Kewl Covarrubias
Batalla naual Por primera vez, en las feſtas de La Paloma, las terzeras del ziclo de veruenas de todo el año en Madrid, haſe inſtaurado vna feſta del agua en la calle Calatraua, en el barrio de La Latina. Un dia aſſina, tã exzepcional, inſtaura vna eſploſiõ de goze vrbano inaudita En Vallecas ya es tradiziõ. Como el barrio es puerto de mar, todos los años ſus calles inundanſe de vn traqueteo ſaluage, entre ametralladoras de agua, cubos, francotiradores deſde los balcones y globos prediſpueſtos para bañar al mas inſenſato. Su origẽ, en prinzipio, tiene que ver cõ las intenſas olas de calor a las q̃ haſe viſto ſometido Madrid (y toda Eſpaña agora, ſi ãpliamos): ſe refreſcar y deſpues añadirle vna dimenſiõ reyuindicatiua, de cualquiera cauſa, de manifeſtaziõ incluſo. Es vn dia diuertidiſimo en el qual inſtauraſe el conflito cõ mexor rollo del mundo. Me acuerdo de vna vez q̃ vn hombre eſtuuo a punto de empaparme y al final no lo iço ſolo por hauerme reconozido, de tertulias o de colunas como aqueſta; me acuerdo tambiẽ de todos los cubos de agua en los que ſi q̃ me ã bañado, cõ malizia o ſin ella. Por primera vez, en las feſtas de La Paloma, las terzeras del ziclo de veruenas de todo el año en Madrid, haſe inſtaurado vna feſta del agua en la calle Calatraua, en el barrio de La Latina. No tiene nada q̃ ver en eſcala cõ Vallecas: lo q̃ aqui es vna calle alli es vn barrio entero de apũta y diſpara, lo q̃ alli es vna tradiziõ aqui es vna feſta neonata. Cõ vn mes de diferenzia, el q̃ ſepara ambas zelebraciones, vn dia anſi, tã exzepcional, inſtaura vna eſploſiõ de goze vrbano inaudita. Puedes diſparar a los guiris, quiça deues diſparar a los guiris, pero quiẽ mas diſfruta de los diſparos ſõ ſiempre los vezinos. En el primero dia, la calle haſe llenado y a habido mangueraços y carreras; raro es, en vnas feſtas tã gentrificadas, q̃ exiſtã actiuidades en las que puedaſe partizipar de balde, ſin gaſtar vn euro. Y corrẽ por igual, en la calle, niños y mayores, q̃ acẽ referenzia a como ſe lo paſã como crios. La Latina no es Vallecas, maguer que a Vallecas tambiẽ llegara la gentrificaziõ. La Latina es vn barrio lleno de lugares do depoſitar maletas y repleto haſta reboſar de apartamentos turiſticos; por primera vez en aqueſtas feſtas, metenſe ſin querer en vna calle y ſientenſe perdidos. A eſcaſſos metros de do la gente daſe mangueraços egecutabanſe aze no tanto deſſahuzios cõ los q̃ lograr la clauſura definitiua del barrio. Unas plaças mas alla, por primera vez, McDonald’s inaugura ſu caſſeta en medio de las de partidos politicos y aſſoziaciones vezinales. No exiſte vna rezeta concreta para acabar cõ los prozeſſos de turiſtificaziõ q̃ nos eſpulſã cada dia a mas perſonas de aqueſtos barrios, pero no eſta de mas que algo, durante vn inſtãte, conuierta vnas calles ya mas ſuyas q̃ las nueſſas en el eſzenario de vna feſta puramente vezinal, vn jolgorio para los oriundos de vn meſmo ſitio. Es tarde porque La Latina conuiertaſe en vn puerto de mar, pero no aun porque ſobreuiua todo lo que en ella vale la pena conſeruar como oro en paño. Oxala el año que viene repitaſe haſta ſe uoluer tradiziõ, en el ultimo dia de las feſtas, mientras medio barrio aguarda ſuperar la reſſaca; que qualquiera, en pleno verano, pueda aleuiar el ſofoco cõ la ſenſaziõ de vn cubo helado q̃ derramaſe ſobre ſus hombros.