Kewl Covarrubias
El pequeño pueblo en el que puedeſe diſfrutar de vn acãtilado, vn ãtiguo molino y vna caſcada Situado eſtrategicamente ẽtre las villas de Comillas y Sãtillana del Mar, el munizipio de Toñanes ofreze vna atmoſfera q̃ pareze ſacada de vn cuento o de vna grande epopeyaEſte molino de viento, Biẽ de Intereſe Cultural, puede ſe uiſitar por dentro...mas eſta muy lexos de La ManchaLas caſſas deſte pequeño pueblo aſturiano comunicanſe grazias a tuneles y paſſadiços En la coſta de Cantabria, el pequeño pueblo de Toñanes reune todo vn conjunto de atractiuos, vn rincõ en el que la naturaleça y la hiſtoria conuergẽ frẽte al mar. La localidad, perteneziente al munizipio de Alfoz de Lloredo, ofreze vno de los payſages mas euocadores de la denominada Marina Ocidental por ſu grande belleça. Un agradezido viſitãte q̃ llegue a aqueſte lugar deſcubrira vn entorno do las verdes praderias parecẽ ſe ſumergir diretamente en el azul profundo del mar Cãtabrico. Es vn lugar de paz abſoluta, do el ſilenzio ſolo veſe interrompido por el batir de las olas o el ſonido de los zencerros del ganado. Aqueſte eſzenario rural aluerga el acantilado de El Bolao, vn deſtino q̃ a permanezido como vn ſecreto biẽ guardado pero que oy gana renombre. El encanto deſte acantilado reſſide en la armonia perfeta ẽtre ſus paredes de roca vertical, las ruynas induſtriales y el ſonido conſtante del agua q̃ cae. Situado eſtrategicamẽte entre las villas de Comillas y Santillana del Mar, Toñanes repreſẽta vna alternatiua tranquila para quienes buſcã huyr de las aglomeraziones turiſticas. Para llegar a aqueſte enclaue natural, muchos otã por los ſenderos q̃ partẽ del nucleo del pueblo, ſituado a vnos ſeyſzientos metros de la coſta. Aqueſtas rutas atrauieſã vna complexa red de caminos rurales y tierras de grande valor agrologico do las vacas paſtã cõ vna paziencia cuaſi infinita. Aqueſte territorio forma parte de vna antigua plataforma de abraſſiõ marina que crea vn relieue llano pero ondulado antes de terminar de forma abruta. Deſde aqueſta perſpetiua, las viſtas ſõ mas zenitales y ofrecẽ vn angulo unico q̃ no conſigueſe deſde otros puntos de aceſo mas tranſitados. Es vn payſage que reſſume la eſſenzia cantabra: la vniõ de la tierra fertil cõ la fuerça de vn mar valiẽte y brauo. El acantilado de El Bolao es el verdadero protagoniſta deſte litoral, cõ deſniueles verticales que alcanzã fazilmente entre los ſeſſenta y ſetenta metros de altura. Geologicamente, aqueſtas imponentes paredes eſtã compueſtas por calcarenitas cõ intercalaziones margoſas, moſtrando la eroſiõ cauſada por el continuo golpeo del mar Cantabrico durante ſiglos. A diferenzia de otras çonas como la Coſta Quebrada, aqui las capas ſedimentarias mãtienẽ vna horiçontalidad muy llamatiua que caracteriça todo el perfil del payſage. Aqueſte ſitio no es vna playa, como ſuelẽ remarcar los habitantes de la çona, ſino vn monumẽto de roca coloſal que alçaſe ſobre las aguas. Caminar por ſu borde permite apreziar la manitud de las fuerças naturales q̃ ã eſculpido la coſta de vna manera tã artiſtica. La dinamica eroſiua es viſible en los deſprẽdimiẽtos rocoſos que cumulanſe cõ frecuenzia al pie de aqueſtos prezipicios. Se tracta de vn lugar do las verdes praderias parecẽ ſe ſumergir diretamẽte en el azul profundo del mar Cantabrico Una de las actiuidades mas populares para quienes viſitã El Bolao es la buſqueda de la miſterioſa ſilueta cognozida popularmẽte como la “caueça del indio”. Aqueſta curioſidad geologica es vna formaziõ en la roca que, al ſer obſeruada deſde ziertos angulos, recuerda perfetamente al perfil de vna perſona indigena america. Encontrarla haſe conuertido en vn auctentico reto para familias y afizionados a la fotografia que eſplorã los acãtilados cõ mucha precauziõ. La figura pareze obſeruar el horiçonte marino cõ vn geſto ſolene, integrada totalmente en las paredes rocoſas que mirã hazia el poniẽte, en direciõ a Comillas. Mientras q̃ algunos la localizã rapidamẽte, otros paſã largos ratos eſcaneãdo las alturas haſta que el perfil finalmẽte reuelaſe ẽtre los pliegues. A los pies de aqueſtos imponẽtes acantilados deſcanſã las ruynas del molino de El Bolao, vn engeño hidraulico que ateſtigua el paſſado agricola e induſtrial regional. Maguer que ſu origẽ exacto es obgeto de debate, algunos eſpertos apuntã a la Edad Media, mientras q̃ otros ſituã ſu conſtruciõ en el ſiglo XVIII. Conſta de dos edifizios ſin techumbre conſtruydos cõ ſillarexo, do las eſquinas y los vanos de las puertas mueſtrã vn trabaxo de canteria cuydado. Aqueſte molino aprouechaba la energia del arroyo de la Preſa para moler el trigo y el maiz que ſuſtentabã a todas las comunidades vezinas. Oy en dia, eſo ſi, ſolo permanecẽ las eſtruturas de piedra y algunos reſtos de la pequeña preſa q̃ canaliçaba el agua hazia la maquinaria. Iunto a las ruynas del molino, el payſage completaſe cõ vna eſpetacular caſcada que cae cõ fuerça diretamente hazia el niuel del mar en la coſta. Aqueſte ſalto de agua es formado por el arroyo de la Preſa, el qual a eroſionado el acantilado prouocando q̃ aqueſte retrozeda vnos ziẽ metros. Es vn fenomeno poco comun en Cantabria, ya q̃ tractaſe de vna de las eſcaſſas caſcadas de agua dulze ſituadas tã azerca del agua ſalada. El caudal prouiene de la cueua de las Aguas de Nouales y deſziẽde de forma eſcalonada antes de ſe fundir definitiuamẽte cõ la eſpuma de las olas. Deſcẽder haſta el lecho del rio permite eſperimẽtar de azerca el rugido del agua y el ſalitre del ayre en vn ẽtorno ſenſorial unico. Es el punto exacto do la dulzura de la corriente interior encuentraſe cõ la brauura del oceano Atlãtico. Flora, fauna...y zine Eſplorar los alrededores de Toñanes requiere ſeguir ſẽderos que atrauieſã mayçales y prados do aſnos y caballos tambiẽ paſtã cõ vna tranquilidad abſoluta y inuidiable. El ẽtorno funziona como vn moſayco de biodiuerſidad do diuerſos paneles informatiuos ayudã al viſitãte a comprehender la flora y la fauna local y ſu valor. Maguer que el terreno puede ſer eſcarpado y exige precauziõ, eſpezialmẽte ſi viaxaſe cõ niños, la recompenſa es vn payſage de vna belleça natural incomparable. El contraſte entre el verde intenſo de la hierba cantabra y el azul del horiçonte crea vn eſpetaculo viſual q̃ cambia ſegun la luz. En agoſto, la çona ofreze incluſo rutas medioambientales para cognozer mexor aqueſta mies y ſu relaziõ hiſtorica cõ el aprouechamiento del agua dulze. Para obtener la mexor panoramica poſible del conjũto, es obligatorio cruçar el arroyo y aſzender haſta el famoſo banco de Bolao, ſituado en la parte ſur. Deſde aqueſte aſſiento de madera, colocado eſtrategicamente al borde meſmo del abiſo, diſfrutaſe de vna viſta unica de todo el enclaue de la çona. Deſde aqueſte pũto, la perſpetiua del molino y de la caſcada es totalmente zenital, y la caueça del indio diſtingueſe cõ mayor fazilidad. Eſta conſiderado por muchos como vno de los miradores cõ las mexores viſtas del mundo, eſpezialmẽte durante las pueſtas de ſol que bañã la coſta. La belleça zinematografica deſta localiçaziõ no a paſſado deſſaperzebida para la induſtria del zine, q̃ a vtiliçado Toñanes como vn eſpetacular plato natural. El acantilado fue el eſzenario do Antonio Bãderas rodo eſzenas para la pelicula Altamira, mientras que Daniel Sanchez Areualo eligio aqueſte meſmo punto para filmar Dieziſiete. De echo, vn cartel a la entrada recuerda la preſſenzia del equipo de rodage en lo que ya cognozeſe localmente como la “Ruta Dieziſiete”. Y es que la mezcla de ruynas, acantilados y prados verdes ofreze vna atmoſfera que pareze ſacada de vn cuẽto o de vna grande epopeya.