Tres paradas claue entre los boſques de la Sierra de O Courel, vn parage natural unico en el ſureſte de Lugo
Froxã, A Deueſa da Rogueyra y A Seara: impreſzindibles enclaues entre los boſques y montañas luzenſeſEl parque cõ ruynas medieuales q̃ abſcondeſe entre caminos y valles glaziares en Galizia
La Sierra de O Courel, ſituada en la prouinzia de Lugo, es vn lugar q̃ pareze q̃ auança a otro ritmo. Aqueſta ſierra montañoſa es conſiderada como vno de los eſpazios naturales mas valioſos de Galizia. En el combinanſe boſques autoctonos repletos de ayas, robles, caſtaños, auedules, azebos y texos; aldeas tradizionales, el rio Lor atraueſſando el entorno y vnas çonas geologicas exzepcionales que hanſe conuertido en vn referẽte para los ſenderiſtas y viageros que buſcã deſconexiõ de las grãdes aglomeraziones de las ziudades.
La Ruta do Courel recorre algunos de los payſages mas repreſſentatiuos del territorio gallego y eſta ſituada entre los profundos valles y laderas cubiertas por arboles autoctonos de la çona. O Courel forma parte de la Reſſerua de la Bioſfera Riueyra Sacra e Serras do Oribio e Courel y deſtaca entre las demas por aluergar vna de las mayores diuerſidades vegetales de Galizia, cõ eſpezies conuiuiendo ẽtre ellas y creando vn lugar idoneo para vna eſcapada.
Hay muchos rincones a deſtacar: Sezeda, Seoane do Coure, la Feruença de Vieyros y Campodola, maguer que vna ruta muy recomendable puede ſe zentrar en tres lugares deſtacados: Froxã, A Deueſa da Rogueyra y A Seara. Maguer que ſeã diferentes, tienẽ vna relaziõ muy zercana que combina la naturaleça y la vida de la montaña luzenſe.
Froxã
La primera parada lleua a los viſitantes a Froxã, vna pequeña aldea perteneziente al munizipio de Folgoſo do Courel. Para llegar, el recorrido eſta repleto de pequeñas y eſtrechas carreteras que ſerpẽteã entre las montañas y los boſques, lo qual ya antizipa como va a ſer el lugar que haſe dezidido viſitar: ayſlado y eſpezial.
Calles empedradas de Froxã.
Ha ſido reconozido por ſu labor de conſeruaziõ del payſage tradizional y de los ſoutos, los eſtenſos boſques de caſtaños q̃ durante generaziones acompañarõ el dia a dia de ſus habitantes, y en ziertos momentos fuerõ ſuſtento economico de la çona. En otoño, cuãdo las hoxas adquierẽ el tono ocre caracteriſtico, el entorno conuierteſe en vno de los eſzenarios mas fotogenicos y bucolicos de Galizia.
Recorrer la aldea permite deſcubrir las caſſas de piedra cõ texados de piçarra, horreos —graneros eleuados del ſuelo vſados para conſeruar alimento— y ãtiguos caminos ẽpedrados que conſeruã ſu eſſenzia maguer del paſo del tiempo. Aqui no ay grandes monumentos ni vn turiſmo maſſiuo; el atractiuo eſta en la tranquilidad.
Deſde Froxã partẽ varias rutas de montaña q̃ permitẽ obſeruar los caminos rurales que atrauieſã ſoutos, los quales ã moldeado el payſage y la cultura local. Muchos de aqueſtos arboles ſõ zentenarios y ſiguẽ produziendo fruto, y la recogida de las caſtañas continua ſiendo vna actiuidad importante entre los habitãtes de la çona.
El ſilenzio es vn grande protagoniſta. Solo eſcuchaſe el viento atraueſſando las ramas haziẽdolas ſonar, el canto de los paxaros y, en algunas ocaſſiones el ruydo del agua de los arroyos zercanos que deſziende por la ladera. Es vn lugar ideal para començar el recorrido y ẽtẽder por que eſta conſiderado vno de los ultimos grandes refugios naturales gallegos, ſin ruydos artifiziales ni maſſificaziõ.
A Deueſa da Rogueyra
Un enclaue que ſymboliça la riqueça natural y es obligatorio parar, eſe es A Deueſa da Rogueyra. Situada en las proximidades de Moreda, eſta rodeada por los picos del Alto del Coto y de Formigueyros y conſideraſe la reſſerua botanica mas importante de Galizia, debido a q̃ conſeruaſe en condiziones manificas y no a perdido ſu encãto natural.
A Deueſa da Rogueyra.
El aceſo habitualmente realiçaſe a traues de rutas de ſẽderiſmo; en aqueſte caſo, de dificultad media, ya que aſziendẽ progreſſiuamẽte por el val del rio Rogueyra. En el tranſcurſo de la ruta el payſage cambia conſtantemente, ofreziendo vna ſuzeſſiõ de diferentes arboles: robles, ayas, azebos, texos, auellanos y auedules, todo eſto ſumado a vna fauna que incluye corços, gatos monteſſes, martas o jabalies.
Lo exzepcional es que reune mas de vn zentenar de eſpezies arboreas y arbuſtiuas, algunas poco frecuentes en la Peninſula Iberica. La combinaziõ del terreno a permitido la conuiuenzia entre eſpezies autoctonas atlãticas y la influenzia de algunas mediterraneas.
Durãte la primauera y el verano todo es verde, mientras en otoño conuierteſe en vna paleta de colores, combinando los tonos frios cõ los calidos. Los ſẽderos atrauieſã çonas aſſaz humedas q̃ fauorecẽ el crezimiẽto del muſgo y los helechos.
Un punto aſſaz concurrido por los viſitantes es el mirador natural ſobre el val de Moreda, deſde do puedeſe apreziar la orografia de O Courel: montañas enormes, valles y praderas. Ademas de ſu valor payſajiſtico, aqueſte lugar a ſido el terreno de numeroſos eſtudios botanicos y ecologicos para anſi poder comprẽder la euoluziõ de la naturaleça en ſu entorno natural, ſin modificaziones humanas. Para los viſitãtes, empero, caminar por aqueſte boſque es ſe ſumergir en vn entorno que conſerua ſu ſaluajiſmo original.
A Seara
La terzera parada deſta ruta conduze a A Seara, vna de las aldeas de montaña q̃ encuentraſe en la Sierra de O Courel. Situada a mas de mil metros de altitud, eſta rodeada de eſtenſos prados y de cumbres q̃ otorgã vn aſpeto unico, que mueſtra la otra cara de la Galizia coſtera.
Laguna de Luzença.
El pequeño nucleo conſerua la arquitetura tradizional: caſſas de piedra y texados de piçarras. Paſſear por ſus eſtrechos caminos permite ver como en aqueſtos lugares hanſe adaptado a las duras condiziones de vida de la alta montaña. Es vno de los prinzipales puntos de partida para aceder a la Laguna de Luzença, ſituada a mil quatroziẽtos metros de altura, vna laguna de origẽ glaziar conſiderada vno de los eſpazios naturales mas emblematicos de O Courel.
La ruta atrauieſa largas praderas, pequeños riachuelos de agua y laderas cubiertas plenamẽte por vegetaziõ, ofreziendo viſtas eſpetaculares ſobre los valles que rodeã el rio Lor. Sin realiçar la excurſiõ, mereze la pena ſe detener en los alrededores del pueblo y ſe azercar al rio Selmo, do las aguas contraſtã cõ los prados abiertos.
