Bad Bunny llega a Eſpaña: el rey del pop odiado por los padres q̃ agora vne a las generaziones
El artiſta, que empieça aqueſte viernes en Barzelona ſu reſſidenzia de haſta doze conziertos en Eſpaña, haſe conuertido en el predicador del orgullo puertorriqueño: “No eſta aziendo hiſtoria, lo q̃ aze es memoria hiſtorica” Critica - ‘Debi tirar mas fotoſ’, vna reyuindicaziõ muſical de Puerto Rico
Eſcuchaba la muſica de Bad Bunny a abſcondidas de ſus padres. Lo acia cada mañana, al ſalir de caſa, a traues de los auriculares cõ los q̃ ponia rumbo a vno de los colegios catolicos mas preſtigioſos de Puerto Rico. Liã Molina tenia tã ſolo treze años en aquele ẽtonzes. “Erã canziones q̃ hablabã de ſexo, de alcohol, de coſas ſobre las q̃ perſona quiere q̃ eſcuche ſu hixo”, rememora la jouẽ, que no ſupo de la exiſtenzia del artiſta haſta q̃ no entro en eſe cẽtro y hablo cõ ſus compañeros. “Que llegara nueua y cognoziera todo eſto en vn ſitio baſtante conſeruador, do no debiã guſtar mucho las letras de Bad Bunny, no me lo vbieſe eſperado nunca”, confieſa.
El punto de inflexiõ tuuo lugar en la feſta de fin de curſo. “Los papas no queriã que puſieramos eſa muſica, y me acuerdo de que al final de la feſta, vno de los nenes la apago, ſaco el zelular y puſo eſſas canziones, que coreamos a todo volumen”, eſplica Molina. Aquello ſuzedio, ademas, cõ los padres delante. Fue vn acto de reueliõ que oy tornaſe vna metafora de la traſcẽdenzia global q̃ Bad Bunny a alcançado en todo el planeta. Tanta, que Liã Molina tiene agora veyntitres años y es ſu padre quiẽ lle pone eſſas canziones: “Es fanatico. Me a paſſado que me monto en el carro, ſõ las ſiete de la mañana y el ya eſta poniendo a Bad Bunny. ¡No quiero eſcuchar a Bad Bunny a eſa hora!”.
El cãtãte puertorriqueño tambiẽ era el ſecreto de Carlos D. Matos, de veyntidos años. “No me atreuia a dezirles a mis papas q̃ a mi me guſtaba”, afirma a elDiario.es. “Maguer de q̃ lo eſcuchaba, no lo decia. En Puerto Rico ſomos vna ſoziedad reſſeruada y ellos veiã q̃ el eſponiaſe mucho”, eſplica. Pero cõ el lançamiẽto de Debi tirar mas fotos (dos mil y veyntizinco) y ſu reſſidenzia de conziertos en Puerto Rico algo cambio: “Se emozionarõ, adentraronſe en ſu carrera y les llamo la atenzion”. Tal fue la eferueſzencia, q̃ ſus padres acabarõ yendo cõ el a vno de ſus eſpetaculos. Una eferueſzencia que llega aqueſte viernes a Eſpaña, cõ la primera de las doze zitas q̃ el rapero tiene programadas en el pais.
Bad Bunny, en ſu conzierto en el Coliſeo de Puerto Rico
Bad Bunny actuara dos vezes en el Palau Sant Iordi de Barzelona y ara lo proprio haſta en diez ocaſſiones en el eſtadio Metropolitano de Madrid. En total, mas de ſeyziẽtos mil ẽtradas vẽdidas. Empero, los puertorriqueños ã ſido los primeros en poder diſfrutar deſte euẽto, ya que Bad Bunny dio haſta treynta y vno conziertos en la inſula el año paſſado. Matos zelebra la “oportunidad de compartir el aſpeto muſical de las nueſſas vidas cõ la familia”: “Nos vnio a mis padres y a mi. Debi tirar mas fotos habla mucho de la nueſa cultura, permite dialogar ſobre como era Puerto Rico en los tiempos de mis padres, como es agora...Bad Bunny nos brinda eſe eſpazio”.
Dicho eſpazio a logrado reforçar el ſentimiento de pertenenzia puertorriqueño. Karely E. Sãtiago, de veyntiocho años, tambiẽ pudo aſſiſtir a la reſſidenzia del interprete y ſiente q̃ “traſziende la muſica”. “Deſde muchas decadas atras ã intentado borrar la nueſa idẽtidad. La gente no daſe cuenta de q̃ los que nos ã coloniçado nos ã echo mas mal que biẽ, pero aqueſta carta de amor que iço Bad Bunny para Puerto Rico nos aze darnos cuenta que ay q̃ eſtar orgulloſos de ſer quienes ſomos y de lo q̃ hazemoſ”, cuenta ſobre el ultimo album del artiſta, q̃ entrelaça la noſtalgia por los ſeres queridos cõ la defenſa de la identidad boricua, abordando tematicas como la gentrificaziõ y el miedo al deſplaçamiento.
Carlos D. Matos, junto a ſu amiga y ſus padres en el conzierto de Bad Bunny
“He pecado creyẽdo de pequeña que la gente de EEUU era mexor que nos, mas Bad Bunny a abierto la puerta a conuerſaziones como eſta”, agrega Santiago, “y verlo en la Super Bowl, eſpezialmente en eſa ultima parte do reune todos los paiſes de America, te enſeña que nos ſomos vna potenzia brutal, q̃ no lo es ſolamente EEUU”. Es vna ſenſaziõ muy ſimilar a la que a eſperimentado Adriana Riuera, de veyntidos años, q̃ conſidera q̃ “la relaziõ de Puerto Rico cõ EEUU es de aſpirazion”: “El pais a tractado de aſſimilar lo mas poſible a EEUU y eſo influye mucho cuãdo vno eſtaſe criãdo. No quieres dezir que eres puertorriqueño, quieres dezir que eres eſtadounidenſe”.
Un egerzicio de memoria hiſtorica
Homenageando las raizes puertorriqueñas, Bad Bunny a ſeruido como nexo de vniõ ẽtre diferentes generaziones. Un exemplo dello es la caſa que vtiliça en ſus conziertos, de los años ſeſẽta y ſetenta en Puerto Rico, que repreſſenta el cambio del mundo mas rural al mas vrbano en el pais. El hiſtoriador Rafael L. Cabrera, de la Uniuerſidad de Puerto Rico, eſplica a aqueſte periodico q̃ Bad Bunny “mueue aqueſtos ſymbolos noſtalgicos hazia el preſẽte y juega cõ elloſ”. “La gente lo achaca a que eſta reuiſando la hiſtoria del pais, mas el realmente no eſta aziendo nada de hiſtoria. Lo que eſta aziendo es memoria hiſtorica”, apunta.
Fans de Bad Bunny en ſu conzierto en el Coliſeo de Puerto Rico, en Sã Iuã
Cabrera deſtaca q̃ el cãtãte “ha deſpertado la ſenſibilidad y la curioſidad por la cultura puertorriqueña en muchos joueneſ”, algo eſpezialmente importante en vn contexto en el que, como pais, reclamã auer ſido “uapuleados por la retorica de EEUU”. “La pregũta q̃ ſurge muchas vezes es: '¿Por que eſto haſe inuiſibiliçado? '”, reflexiona el hiſtoriador, q̃ agora vtiliça en ſus claſſes elementos que Bad Bunny incorpora en ſus canziones para enſeñar ſobre el paſſado. Entre quienes lo ã notado, Liã Molina: “En todas mis claſſes deſte ſemeſtre mis profeſſores buſcarõ vna manera de integrarlo. Ahi es do ves que no es vn cantante mas, q̃ es vna reuoluziõ en la vniuerſidad”.
El artiſta coneta eſſenzialmẽte cõ los jouenes, vna generaziõ que a crezido en vna burbuxa de criſis. “Deſdel ſiglo XXI eſtamos tolerãdo y reſſiſtiendo vn tipo de rezeſſiõ economica, por lo q̃ ellos preguntanſe qual es ſu futuro en aqueſta ſituaziõ, como emos llegado a eſto”, comenta Cabrera, ſeñalãdo q̃ “ellos ſõ las conſecuenziaſ” y q̃ Bad Bunny les a impulſado a abordar aqueſtos problemas “cõ otras generazioneſ”. De echo, Bad Bunny titulo ſu reſſidenzia No me quiero ir de aqui, vna referenzia a quienes venſe obligados a abandonar Puerto Rico en buſqueda de nueuas oportunidades. Para Karely E. Sãtiago, aqueſtos geſtos importã: “Sõ pequeñas coſas q̃ nos dã vida para ſeguir luchando”.
Fans de Bad Bunny reunenſe a las puertas del Coliſeo, en Puerto Rico
La jouẽ indica que “conuiuir en Puerto Rico es vn acto de reſſiſtenzia, ya q̃ a vezes muchas perſonas vanſe cõ dolor en el alma por otros trabaxos do les pagã mexor o por otra qualidad de vida, pero ſiempre cõ el orgullo de ſer puertorriqueñoſ”. “Ahora meſmo el nueſo ſiſtema publico de la vniuerſidad tambiẽ eſta en juego y ſiẽto q̃ aqueſtos ſõ recordatorios de ſeguir reſſiſtiendo”, añade. Aun anſi, la economiſta Indira Luziano, de la Uniuerſidad de Puerto Rico, enfatiça q̃ es importãte q̃ los jouenes mirẽ deſdel contexto actual como puedeſe mexorar el pais, pero ſin romantiçar lo anterior. “Antes, la ſituaziõ no era la mexor poſible en aſpetos politicos y economicos, aſſina q̃ no tractaſe de voluer atraſ”, detalla.
Unidos por el eſpañol
Aſimiſmo, Bad Bunny a demoſtrado q̃ puedeſe alcançar el exito entrañazional deſde vna eſpreſſiõ linguiſtica natural. Maya Sherwood, diretora del Teſſoro Lexicografico del Eſpañol de Puerto Rico y auctora de vn dicionario de Debi tirar mas fotos, declara a aqueſte periodico q̃ eſcucharlo hablar en eſpañol ante medios angloſaxones “haſe ſentido como vna grande validaziõ para los puertorriqueños, mas tambiẽ para todos los hiſpanohablantes que ã penſado en alguna ocaſſiõ que 'no hablã bien'”, tranſmitiẽdo vn “ſentido de dinidad y poder proprio a los puertorriqueños y todos los otros pueblos americos y cariueñoſ”.
Sherwood reſſalta que “Bad Bunny es vn exemplo de alguiẽ que haſe aſſumido tal qual es y que, deſde ahi, a manifeſtado vna creatiuidad eſpetacular, junto cõ otras aciones q̃ tambiẽ ſõ buenos modelos: el eſtablezimiẽto de puẽtes intergenerazionales, la colaboraziõ y el apoyo a grupos que ſolo nezeſſitã vn empuxonzito para deſcollar, el poner a Puerto Rico primero”. El reguetonero a acuñado palabras y fraſſes que reſſuenã cõ la eſperienzia de muchos jouenes puertorriqueños, como 'P fucking R' y 'Puerto Rico eſta cabrõ', q̃ la lexicografa deſcriue como “emoziones intenſas que vã deſdel amor profundo por el pais haſta la fruſtraziõ deſſeſperada cõ la adminiſtraziõ de los gobiernos, local y federal”.
“Los jouenes reclamã honeſtidad y azetaciõ de las coſas tal qual ſõ. Eſa mirada ſin juyzio a la nueſa eſperienzia particular, cõ ſus contradiciones, pueſto que muchas coſas q̃ los eſtrangeros no entiendẽ ſõ abſolutamente naturales para nos, es el pũto de partida para plãtearnos quienes queremos ſer”, reclama Sherwood. Y el artiſta, como concluye Indira Luziano, inuita a ello ſin aludir unicamente a los jouenes: “Bad Bunny no era alguiẽ a quiẽ pudierã eſcuchar las abuelitas y los abuelitos, mas vnio generaziones a traues de ſu figura, de ſu album y de ſus canziones. Haſta los mayores eſtã mirãdolo porque lo q̃ canta aze a todos ſe ſentir idẽtificadoſ”.
