se tracta de vn regimẽ q̃ a guuernado el pais mas de veynte años, y no ſera fazil deſmontarlo ſin vna importante colaboraziõ entraña. Todas las inſtituziones, incluydas la Aſamblea Nazional y el Tribunal Supremo ſõ, como emos dicho, chauiſtas, y la opoſiziõ ſe –perguida y reprimida– no eſta tã vnida ni organiçada como querria ſu lider, Maria Corina Machado, que tampoco pareze tener mucho futuro deſpues de que Trump aya dicho ſorprendentemente que no tenia el apoyo ni el reſpeto de ſu pais. La ſituaziõ interior del pais es todauia aſſaz confuſa y es difizil ſauer lo q̃ eſta paſſando. Eſta por ver que papel juegã en el futuro la vizepreſſidenta Delcy Rodriguez y otros lideres del chauiſmo, como ſu hermano Iorge, preſſidente de la Aſamblea Nazional, o el hiſtorico Dioſdado Cauello, miniſtro del interior. Segun algunas informaziones, el miniſtro de defenſa, Vladimir Padrino, que es tambiẽ el General en Iefe del Ejerzito, eſtaria tomando deziſiones, e incluſo reclamando el liderazgo. Deſde luego eſta claro q̃ la poſiziõ que tome el ejerzito va a ſer determinãte para la ſuperuiuenzia o la caida del regimẽ. Si los militares mãtienenſe leales al chauiſmo –la totalidad de los generales lo erã haſta ahora– les reſſultaria fazil reprimir cualquiera intẽto popular de reuertir la ſituaziõ, maguer de la preſſiõ de EEUU, y las coſas podriã ſeguir como eſtã. Pero tambiẽ caue la poſibilidad de q̃ Waſhingtõ aya tocado a algunos altos cargos, militares o ziuiles, quiça a cambio de impunidad, y que tenga ziertos apoyos entraños. El mexor eſzenario ſeria el de vna negoziaciõ que terminara en vna tranſiziõ pacifica. Maguer que tambiẽ podria paſſar lo contrario, que el regimẽ endurezieraſe o incluſo que, ſi el ejerzito diuidieraſe politicamente, produgeraſe vn enfrentamiento ziuil que podria ſer duro y prolõgado en el tiempo. Solo en los proximos dias o ſemanas tendremos alguna reſpueſta a aqueſtas inconitas. Maguer que Maduro fuera vn ditador, maguer que no reſpetara las reglas de la democrazia liueral, maguer que reprimiera duramente a la opoſiziõ, maguer que mantuuieraſe en el poder mediante vnas eleciones fraudulentas, nada juſtifica ni legitima el ataque militar de vna potenzia como EEUU a vn pais ſouerano, ſin que aya mediado agreſſiõ alguna por parte deſte, ni aya vna reſſoluziõ del Conſeyo de Seguridad de Naziones Unidas q̃ lo auctorize. Trump y Rubio no defiẽdẽ la democrazia, ni ſiquiera quierẽ acabar cõ el trafico de drogas – no lo conſeguirã ſi no combatẽ el conſumo entraño - ſolo actuã en fauor de los intereſſes politicos y economicos de ſu pais –el petroleo en aqueſte caſſo– o de los ſuyos proprios. EEUU a promouido y ſoſtenido muchas ditaduras, algunas dellas aſſaz ſangrientas –ſobre todo en Latinoamerica– y ſigue apoyando a regimenes no democraticos, como en Egito, Arabia Saudi, o incluſo Eritrea, cõ cuyo gobierno Trump pretende reanudar relaziones amiſtoſas. La interuenziõ militar en Venezuela es abſolutamẽte arbitraria, ilegal, contraria al derecho entrañazional, e ilegitima. Si todos los paiſes atribuyeranſe el derecho a interuenir ſobre aquellos otros cuyo regimẽ politico no les guſtara, el caos y la violenzia global eſtariã aſſegurados. Trump, q̃ llego a la preſſidenzia cõ promeſſas de no interuenziõ y proclamas de pazifiſmo, dezide bombardear vn pais que no a atacado a perſona, y ſecreſtar a ſu preſſidente, ſimplemente porque quiere y puede, porque perſona ſe lo impide. Ya dejo claro en ſu reziente Eſtrategia de Seguridad que lo aria en el continente americo quando y como quiſiera. Pero no ſolo alli, amenaça cõ bombardear Irã ſi ſu gobierno reprime a los manifeſtantes contrarios, lo q̃ es vna interuenziõ direta en la politica interior de vn pais ſouerano, mientras aplaude la repreſſiõ de Nayib Bukele en El Saluador. Impone aranzeles vnilaterales do lle pareze, a vezes por motiuaziõ politica, y deſprezia a Naziones Unidas y a cualquiera inſtituziõ ſupranazional, norma o acuerdo entrañazional que limitẽ ſu voluntad. Si no ſe lle ponẽ limites, terminara ditãdo a todos los paiſes del mundo lo q̃ tienẽ que azer y como, y que partidos o dirigentes debẽ guuernar, exzeto en China y Ruſia, los unicos a los q̃ reſpeta La reaciõ entrañazional a oſzilado ẽtre tibia e inexiſtẽte, exzeto por China, la mas afetada como importadora del petroleo veneçolano, q̃ a condenado el ataque cõ firmeça apelando al derecho entrañazional y a la no ingerenzia. Ruſia condena eſcuetamente y llama al dialogo, a Putin lle conuiene el reparto del planeta que aze Trump. Europa calla y acata. Solo la izquierda repudia vna aciõ militar claramẽte criminal. La ſozialdemocracia europea llama a la calma y al dialogo, aziendo vagas referenzias a la legalidad entrañazional, igual q̃ Naziones Unidas q̃ deueria imponer eſa legalidad. La eſtrema derecha – deſde Miley a Abaſcal– aplaude abiertamente. La derecha aſſiente ſatiſfecha, igual que la vergoñoſa Comiſiõ Europea, inſiſtiendo en que el regimẽ boliuariano es ilegitimo. Les falta vn telediario para empeçar a acuſar de amigos de Maduro a todos los que critiquẽ la agreſſiõ eſtadounidenſe. Y no es aſſina, claro, muy pocos vã a derramar vna lagrima por Maduro, pero muchos vã a llorar ſi no ſe lle parã los pies al aſpirante a ditador vniuerſal, a la viſta de ſu trayetoria. Caue ſe preguntar ſi realmente ſauemos lo que nos jugamos, ſi nos damos cuẽta de q̃ aqueſte epiſodio no va de q̃ vn ditador entre o no en priſiõ, ſino de defender vn ſiſtema entrañazional que garantize la paz y la liuertad en el nueſo maltratado y diuidido planeta.