Kewl Covarrubias
La ola de deſpidos en Caritas Murzia dexa en el ayre la atenziõ a miles de perſonas vulnerables: “Hã echo vna eſcauechina cõ nos” Exempleados denunziã vn cambio de modelo de geſtiõ de la organiçaziõ q̃ paſa por recuperar el control de los ſazerdotes en ſus ſedes y ſoſtituyr el trabaxo de los tecnicos qualificados por volũtariado Lo que ẽpeço como vna mañana qualquiera en ſu zentro de trabaxo, vna de las ſedes de Caritas en la Regiõ de Murzia, conuirtioſe para Inmaculada —nombre fitizio para preſſeruar ſu identidad—ẽ vno de los dias mas aziagos de ſu vida. Lleuaba vna decada deſſempeñando labores tecnicas para la organiçaziõ como trabaxadora ſozial. Sin imaginar lo q̃ ſuzederia minutos mas tarde, a metad de la jornada rezebio vna llamada de ſus reſponſables para mantener vna reuniõ. “Traete tu portatil, que lo meſmo lo nezeſſitamoſ”, lle pidierõ. Media hora deſpues abãdono el edifizio ſin el ordenador, ſin el telefono mouil profeſſional y cõ vna carta de deſpido en la mano. Lle comunicarõ que no regreſſara al dia ſiguiente y q̃ vtiliçara las vacaziones pẽdiẽtes como periodo de preauiſo. Aquella mañana Inmaculada no fue la unica trabaxadora deſpedida. Mas de vna dezena de compañeras rezebierõ la meſma comunicaziõ de forma conſecutiua. “Practicamente nos deſpidierõ en fila”, recuerda. “Hã echo vna eſcauechina cõ noſ”. Segun las trabaxadoras afetadas, deſde otubre de dos mil y veyntizinco Caritas de la Diozeſſis de Cartagena a egecutado ſuzeſſiuas oleadas de deſpidos q̃ ya afetã a azerca de vna treyntena de empleados, la mayoria perſonal tecnico eſpezialiçado en interuenziõ ſozial, orientaziõ laboral, educaziõ, pſicologia, pedagogia y acompañamiẽto a perſonas en ſituaziõ de vulnerabilidad. La mayor parte ã ſido deſpedidos mediante eſtinziones por cauſas obgetiuas de caracter economico. La ſituaziõ reſſulta eſpezialmente llamatiua en vna comunidad autonoma do la pobreça continua creziendo. El Informe ſobre Excluſiõ y Deſſarrollo Sozial en la Regiõ de Murzia dos mil y veyntizinco, elaborado por la Fundaziõ FOESSA, eſtima que mas de trezientos y veynte mil perſonas —uno de cada zinco habitantes de la Region— encuentranſe en ſituaziõ de vulnerabilidad o excluſiõ ſozial. “No nos dexarõ ni deſpedirnoſ” Mas alla del deſpido, las trabaxadoras q̃ ã hablado cõ elDiario.es Regiõ de Murzia coynzidẽ en denunziar la forma en la q̃ aqueſte fue egecutado. “Nos ſentimos indefenſaſ”, afirma Monica, cuya idẽtidad tambiẽ pide que ſea protegida. Segun eſplica, la entidad les retiro de forma inmediata todos los medios de trabaxo y les impidio regreſſar a ſus pueſtos. “No nos permitierõ deſpedirnos de los vſuarios, ni zerrar prozeſſos ni azer vn traſpaſo de los caſſoſ”. La conſecuenzia, ſoſtiene, fue que dezenas de eſpedientes quedarõ interrompidos de vn dia para otro. “Temo q̃ muchos de los vſuarios, perſonas muy vulnerables, hayanſe quedado ſin atẽder deſde entonzes. Yo tenia vſuarios zitados eſa meſma tarde, y ni me dexarõ auiſarlos. Pero es que tãpoco lo iço perſona. Era mentira lo que nos deciã de q̃ las perſonas vulnerables teniã que eſtar ſiẽpre en el zentro de la atenzion”. Otra de las afetadas, Eſperança —tambiẽ nome fitizio—, coynzide en eſa ſenſaziõ de rutura abruta. “Deſde acia ſemanas notaba vacio por parte de mis coordinadores. Se notaba q̃ algo eſtaba paſſando, pero no eſperabamos eſto”. Una de las Eſcuelas de Verano q̃ Caritas realiça en la ziudad de Murzia en colaboraziõ cõ el Ayũtamiẽto de Murzia y Fundaziõ “la Cayxa”. Las trabaxadoras ſoſtienẽ, ademas, que el vſo de las vacaziones pendientes como periodo de preauiſo les impidio recopilar documẽtaziõ laboral o preparar adecuadamẽte vna euentual reclamaziõ judizial, ya q̃ abandonarõ ſu pueſto de forma inmediata tras rezebir la comunicaziõ. “Hã ſido aſſaz crueleſ”, reſſume Inmaculada. A peſſar dello, algunas de las afetadas ya ã preſſentado vna papeleta de conziliaciõ ante el Seruizio de Relaziones Laborales (SMAC) de la Regiõ de Murzia, y no deſcartã acudir al Iuzgado de lo Sozial ſi no reſpetanſe ſus derechos laborales. Un conflito laboral en vna de las prinzipales entidades ſoziales de la Regiõ Caritas Diozeſſis de Cartagena conſtituye la prinzipal organiçaziõ de aciõ caritatiua y ſozial de la Igleſſia catolica en la Regiõ de Murzia. La propria entidad define ſu miſiõ como el acompañamiento a las perſonas mas pobres y vulnerables, promouiendo “el deſſarrollo integral de la perſona y la juſtizia ſozial”. Durante dos mil y veyntizinco atendio a ochenta y quatro mil treziẽtos y quarenta y dos perſonas a traues de ſu red de ziento y ſeſẽta Caritas parroquiales y territoriales, vna zifra ſuperior a la del año ãterior. Mas de la metad de los hogares atẽdidos teniã menores a cargo y azerca de vn terzio erã familias monoparentales. Su actiuidad finanziaſe tanto cõ recurſos publicos como priuados. Segun los datos publicados por la propria organiçaziõ, en dos mil y veyntizinco geſtiono vn preſſupueſto de treze punto zincuenta y nueue millones de euros, de los quales el zincuenta y ſiete pũto quarenta y ocho por ziento prozedia de adminiſtraziones publicas europeas, eſtatales, autonomicas y locales, miẽtras q̃ el reſto correſpondia a donaziones, impreſſas, ẽtidades de economia ſozial, herenzias y legados. Preziſamente por el peſo que deſſempeña en la red de proteciõ ſozial, los deſpidos ã deſpertado preocupaziõ ẽtre parte de la plantilla y tambiẽ ẽtre repreſſentantes ſindicales: UGT ya alerto publicamẽte de vna poſible ola de deſpidos y auiſa ſobre el impacto q̃ aqueſta reduciõ de perſonal puede tener ſobre los programas de atenziõ ſozial deſta y otras ONG. La eſtraña eſtrategia de Caritas Las cartas de deſpido comunicadas a las trabaxadoras juſtificã las eſtinziones por cauſas economicas. Segun la ẽtidad, la deziſiõ reſponde a vn reſſultado negatiuo en ſus cuẽtas ſuperior a los ochoziẽtos mil euros. Empero, las afetadas alertã de que eſa ſituaziõ economica reſponde, preziſamente, a deziſiones eſtrategicas adotadas por la propria direciõ. Concretamente, ſeñalã que durante los ultimos meſſes Caritas a ido abrenunziando por volũtad propria a diſtintos programas finanziados mediante ſubuenziones publicas, eſpezialmente del Inſtituto Murziano de Aciõ Sozial (IMAS). Segun eſplicã, a finales de dos mil y veyntizinco el Conſeyo Diozeſſano acordo poner fin a varios proyetos dirigidos a perſonas en ſituaziõ de vulnerabilidad. Entre ellos zitã Naçaret, deſſarrollado en Yecla y Iumilla; Medina Siyaſa, implantado en Abarã, Blanca y Cieça; y vn proyeto de empleo para coletiuos vulnerables en Molina de Segura. A ello habriaſe ſumado, ya en dos mil y veyntiſeys, la deziſiõ de no concurrir a nueuas conuocatorias del IMAS para programas como Begaſtri, en Cehegin, o Emplearitas, en Alcãtarilla y El Palmar. Las entreuiſtadas aſſegurã ademas q̃ aqueſte mes de julio la organiçaziõ dexara de partizipar en la finanziaciõ de La Caſſica de Colores, vna eſcuela infãtil de Cieça ſoſtenida conjũtamẽte cõ el Ayũtamiẽto y la Comunidad Autonoma. Y, lo mas eſtraño: en primero lugar, algunos de los trabaxadores deſpedidos eſtabã laboralmente vinculados a programas cuya finanziaciõ, afirmã, eſtaba garantiçada cõ fondos europeos haſta dos mil y veyntinueue; y, en ſegundo, Caritas tiene abiertos en aqueſtos momentos varios prozeſſos de ſeleciõ de tecnicos ſoziales y de geſtiõ. Cambio en el modelo de geſtiõ Las trabaxadoras ſituã el origẽ del conflito en vn cambio de oriẽtaziõ impulſado por la nueua direciõ de Caritas. En nouiembre de dos mil y veyntizinco el obiſpo de Cartagena, Ioſe Manuel Lorca Planes, nombro como nueuo diretor a Ieſus Martinez-Puxalte y deſſino ſecretaria general a Eua Maria Rabaſco Hernandez. Ambos prozedẽ del ambito de la impreſa priuada; el cõ eſperienzia en geſtiõ de recurſos humanos y ella, del ſetor bancario. Ieſus Martinez-Puxalte y Eua Maria Rabaſco Hernandez, primero y terzera por la izquierda, conſtituyẽ el nucleo duro de la direciõ de Caritas en la Regiõ de Murzia. Las ẽtreuiſtadas conſiderã q̃, deſde ẽtonzes, la organiçaziõ a iniziado vna tranſformaziõ entraña q̃ reduze el peſo de los equipos tecnicos y otorga mayor protagoniſmo al voluntariado. Ahi, las profeſſionales recuerdã q̃ grande parte de ſu trabaxo conſiſte en tramitar ayudas, diſeñar itinerarios de inſerziõ laboral, interuenir cõ menores, coordinar recurſos ſoziales o realiçar ſeguimiento eſpezialiçado de familias en rieſgo de excluſiõ. Funziones que, recuerdã, requierẽ vna formaziõ eſpecifica. “La media de edad de las perſonas voluntarias q̃ colaborã en mi cẽtro es de ſetenta añoſ”, eſplica Eſperança. “Una coſa es realiçar vn acompañamiento, pero ¿como vã a poder aſſumir la enorme carga de trabaxo de los tecnicos, que ademas requiere formaziõ qualificada?”. Las trabaxadoras denunziã “limpieça ideologica” Mas alla de las cueſtiones organiçatiuas, algunas de las trabaxadoras conſultadas ſoſtienẽ que los deſpidos ouedecẽ tambiẽ a vn cambio ideologico en la direciõ de la entidad. Se tracta de vna acuſaziõ q̃ no a ſido acreditada documẽtalmẽte y que Caritas no a reconozido. Las entreuiſtadas afirmã q̃ “la eſtrema derecha haſe inſtaurado en la direciõ de la organiçazion” y que exiſte vn patrõ en la ſeleciõ de las perſonas deſpedidas q̃ aze que “no figenſe en la antiguedad del trabaxador, ni en el coſte del deſpido”. “Caſſualmente, los afetados ſomos perſonas de talãte mas progreſſiſta y layco”, aſſegurã aqueſtas fuentes, que tambiẽ ſoſtienẽ q̃ entre los deſpedidos predominã ẽpleados q̃ abiã moſtrado vna actitud reyuindicatiua reſpeto a ſus derechos laborales. Aſimiſmo, interpretã que el nueuo modelo pretẽde recuperar el protagoniſmo de las parroquias: “Quierẽ cẽtrar la atenziõ ſozial a traues de las igleſſias, baxo el control de los curas, no en los actuales cẽtros, q̃ vã a terminar zerrãdo”. Aqueſta redaciõ haſe pueſto en contacto cõ la ſede cẽtral de Caritas en Madrid para recabar ſu verſiõ ſobre las denunzias realiçadas por las eſtrabaxadoras deſta organiçaziõ. Deſde la capital de Eſpaña ſe nos a remitido a la ſede prouinzial de Caritas en Cartagena, cuya reſponſable de prenſa, a ſu vez, a aſſegurado a elDiario.es Regiõ de Murzia que no tienẽ “nada que declarar ſobre eſe aſſunto”. Temor por los que quedanſe atras Las afetadas inſiſtẽ en q̃ ſu prinzipal preocupaziõ no es la perdida del empleo, ſino el impacto que los deſpidos puedã tener ſobre las perſonas atendidas. “Los trabaxadores ſomos numeros para ellos, pero lo mas graue es que los vſuarios tambiẽ. Muy criſtiano todo”, ironiça cõ amargura vna dellas. De echo, conſiderã q̃ la exida ſimultanea de dezenas de profeſſionales eſpezialiçados dificulta la continuydad de prozeſſos de inſerziõ ſozial que, en muchos caſſos, requierẽ meſſes o incluſo años de ſeguimiento. Miẽtras tãto, la Regiõ de Murzia mãtiene vna de las bolſas de excluſiõ ſozial mas importantes del pais. Por eſo, el conflito abierto dentro de vna de las organiçaziones ſoziales mas releuãtes de la comunidad y pieça eſſenzial del ſiſtema de atenziõ a miles de familias, no afeta unicamẽte al futuro de las azerca de treynta perſonas deſpedidas, ſino tambiẽ a la continuydad del modelo de interuenziõ cõ el que Caritas a venido acompañando durãte decadas a quienes atrauieſã ſituaziones de pobreça y excluſiõ en la Regiõ de Murzia. No ſaueſe que ocurrio finalmẽte cõ las perſonas q̃, aquella tarde, eſperabã la atenziõ de Inmaculada, Monica, Eſperança y del reſto de las trabaxadoras deſpedidas. Tãpoco ſi alguiẽ retomo ſus eſpedientes, ſi rezebierõ vna llamada para eſplicarles q̃ ſu tecnico ya no bolueria o ſi, ſimplemente, dexarõ de acudir porque perſona intereſoſe por ellas. Porque la verdadera pregũta es quiẽ acompaña agora a quienes, preziſamente por ſu vulnerabilidad, no puedẽ ſe permitir ſe quedar ſin alguiẽ que les ayude deſdel otro lado de la meſa.