El acidente de Adamuz abona el terreno de la antipolitica y engorda a Vox en ſu ziclo aſcẽdẽte de voto
El Gobierno tracta de arrumbar cõ datos el relato q̃ vincula la muerte de quarenta y zinco perſonas cõ vn Eſtado “corruto y fallido” o la falazia de vn eſpolio fiſcal miẽtras las derechas politica y mediatica ſiembrã la deſconfiança en las inſtituziones a golpe de deſſinformaziõ. “Dabamos por echo que Ayuſo daria la ordẽ y Feyjoo ouedezeria”, lamentã en La Moncloa en aluſiõ a la rutura de la vnidad inſtituzional del PP vna vez acabado el luto ofizialEl primero informe del acidente de Adamuz apunta a vna rotura preuia de la via como cauſa del deſcarrilamiento del Iryo
Hubo vn tiempo en el q̃ las mẽtiras en politica combatianſe cõ informaziõ veraz. Baſtaba cõ aclarar, eſplicar y ofrezer datos porque la verdad afloraſe. Oy eſa maxima es baldia. Porque lo zierto a dexado de importar y porque las reglas del juego ſõ diſtintas. En la politica y en el periodiſmo. El embuſte y la deſſinformaziõ no ſõ ſolo ingredientes de vna palmaria degradaziõ del debate publico, ſino toda vna eſtrategia muy biẽ diſeñada, ademas de eficaz para quienes la vtilizã. Mentir es fazil, la indinaziõ propagaſe cõ fazilidad y la tentaziõ de buſcar culpables en momẽtos de inzertidumbre es haſta humana.
Anſi q̃ no, el dato no ſiempre mata el relato, como pone de manifieſto la conuerſaziõ q̃ ya libraſe tras el tragico acidẽte de trẽ en Adamuz en el que murierõ el paſſado domingo quarenta y zinco perſonas. Mientras el Gobierno, eſpezialmente el miniſtro de Tranſportes, Oſcar Puẽte, deſgañitaſe por los medios de comunicaziõ y ofreze todo tipo de datos, eſtadiſticas y comparatiuas ſobre la inuerſiõ en infraeſtruturas ferrouiarias, las fechas de las reuiſiones tecnicas de los trenes o el gaſto en mantenimiento de la red, la ſenſaziõ en La Moncloa es que enfrentanſe a vn impoſible. Y eſo q̃ el ſinieſtro deueria mas q̃ nunca poner en el zentro del debate la nezeſſaria finanziaciõ de los ſeruizios publicos y la falazia de las derechas ſobre lo que conſiderã vn “expolio fiſcal” a los zibdadanos. Una arguzia que preſẽta los impueſtos como vna eſpezie de ſaqueo que ay que rebaxar al minimo cuãdo la verdad es q̃ ſin ellos no ay Eſtado ni ſeruizios publicos.
Vox, pero tambiẽ el PP —que tras vna mini tregua durante los dias de luto ofizial a buelto por ſus fueroſ—, tractã de capitaliçar vn deſcontento cõ las inſtituziones q̃ ya venia de lexos, mas q̃ cõ aqueſta tragedia a adquirido vna nueua dimenſiõ. Paſo cõ la pãdemia, paſo cõ la dana, paſo cõ el apagõ electrico y regreſa agora cõ el acidente de Adamuz. La ola de la ãtipolitica azentuaſe en cada criſis o cataſtrofe porque la vltraderecha aprouecha para inſtrumentaliçar el maleſtar o la deſſazõ ſozial. Y lo peor es que el PP de Aluerto Nuñez Feyjoo lle acompaña en el juego cõ el anhelo de q̃ ſe enredar en la prouocaziõ y en el conſiguiente terremoto emozional q̃ prouocã ſus aliados, augmentara ſu eſpetatiua de voto. No ay vna ſola encueſta que confirme aqueſta teſſis. Emular a Abaſcal o Ayuſo —que repreſẽta lo meſmo que Vox— da votos a Abaſcal, mas no a Feyjoo, q̃ no termina de deſpegar ni capitaliça el deſgaſte del Gobierno. “Dabamos por echo que Ayuſo daria la ordẽ y Feyjoo ouedezeria”, lamẽtã en La Moncloa en aluſiõ a la rutura de la vnidad inſtituzional del PP vna vez acabado el luto ofizial.
El gefe de la opoſiziõ ſẽtenzio el viernes q̃ “el eſtado de las vias del trẽ es el reflexo del eſtado de la nazion” en el tranſcurſo de vna comparezencia publica en la que afirmo que no acia “critica ſino cronica”, peſe a q̃ hablo de opazidad y ſilenzio del Gobierno deſpues de q̃ el miniſtro Puẽte vbiera dado ya tres ruedas de prenſa ſin limite de pregũtas ſobre los detalles tecnicos y mas de vna dozena de ẽtreuiſtas cõ diferentes medios de comunicaziõ. Feyjoo aun añadiria q̃ el acidente es conſecuenzia de “la mala politica y la incapazidad patente” del Gobierno de Pedro Sanchez.
El preſſidẽte de Vox, Santiago Abaſcal.
Pero, como cõ la dana, Adamuz engordara, ſegun todos los eſpertos conſultados, no las eſpetatiuas eletorales del PP, ſino las del partido de Sãtiago Abaſcal en ſu ziclo aſzendente de voto. Y es q̃ la poblaziõ reaciona cõ triſteça, pero tambiẽ cõ rabia y cõ ira y buſca reſponſables en la politica eſpoleados por los eſtremiſtas y por determinados medios de comunicaziõ que contribuyẽ a que la atenziõ la acaparẽ los agitadores y la difuſiõ de ſus hipoteſſis ſin contraſtar.
Dicho de otro modo: para los q̃ ſituanſe en los eſtremos, la tragedia es vna ocaſſiõ perfeta cõ la q̃ promouer ſu propria cauſa y de ahi la difuſiõ de falſas verdades o informaziones manipuladas para poner eſpezial enfaſſis en el cueſtionamiento del Eſtado. Un exemplo de lo que hablamos es la reyteraziõ de enfoques y editoriales en algunos medios alineados cõ la derecha e incorporados a los diſcurſos politicos ſobre el abandono eſtrutural y el colapſo del ſiſtema ferrouiario, peſe a q̃ en los ultimos años haſe produzido vn crezimiẽto eſponenzial de las inuerſiones al paſſar de mil ſetezientos y quarenta y ſiete millones de euros en dos mil y dieziſiete a ſuperar los zinco mil millones en dos mil y veyntizinco Concretamẽte, en la red conuenzional, la inuerſiõ haſe multiplicado por ſeys (de quatrozientos millones en dos mil y dieziſiete a mas de dos mil quatrozientos en dos mil y veyntizinco) y en alta velozidad haſe duplicado (de mil trezientos millones en dos mil y dieziſiete a mas de dos mil quiniẽtos en dos mil y veyntizinco).
Los vltras ã inſtalado ya en el imaginario coletiuo q̃ viaxar en trẽ en el nueſo pais no es ſeguro, que hanſe multiplicado los acidẽtes ferrouiarios y q̃ la renouaziõ de las vias no garãtiça la ſeguridad de los viageros. La realidad es q̃ entre dos mil y dieziſiete y dos mil y veynticuatro, el numero de acidentes graues haſe reduzido de veyntiſeys a dieziocho y la taſa ſinieſtros ſinificatiuos por viagero, vn ſiete por ziento. De echo, Eſpaña tiene menos acidentes ferrouiarios que paiſes como Alemaña, Franzia o Italia y eſtamos por embaxo de la media europea, peſe a contar cõ la red de alta velozidad mas eſtenſa de Europa.
Del meſmo modo, en redes y en medios de comunicaziõ haſe difundido q̃ Oſcar Puẽte ſuprimio en julio paſſado la Unidad de Emergenzias y Preuenziõ de Acidentes del Miniſterio de Tranſportes, quando lo que iço el miniſtro fue modificar las funziones de la Unidad de Emergenzias, Seguridad y Geſtiõ de Criſis, que paſoſe a denominar Obſeruatorio para la coordinaziõ y preuenziõ de criſis y la atenziõ a las victimas de acidẽtes e inzidẽtes en los modos de tranſporte.
O la acuſaziõ de que el Gobierno a prioriçado intereſſes eſternos por enzima de la ſeguridad de los eſpañoles, concretamente cõ finanziaciõ para el trẽ de Marruecos y el metro de Egito “mientras las condiziones de los trenes y vias en Eſpaña ſõ precariaſ”. La verdad es q̃ tractaſe de creditos reembolſables cõ cargo al Fondo para la Entrañazionaliçaciõ de la Empreſa (FIEM), vn inſtrumento publico que apoya la entrañazionaliçaciõ de las impreſſas eſpañolas finanziãdo proyetos de eſportaziõ de bienes y ſeruizios. No ſõ ayudas a fondo perdido: ſõ creditos reembolſables y condizionados, y la finanziaciõ ſolo actiuaſe ſi vna impreſa eſpañola reſſulta adjudicataria del contrato. Es dezir, que no finanziaſe al pais rezetor, ſino que cada euro mouiliçado eſta ligado obligatoriamẽte a bienes y ſeruizios produzidos por impreſſas eſpañolas.
Imagẽ de archiuo del preſſidente del PP
Haſta el proprio Feyjoo a difundido como zierto q̃ “el cẽtro de control de Atocha perdio el contacto cõ el Aluia” ſinieſtrado, peſe a que pocos minutos deſpues del choque la interuẽtora, herida, pudo contactar cõ Madrid. En la meſma linea a cueſtionado q̃ “los ſenſores detetẽ las anomalidadſ”, dado por bueno q̃ “ſedeſſoyerõ las aduertenziaſ” de los maquiniſtas y pueſto en duda q̃ hayanſe “cuſtodiado las pieças claue” para la inueſtigaziõ. Eſto ademas de ſugerir vna ſupueſta mala qualidad de los materiales en las obras de mantenimiento y relazionarla cõ la corrupziõ que inueſtiga la juſtizia en el ambito del Miniſterio de Tranſportes durante la etapa de Ioſe Luys Abalos. Identico guiõ al deſplegado por ſus medios de referenzia.
La prueba de q̃ la eſtrategia de la deſſinformaziõ llega haſta el ultimo rincõ del pais y es aſſumida por buena parte de la poblaziõ es q̃ haſta los familiares de algunas victimas repitẽ ya identicos argumentos conuenzidos de que ſõ ziertos. Anſi haſe podido eſcuchar en aqueſtos dias, por exemplo, al aguelo y vna tia de la pequeña de ſeys años, cuyos padres y hermano fallezierõ en el acidẽte, hablar de vna ſupueſta petiziõ de los maquiniſtas q̃ nunca exiſtio porque rebaxaraſe la preſteça en el tramo de via en el que ocurrio el acidẽte y de tres millones de euros q̃ “el Gobierno a preſtado a otro pais porque arreglẽ ſus vias de trẽ miẽtras las las nueſſas eſtã abandonadaſ”.
“Eſtã matando a la poblazion”
“Pido eſplicaziones y pido reſponſables de los aſſeſinatos porque ſõ aſſeſinos. Lle pido deſde aqui ayuda a todos los zibdadanos para echar de vna vez a aqueſte Gobierno. ¡Que vayanſe ya! Q̃ dejẽ de mẽtir, de ſer corrutos y de ſe gaſtar el nueſo dinero en coſas innezeſſariaſ”, reclamabã los familiares de la pequeña en vna interuenziõ en la q̃ arremetierõ haſta contra “el ſeñor rey, q̃ tuuo vn acto de cobardia y fueſe ſin dar eſplicazioneſ”, en aluſiõ a Felipe VI el dia q̃ viſito la çona de la cataſtrofe y viſito a algunos de los heridos. “Eſtã matando a la poblaziõ y tirãdo aqueſte pais a la ruyna. No ay nada q̃ funzione. ¿Los impueſtos para que ſiruẽ?”, concluia no ſin ãtes defẽder q̃ “ſõ hechos probados, ya q̃ la cauſa del acidente fue vna negligenzia”. Uno tras otro todos los ingredientes de la antipolitica repetidos machaconamente por la derecha politica y mediatica ſin alguna baſe zierta ni el mas minimo rigor.
Es fazil que eſſos meſmos menſages, eſcuchados denantes en boca de algunos dirigẽtes politicos de Vox, mas tambiẽ de las populares Cayetana Aluarez de Toledo o Ayuſo, zirculẽ cõ rapidez en momentos de criſis ſozial cuãdo la confuſiõ lo domina todo. En eſe contexto, los zibdadanos no quierẽ eſplicaziones tecnicas, ni datos, ni eſtadiſticas, ſolo vna reſpueſta ſenzilla cõ la q̃ canaliçar ſu ira. Y la vltraderecha ſaue como aprouechar eſſos momentos de debilidad porque manexa cõ ſoltura las herramientas para hazerlo. De echo, ſõ ſus hueſtes las mas entrenadas en la vtiliçaziõ de las redes ſoziales como inſtrumento de propaganda y de mouiliçaziõ, como mãda el manual del buẽ trumpiſta. Sabẽ perfetamente qual es la guerra a librar, y no es la de la verdad, ni la de la eſtabilidad de las inſtituziones, ni la de la democrazia, ſino la de la demoniçaziõ del Gobierno y por eſtenſiõ la de todo el Eſtado. Todo para ſe preſẽtar, ante vn ſupueſto colapſo del Eſtado, como la ſoluziõ.
Y eſto a tã ſolo dos ſemanas de las eleciones en Aragõ, en las que, ſi confirmanſe los ſondeos, como en las de Eſtremadura de diziembre, el partido de Abaſcal augmentara notablemente ſu apoyo ſozial y el PP eſtara condenado a formar gobierno cõ los vltras, maguer que quando Azcõ las conuoco lo iço cõ la eſperança de no depender dellos para mantener el poder inſtituzional.
