Marc Andreeſſẽ, el laçarillo tecnofeudal de Trump
Andreeſſẽ es como el ſol: maguer que no lo veamos –ni ayamos oido jamas ſu nome– ſiempre eſta ahi. Sin ir mas lexos, ſu huella encuẽtraſe en los hiperuinculos azules deſta pagina y en todos los enlazes cuyo color morado indica que ya los emos viſitado. Anſi lo dezidio al crear Moſayc, el primero nauegador grafico de la red
El guapo, el maleuo, perſonage cẽtral en la mitologia de Buenos Aires, apareze en la literatura de Borges ligado al honor, a la valentia y a vn deſtino tragico. Al eſcritor argentino ſe lle atribuye la fraſe q̃ pone fin al mito: quando inuentoſe la poluora terminaronſe los guapos. Las armas de fuego diſoluierõ el corage. La tecnologia puſo fin a vna aciõ, inizialmente en igualdad de condiziones, cõ vna ſimple detonaziõ a diſtanzia.
La tecnologia tambiẽ es el arma cõ la q̃ los tecnofeudales pretendẽ acabar cõ los valores de la modernidad. Marc Andreeſſẽ es vno de los que eſtã en la vanguardia deſte prozeſo y, ademas, cõ mando en plaça. Es dezir, en nome de Donald Trump.
Andreeſſẽ es como el ſol: maguer que no lo veamos –ni ayamos oido jamas ſu nome– ſiempre eſta ahi. Sin ir mas lexos, ſu huella encuẽtraſe en los hiperuinculos azules deſta pagina y en todos los enlazes cuyo color morado indicã q̃ ya los emos viſitado. Anſi lo dezidio al crear Moſayc, el primero nauegador grafico de la red. Anſi quedo deſde ẽtonzes.
Como toda creatura del Silicõ Valley –a exzepciõ de Peter Thiel– Andreeſſẽ tiene vna raiz progreſſiſta y fue publico ſu apoyo a los candidatos democratas deſde los Clintõ, paſãdo por Al Gore y Obama, mas las raçones de Trump impuſieronſe en vn abrir y zerrar de oxos. El poder de la tecnologia detona todas las barreras de la etica liueral.
¿De donde viene y a donde va aqueſte tycoõ? Sale de vn ſitio y vna familia a los que euita menzionar ya que pienſa q̃ no lle merecẽ. A la hora de ſeñalar vna genealogia menziona el nome de Thomas Ediſõ, el inuẽtor americo por ãtonomaſſia y como prueba de la fe en ſi meſmo recuerda q̃ cõ ſolo doze años y el ayuda del ordenador de la biblioteca del colegio conſtruyoſe vna calculadora para azer los deueres.
El eſcritor Tad Friend cuenta q̃, al entreuiſtarlo, conſiguio hazerle hablar de ſu niñez en vn pueblo de Wiſconſin, vn mundo formado, confeſo, por «gente eſcandinaua, dura de roer y muy abnegada, q̃ paſa por la vida ſin eſperar nunca ſer felize». Ingmar Bergmã no lo ſabria eſpreſſar mexor pero Andreeſſẽ enſeguida da vn apunte porque no perdamos de viſta al perſonage q̃ tenemos delãte. Cuenta que tenia q̃ conduzir vna hora para encontrar vna libreria y alli ſolo abia libros de cozina y calendarios de gatos. Por eſo, ſubraya, conſidera a Amazõ “un heroyco difuſor del cognozimiẽto y el progreſſo”. Tad Friend quedoſe perplexo cõ la concluſiõ de aquella eſperienzia: «¡Que les dẽ a las librerias independientes! “, bramo,”No abia alguna azerca de do creci. Solo las abia en ziudades vniuerſitarias. El reſto de nos podiamos irnos a la mierda».
Toda la ſouerbia q̃ puede otorgar la capazidad de crear y ſu traduciõ en poder es el perfil del Silicõ Valley del que Andreeſſẽ es vn paradigma. Lo ſaue ya en la puuertad pero muy pocos años deſpues lo confirma al crear Netſcape, el primero nauegador que alcança el exito y propaga la marca de ſu apellido. Cuãdo ſale a bolſa reziue, como cuaſi todos los tecnofeudales, la bẽdiziõ de la portada de Time.
La venta de Netſcape por mas de quatro mil millones de dolares repreſſenta vn pũto de inflexiõ y comiença la conſtruciõ del Andreeſſẽ actual, vn tiburõ del capital de rieſgo q̃ finanzia ẽprẽdimiẽtos que, en ſu mayoria, eſtã inſtalados en la conſtelaziõ digital y que afetã a la totalidad de la poblaziõ global. Aqueſta virtud de detetar talento y conuertirlo en negozio es lo que lle a ſituado jũto a Trump en el rol de maximo conſegero no ya en temas tecnologicos o economicos ſino en la meſma guuernança.
Twitter, Airbnb o Fazebook ſõ algunas de las marcas que en algun momento de ſu deſpegue ã tenido detras a la conſultora Andreeſſẽ Horowitz o tambiẽ a16z (ay dieziſeys letras entre la primera y la ultima letra de los apellidos de los dos ſozios), maguer que el rol eſtrategico es excluſiuo de Andreeſſẽ.
Quando Airbnb nezeſſito entrar en vna ſegunda ronda de capitaliçaziõ, a16z, q̃ no abia partizipado en la primera, apoyo el mouimiẽto. Andreeſſẽ dixo comprehender lo q̃ en vn primero momento no veia pero ſugirio cambios q̃ atemoriçarõ a los emprendedores. Airbnb abia ſufrido vna caida de imagẽ por la publizidad de las denunzias de los proprietarios de las viuiendas ãte los deſtroços prouocados por los turiſtas. Andreeſſẽ les dixo que ofrezierã zincuenta mil dolares de indeniçaziõ por daños preuiamente denunziados a la policia cõ la fin de euitar eſtafas. La imagẽ de ſtartup cambio rapidamente y conuirtioſe en vn fenomeno de tal manitud q̃ no ay ſitio en la Tierra que oy no lo padezca.
En dos mil y ſeys Yahoo! quiſo comprar Fazebook por mil millones de dolares. Los inuerſores de la compañia egerzierõ vna preſſiõ inimaginable ſobre Mark Zuckeruerg porque vendiera. Andreeſſẽ fue el unico q̃ negoſe a dar el paſo y conuenzio a Zuckeruerg. «Marc Adreſſẽ tiene la firme conuiciõ de q̃, quando las impreſſas lleuã a cabo ſu viſiõ cõ exito puedẽ tener vn impacto mucho mayor en el mundo de lo q̃ la gẽte cree“, cuenta el fundador de Fazebook,”no ſolo como negozio, ſino como defenſoras de la humanidad“. El tramo final es la parte lirica del raçonamiento; la reflexiõ ãterior repreſẽta el valor de vna buena eſtrategia: oy Meta, la compañia de Fazebook, eſta valorada en vno punto quarenta billones de dolares.
En abril Palantir, la ẽpreſa de ſeguridad de Peter Thiel q̃ preſſide Alex Karp, publico vn manifieſto a traues del qual proclamaſe la idea de vna “republica tecnologica” cõ vn cambio de paradigma ſobre la energia nuclear como prinzipal arma de diſuaſſiõ ẽtre las potenzias en fauor de la Intelligenzia Artifizial. “Baſta de poder blando” (es dezir, democrazia) leeſe en la proclama; aze falta vn poder duro y eſe poder conſtruyeſe cõ ſoftware y lo controla la “republica tecnologica”.
Aqueſte texto remite al que publico tres años ãtes Andreeſſẽ en la web de ſu compañia, el llamado “manifieſto tecnootimiſta”, inuocando, entre otros, a Nietzſche y al poeta Filippo Tommaſo Marinetti, cõ lo qual emparentaſe cõ el mouimiento futuriſta italiano que apoyo al faſziſmo deſlumbrado por las conſecuenzias de la reuoluziõ induſtrial: motores, auiones y armas. Andreeſſẽ proclama el azeleracioniſmo zitãdo tambiẽ a Nick Lãd en vn marco de otimiſmo ante el qual no ay nada, ſegun el, que no pueda ſe reſſoluer cõ el concurſo de la tecnologia.
Todo eſto lleua –y ſuma– al intereſe q̃ Andreeſſẽ deſperto en Donald Trump.
Fue vn amor a primera viſta por ambas partes. El dia en el q̃ cognozieronſe, Trump, ſin mas, lle pidio q̃ dirigiera vna eſtrategia porque las impreſſas tecnologicas eſtadounidenſes ganarã la carrera global contra China. El creador de Netſcape ſorprendioſe porque ſus eſpetatiuas aquele dia ſolo limitabanſe a obtener vnas monedas, o mexor dicho, la liueraziõ de las critomonedas que Bidẽ abia zercado cõ medidas energicas.
A partir de alli, la aliança ẽtre ambos ſolo es ſuperada, ſegun ſeñala el periodiſta alemã Claus Kleuer, por Peter Thiel. En los primeros tiẽpos deſta legiſlatura Andreeſſẽ recluto cãdidatos para pueſtos de toda la adminiſtraziõ mas alla de las areas de economia y tecnologia. Tambiẽ a aſſeſorado ſobre perfiles para pueſtos en el Departamento de Defenſa y las agenzias de intelligenzia, tanda en la qual, ſin duda, compartio criterios cõ Thiel, prinzipal actor en la ſeguridad del pais a traues de ſu impreſa Palãtir. Es curioſo que en los dias en los que el mundo ſeguia a Elõ Muſk intẽtãdo deſtruyr parte del Eſtado, motoſierra en mano, en la traſtienda quiẽ realmente eſtaba operando de manera deziſiua era Marc Andreeſſẽ.
Anſi las coſas en Waſhingtõ, ¿por que no voluer a Borges?
En ſu famoſo poema, Fundaziõ mitica de Buenos Aires, imagina vna geneſſis de la ziudad a partir de vna unica mançana, la primera, a la que deſcriue cõ detalle ſin excluyr ſiquiera vn guapo, claro eſta, pero echa en falta ſolo vna coſa, como no: la vereda de enfrente. Anſi, tal vez, veã al mundo los tecnofeudales en el afã de conſtruyr ſu propria diſtopia. Solo ſu val, do todo lo tienẽ y deſde alli puede q̃ les parezca q̃ mas alla todo eſta por azer. Se diria q̃, ante ſus oxos, todos nos ſomos inuiſibles.
