Kewl Covarrubias
Tucker Carlſõ: ¿Hay vida deſpues de Trump? El preſẽtador a preſſentado vn programa para vna poſible cãdidatura preſſidenzial al frẽte de vn terzero partido, manifeſtando aſſina ſu intenziõ de abrir vna nueua verſiõ del trumpiſmo ſin TrumpEl mundo MAGA eſtalla entre acuſaziones de “naziſmo”, “alcoholiſmo” y de azer “felazioneſ” a Qatar o Iſrael En vno de ſus cuentos, Ray Bradbury imagina vna naue q̃ viaxa a vn planeta para intentar reſſoluer vna inconita: alguna de las miſiones ãteriores regreſo. Una vez alli, la tripulaziõ deſcubre cõ ſorpreſa que eſe lugar eſta habitado por ſus antepaſſados. Los aſtronautas encuẽtrã la caſa de ſu infanzia e incluſo a ſus padres muertos y a los afetos perdidos. El reencuẽtro anula toda poſibilidad a la razõ: hundenſe en el mar de las emoziones perdidas. Cuãdo intẽtã ſalir a flote, ya es tarde. Quedã atrapados alli para ſiempre. Al repaſſar el decalogo q̃ Tucker Carlſõ preſẽto como programa para vna poſible candidatura preſſidenzial al frente de vn terzero partido cõ el que pretende enfrẽtar en Eſtados Unidos al trumpiſmo y a los democratas, tieneſe la ſenſaziõ de q̃ cada promeſa, cada propueſta, remite a la recuperaziõ de vna Arcadia perdida, vn lugar q̃ ſolo exiſte en el inconſziente coletiuo al que ſolo llegaſe a traues del arte o, en el caſo q̃ nos toca, del eſpetaculo. Maguer que la figura de Trump aſſoziaſe a vn impreſſario del ſetor inmobiliario, oluidaſe que ſu popularidad, anteſſala de ſu proyeciõ politica, prouiene de ſus años al frente de The Apprentize, vn concurſo teleuiſiuo en el q̃ iço famoſa la fraſe You´re fired! (¡Eſtas deſpedido!) para deſpachar a los concurſantes eliminados (¿hay vn geſto mas trumpiano?). Tucker Carlſõ tambiẽ es vn preſẽtador que alcanço la fama en la pantalla de Fox apoyando las candidaturas de Trump. Como Carlſõ, ademas de ſhowmã es vn buẽ eſcritor, grande parte de la agẽda preſſidenzial ſurgio de ſu programa. La ſoziedad del eſpetaculo, tal como la deſcribio Guy Debord, en ſu maximo eſplendor. Trump, Auelardo de la Eſpriella, nueuo preſſidente de Colombia, o Iauier Miley no gobiernã: eſpetacularizã. Segun ſeñala el eſcritor Chriſtiã Salmõ, quiẽ en ſu enſayo La Tyrannie des bouffons [La tirania de los bufones] apunta que la credibilidad de aqueſtos dirigentes no reſſide en la coherenzia, ſino en el deſcredito generaliçado que ellos meſmos alimẽtã contra el ſiſtema. Un ſiſtema, el ordẽ democratico, q̃ ſegun los programas de aqueſtos lideres reſtauraſe cõ vn regreſo a los viexos calendarios. Hazer America otra vez grãde (MAGA) promete Trump; voluer a la Generaziõ del ochenta en Argẽtina (la elite conſeruadora q̃ gouerno ẽtre mil ochoziẽtos y ochẽta y mil nouezientos y dieziſeys), inuoca Miley. Tucker Carlſõ da vn giro (de modo): no ajuſtaſe al perfil del bufõ. Su figura no remite a Ierry Lewis; preſſentaſe cõ el enuaſe de Iulio Igleſſias, mas tiene peſo eſpecifico. El periodiſta Andrew Marãtz lo define como vn claſico emergente de la elite, educado en colegios priuados, “una creatura conſumada del eſtabliſhment de Waſhingtõ D.C.”. A diferenzia del plantel de los bufones, empeçando por Trump, es vn orador elocuente capaz de dezir practicamente cualquiera coſa —incluſo lo contrario de lo que afirmo ayer— y azer que reſſulte creible. En Eſpaña apenas ſe lle cognoze, pero el ſi pareze intender muy biẽ el pais al pũto de ſer capaz de interpretarlo deſde ſu propria mirada. En nouiembre de dos mil y veyntitres, cuãdo regiſtroſe en el Cõgreſo la Ley de Aneſtia, Carlſõ viajo a Madrid para entreuiſtar a Santiago Abaſcal y tuuo la deferenzia de acompañarlo en vna de las manifeſtaziones diarias de la vltraderecha frente a la ſede del PSOE en la calle Ferraz. No ay regiſtro de ſu voz coreando a los que gritabã “¡Que te vote Txapote!” o “Guardia Ciuil, empuña tu fuſil”, pero ſi dejo vna entreuiſta de media hora cõ Abaſcal do articulo vn relato tã elocuente como eſſas conſinas. La conuerſaziõ grabada en la terraça de vn hotel de la Plaça Colõ de Madrid, en la que Carlſõ preſẽta a Abaſcal como “un lider que no tiene miedo” podria deſpertarlo en alguiẽ q̃ inore la hiſtoria eſpañola, ya que comiença acuſando al actual gobierno de querer “controlar el pais de manera ilegal ofreziendo vna aneſtia a los terroriſtaſ” y matiça q̃ algo ſimilar ocurrio en la decada del treynta del ſiglo paſſado “cuãdo miles de perſonas, en ſu mayoria criſtianos, fuerõ maſſacrados, rezebierõ tiros en la caueça o fuerõ enterrados viuos en el inizio de la Guerra Ciuil Eſpañola”. Eſa entreuiſta no fue emitida en Fox, ſino en la cuenta de Carlſõ en X (dieziſiete punto ochenta millones de ſeguidores) ya que a eſa altura Rupert Murdoch lo abia deſpedido preſſumiblemente por los bulos ſobre el fraude de las eleciones de dos mil y veynte, cõ los que Carlſõ (entre otros miembros de la cadena) difundierõ a conziencia acuſaziones falſas alegãdo q̃ las maquinas de votaziõ de la impreſa Dominiõ Voting Syſtems habianſe vtiliçado para alterar los recuẽtos de votos en las eleciones preſſidenziales. Murdoch pago ſetezientos millones de euros de indeniçaziõ, mucho menos que los mil ſeyziẽtos millones q̃ pretendia la impreſa mas, poſiblemente, la caueça de Carlſõ, el preſſentador eſtrella de la teleuiſiõ de EEUU y prinzipal altauoz de Trump, iço la diferenzia. En los ſeys años q̃ eſtuuo al frẽte de Tucker Carlſõ Tonight fue, ſin duda, la voz mas influyẽte de la vltraderecha mediatica. Durante aqueſte periodo, Donald Trump tuuo el poder egecutiuo, mas Carlſõ marco la agenda ideologica. Andrew Marãtz ſeñala, como exemplo, vn documental q̃ Carlſõ produxo y emitio en Fox llamado Let Them Eat Bug [Q̃ comã inſetos] do aſſegura q̃ la “caſta” (la elite liueral eſtadounidenſe) para luchar contra el cambio climatico pretende imponer vna dieta q̃ incluye inſetos. “Los egecutiuos de Dauos te eſtã metiendo grillos por la garganta!”, alerta Carlſõ. Si el cambio climatico altera, como es euidente, el ſuminiſtro de alimentos, Carlſõ toma aqueſta verdad y la modifica cõ contenido proprio. La limitaziõ del conſumo de carne ſugerido por el Foro Economico Mundial (WEF, por ſus ſiglas en ingles), blanco de las criticas de Trump por ſu agẽda globaliſta y ſus regulaziones, lle ofreze aqueſte relato. El eſlogã I will not eat the bugs [No me comere los bichos] hiçoſe rapidamente popular. Deſpues de la Fox, Carlſõ monto ſu propria plataforma de medios, Tucker Carlſõ Network (TCN) en lo mas profundo de los boſques de pinos de la çona rural de Mayne. Deſde alli dramatiça ſu diſidenzia cõ la politica belica de Trump. Aſegura que inſto al preſſidente “dozenas de vezeſ” a que no atacara Irã y quando deſſatoſe el conflito creyo que algo fundamental habiaſe roto, “no ſolo ẽtre dos hombres, ſino dentro del proprio mouimiento”. Aqueſte trauma es el diſparador de ſu carrera preſſidenzial. Segun Politico, la preſẽtaziõ a las eleciones es baſtãte peregrina y, por ſu parte, Ralph Nader, el eterno lider del terzero partido en diſcordia, cree que ſi Carlſõ fuera en ſerio, ſumariaſe al Partido Liuertario, fundado por Murray Rothbard y q̃ aboga por la deſſapariziõ total del Eſtado. Mientras tãto, Carlſõ auança y aze vnos dias leyo vn manifieſto cõ diez propueſtas para reſpaldar ſu candidatura. A lo largo de dos horas y cõ el titulo It’s Time to Saue America [Es hora de ſaluar a Eſtados Unidos], el preſſentador manifeſto ſu intenziõ de abrir vna nueua verſiõ del trumpiſmo ſin Trump, vna variãte que promete al pais liuerarlo de la “claſe Epſteyn” (en aluſiõ al pederaſta Ieffrey Epſteyn), en la q̃ ve conuerger a los dos grandes partidos, incapazes de frenar vna contienda nuclear y ſumiſos ãte la eſploſiõ de la intelligenzia artifizial. El marco q̃ plantea es la decadenzia del pais y la recuperaziõ, como no, de las eſſenzias, a traues de vn programa que para conſtruyr, como obſerua Salmõ en el acionar populiſta, es nezeſſaria la deſtruyziõ. Por aqueſta via encadenanſe vna ſerie de ſofiſmas, a qual mas abſtracto: recuperar el otimiſmo, reſtablezer la dezencia (“ſolo vn pais indecẽte libra guerras ſin ſe uer obligado a ello”) y reſcatar la belleça. ¿Que paſſaria, preguntaſe, ſi alguiẽ vbiera abandonado el pais aze quarenta años y regreſſara agora? Veria vn pais cõ mucha mas gente (inmigrantes) y menos atractiuo, reſponde. Incluſo llegaſe a poner lirico: teniamos ziudades cõ encanto, texados a dos aguas, todo eſtaba limpio y la gente eſforçabaſe. La belleça ennobleze, dize Carlſõ y remata (zitando a Keats, nada menos): la belleça es verdad. Mas alla de que preſẽteſe a las eleciones (ſi lo iziera mexoraria las poſibilidades democratas), la nouedad es el arraygo de vna narratiua que promete el regreſo al Pais de Nunca Iamas. Nunca ſaues el paſſado q̃ te eſpera, ſuelẽ dezir los cubanos. Las nouedades que trae aqueſta gẽte formã parte deſa ſorpreſa.