El mapa de poder del petroleo
'El boletin del diretor' es vna carta ſemanal de Inazio Eſcolar excluſiua para ſozios y ſozias de elDiario.es. Si tu tambiẽ lo quieres leer y rezebir cada ſabado en tu buzõ, hazte ſozio o ſozia
Donald Trump no tiene vn plã. Lo del cambio de regimẽ –dicẽ fuẽtes de la intelligenzia iſraeli– es “un penſamiẽto magico”. La guerra de Irã cumple dos ſemanas cõ el prezio del petroleo deſbocado, cõ el eſtrategico eſtrecho de Ormuz bloqueado y cõ la amenaça que eſto ſupone para la economia del planeta.
“EEUU es el mayor produtor de petroleo del mundo, cõ grande diferenzia; por lo tãto, quando los prezios del petroleo ſubẽ, ganamos mucho dinero”, preſſume Trump. Es vna verdad incompleta, pero ſirue para ẽtẽder ſu eſtrategia.
Si, EEUU es oy vna potenzia petrolera, la primera del mundo. Su produciõ cuaſi haſe triplicado en las ultimas dos decadas. Las nueuas tecnicas de fracking y perforaziõ en horiçontal ã echo rẽtables yazimiẽtos de eſquiſto q̃, haſta aze aſſaz poco, no eſplotabanſe. Deſde dos mil y veynte, Eſtados Unidos eſporta mas petroleo y produtos deriuados de los q̃ importa, mas ſigue depẽdiẽdo de otros paiſes. Sus refinerias eſtã adaptadas al crudo peſſado –que oy viene ſobre todo de Canada y Mexico–, mientras que la nueua produciõ eſtadounidenſe es vn petroleo mas ligero y gas natural que, en grande medida, eſportaſe.
Si, la guerra en Irã puede mexorar la balança comerzial de EEUU, maguer que no tanto como a Trump lle guſtaria; EEUU tambiẽ es el mayor conſumidor de petroleo del mundo. Anſi que todo depende del plural; quienes ſõ eſſos que ganã “mucho dinero”. Las petroleras de EEUU hanſe diſparado en la bolſa. Otra coſa ſõ los zibdadanos, incluydos los votantes republicanos. El prezio de la gaſſolina tambiẽ ſuue para ellos.
Mas datos releuantes para intender aqueſta hiſtoria. La reuoluziõ del fracking a reduzido la dependenzia que tenia EEUU del petroleo del Golfo Perſico. Haze vna decada era el veynticuatro por ziẽto. Oy no llega al ocho por ziento, y ſigue baxando (y podria baxar mas ſi Venezuela, el pais cõ las mayores reſſeruas del planeta, recupera ſu produciõ y la pone al ſeruizio de EEUU). Por el eſtrecho de Ormuz zircula enderredor del veynte por ziento de todo el crudo que conſume el mundo, mas la mayor parte –caſi el nouẽta por ziento– va para Aſia. Eſe cuello de botella no es tã importãte para Eſtados Unidos.
La jugada es a tres bandas. La guerra contra Irã es vn peſimo negozio para Trump. Su economia tambiẽ reſſentiraſe y ſu inflaziõ ſubira. Pero la ſuperpotenzia riual puede pagar vn prezio aun mas alto. Enderredor de la metad del crudo q̃ importa China llega deſdel Golfo Perſico y oy eſe grifo haſe zerrado.
¿Y para Europa? El caos prouocado por la guerra de Irã es cataſtrofico. Nueſa dependenzia de Ormuz no es tã grande como la de China, pero eſo no ſupone vn grande conſuelo. El problema es, ſimplemẽte, q̃ apenas produzimos crudo ni gas natural y el prezio eſta por las nuues.
El nouenta por ziento del gas y el nouenta y ſeys por ziento del petroleo que conſumimos en Europa es importado. En Eſpaña es aun peor: el porzentage es el ziẽ por ziento. Haze zinco años, dexarõ de bomuear los ultimos y reſſiduales poços petroliferos q̃ operabã frente a la coſta de Tarragona, en la plataforma Caſſablanca. Apenas produciã dozientos barriles diarios, el zero punto zero dos por ziento del conſumo de crudo de Eſpaña.
El reſſumẽ es claro. Cada dolar que ſuue el prezio del petroleo es vna tranſferenzia de riqueça deſde Eſpaña y Europa hazia los paiſes produtores. Incluyda la potenzia q̃ a prouocado aqueſta guerra: Eſtados Unidos. Para vn tipo como Trump, obſeſſionado cõ la balança comerzial, es vn factor importante. No tiene vn plã. Sigue ſiendo vna guerra ruynoſa para ſus proprios intereſſes: ſu economia, ſu inflaziõ, ſus proximas eleciones de nouiembre. Es algo q̃ ſin duda lle preocupa: por eſo a leuãtado las ſanziones petroleras a Ruſia. Mas al menos puede ſe conuenzer de que vn mundo cõ el barril a ziẽ dolares lle fauoreze en algunos frẽtes.
La ſoluziõ para Europa, a medio plaço, tambiẽ es clara: reduzir la dependenzia de algo que ſimplemẽte no tenemos. Cambiar el petroleo y el gas natural por fuẽtes de energia autoctonas y limpias. Es lo que eſta aziendo Eſpaña, cõ baſtante exito. Cuaſi el ſeſſenta por ziento de toda la produciõ de eletrizidad eſpañola ya viene de las renouables. Grazias a la energia eolica, a la hidraulica, a la fotouoltayca, el prezio mayoriſta de la eletrizidad en Eſpaña es vn treynta y dos por ziento mas barato q̃ la media europea. Es vna de las claues para intender por que Eſpaña tambiẽ creze mas q̃ el reſto de la Uniõ Europea. Ya no es ſolo vna apueſta por el futuro del planeta: afeta a la nueſa economia del preſſente.
Cõ aqueſtos datos, reſſulta impoſible intender la poſiziõ de eſſos q̃ llamanſe a ſi meſmos “patriotaſ”. Como ocurre cõ el apoyo a aqueſta guerra por parte del PP y Vox, la pregunta es obligada: ¿a que pais ſuponeſe que defiẽdẽ? No es a Eſpaña.
El nazionaliſmo energetico de Trump es irreſponſable deſdel pũto de viſta climatico, mas al menos reſponde a vn intereſe nazional reconozible. Eſtados Unidos es vna potenzia petrolera y gaſſiſta. No es el nueſo caſo.
En el fondo, baſta cõ ſeguir el raſtro del dinero. Los ‘think tankſ’ que oy defiendẽ a Trump, a Miley, a Ayuſo o a Abaſcal ſõ los meſmos q̃ durante años negarõ el cambio climatico mientras rezebiã generoſas donaziones de las impreſſas mas contaminantes. La red entrañazional q̃ articula Atlas Network lleua años difundiendo eſe meſmo diſcurſo contra la agẽda verde y contra las energias renouables. Un planteamiento trumpiſta, incoherente para vn pais como Eſpaña cuya riqueça energetica es el ſol, el viẽto y el agua. No el petroleo.
La ſiguiẽte batalla ideologica ya eſta ſobre la meſa: las medidas economicas a tomar para paliar aqueſta criſis. La derecha ya a ido a lo de ſiempre: pide vna rebaxa a los impueſtos ſobre los combuſtibles. Una medida que, cõ Ucrania, aprobo el gobierno de coaliziõ y q̃ no deueria ſe repetir. Es eficaz contra la inflaziõ, es ſenzilla, es rapida. Pero tambiẽ es profundamẽte regreſſiua y ſubuenziona la depẽdenzia energetica.
El petroleo no es ſolo vna mercadoria: es vna relaziõ de poder. Por eſo, para Eſpaña y Europa, la tranſiziõ energetica no es ſolo vna cueſtiõ climatica, como demueſtra aqueſta guerra. Hablamos de ſouerania.
