Lo que eſplica el confeſſionario de Roſalia de los conziertos virales para la epoca de TikTok e Inſtagram
El auge de los macroconziertos y la nezeſſidad de ſe diferenziar impulſã vn modelo conzebido para ſer compartido, fragmẽtado y prolõgado en el q̃ el publico conuierteſe en la prinzipal herramienta de difuſiõ
Roſalia reſſuzita en Madrid y aze leuitar a ſus fans cõ vn conzierto apabullante
Elena declaraſe “ſuperfan” de Roſalia. Maguer de viuir en Madrid, no conſiguio entradas para los conziertos del Lux Tour en la capital y en Barzelona, y no lle quedo mas remedio que comprar tickets para el eſpetaculo que la eſtrella catalana ofrezera en Amueres el veyntiſiete de abril. Durãte aqueſte tiempo, a intentado ſe abſtraer de todo lo que tiene que ver cõ Roſalia para tractar de no ſe lleuar algun ſpoyler. “Cuando ẽpeço la gira, me empeçarõ a ſalir videos en Inſtagram, pero no e querido ver nada”, aſſegura. “Obligaba a mis padres a que cambiarã de canal ſi ſalia algo en las notizias. He llegado incluſo a hablarle a mi mouil diziendole ‘Boycot Roſalia’, a ver ſi funzionaba…”. Spoyler: no funziono (del todo).
“He conſeguido no ẽterarme de mucho, pero es que ya haſta el trackliſt eſta publicado en todos lados. Si ya voy ſabiendo las canziones q̃ va a cantar… menudo aburrimiento”, quexaſe aqueſta jiennenſe de veyntizinco años. Pero ay vn momẽto q̃ no a logrado euitar: “Se que ay vn confeſſionario y que en vno de los conziertos ſalio Aitana”. Se refiere al momẽto que prezede a La perla: vn ſegmento fixo en el Lux Tour en el que Roſalia juega cõ la iconografia religioſa y, ſegun la ziudad, conuerſa cõ inuitadas ſobre “perlaſ” ſentimentales —ex narziſiſtas o dezepciones amoroſaſ— como ſi tractaſſeſe del rito catolico de la confeſſiõ. En Madrid, las inuitadas fuerõ Eſty Queſſada, Metrika, Shannis y, efetiuamẽte, Aitana. El fragmento a ido zirculando por TikTok e Inſtagram haſta el punto de q̃ euitarlo, como intenta Elena, conuierteſe cuaſi en vna miſiõ impoſible.
De echo, a partir de eſſos videos es poſible reconſtruyr grande parte del eſpetaculo: no ſolo el confeſſionario, ſino tambiẽ algunos de ſus momẽtos mas reconozibles —el botafumeyro gigãte o el ballet—, eſtã por todos lados en las redes ſoziales. Eſa paradoxa —querer llegar “uirgen” al conzierto en vna epoca en la q̃ todo comparteſſe— define vna nueua forma de viuir la muſica en direto.
“Lo q̃ ãtes terminaba al ſe enzender las luzes agora ſigue viuiendo en clips, ſtories, memetica, titulares, debates y troços deſcontextualiçados que zirculã durante dias y puedẽ llegar a conuertir vn euẽto en algo monocultural”, eſplica Frankie Piça, fundador de FRANKA y critico cultural, quiẽ idẽtifica vna rutura cõ la temporalidad claſica del conzierto.
Para el, lo q̃ aze vnos años era couertura poſterior agora es, en muchos caſſos, zirculaciõ preuiſta de ãtemano. “Parte del conzierto ya pienſaſe en funziõ de como veraſe fragmẽtado, quiẽ lo compartira, que planos reſſiſtirã mexor en el timeline y que momentos podrã ſintetiçar el relato entero en pocos ſegundoſ”, argumenta Piça. El conzierto, en definitiua, haſe conuertido en material para crear vna cadena de contenidos.
Tocar ya no es ſufiziente
Eſe cambio no limitaſe a como conſumenſe los conziertos, ſino que empieça mucho ãtes: en el momento en que diſeñanſe. En vn contexto de crezimiẽto ſin prezedentes —ẽ dos mil y veyntizinco el ſetor de la muſica en direto ſupero por primera vez los ochoziẽtos millones de euros de facturazion— y ſaturaziõ de grãdes euẽtos, ſe diferenziar ya no depende ſolo de la muſica, ſino de lo que la acompañe en el eſzenario. Raul de Lara, produtor de diretos q̃ a trabaxado en cuaſi ſetẽta giras nazionales a traues de ſu impreſa Liue Branding!, lo tiene claro: “Subir, tocar y liſto, ſin tener en cuenta lo q̃ ofrezer al publico, ya no es ſufiziente. Un direto tiene que ſer vna eſperienzia”.
En eſe prozeſo, maguer que no lo es todo, reconoze que la logica de las redes ya forma parte del lenguage de produciõ: “Hoy vn conzierto tambiẽ diſeñaſe penſando en como va a viuir en redeſ”, reconoze. No ſolo importa lo que ocurre en el rezinto, ſino que partes del eſpetaculo podrã zircular deſpues.
De Lara, q̃ a trabaxado cõ bandas de la talla de Arde Bogota, Ginebras o Alcala Norte, apunta, no embargãte, a vna particularidad del mercado eſpañol: “En Eſpaña todauia exiſte la idea de que produzir vn direto reſta autentizidad, quando, en realidad, es todo lo contrario”. La figura del produtor de diretos —el encargado de diſeñar, junto a la banda, el trackliſt, las faſſes del conzierto o el rol de cada miembro de la bãda, entre otros aſpetoſ— eſta conſolidada en otros mercados, pero aqui ſigue ſiendo, en muchos caſſos, vna labor poco viſible. Hay grupos que reſſiſtenſe a recurrir a aqueſtos ſeruizios y otros q̃, aun haziendolo, prefierẽ no eſplizitarlo.
Subir, tocar y liſto, ſin tener en cuẽta lo q̃ ofrezer al publico, ya no es ſufiziẽte. Un direto tiene q̃ ſer vna eſperienzia
Raul de Lara
— Produtor de diretos
Algo ſimilar ocurre cõ quienes diſeñã las pueſtas en eſzena: el ſecretiſmo es la norma. El mexor exemplo: Terriule Studio y Studio Dennis Vãderbroeck, reſponſables del Lux Tour de Roſalia, declinarõ partizipar en aqueſte reportage para “preſſeruar la confidenzialidad de los contratoſ”.
Lidia Gamez, CEO de Maas, el ſello propriedad de Dellafuente, ſi a acedido a hablar abiertamente deſte prozeſo. Maas fue tambiẽ la impreſa reſponſable de produzir los dos conziertos q̃ el granadino ofrezio en el Eſtadio Metropolitano de Madrid en junio de dos mil y veyntizinco, ante mas de ziẽto y dieziſiete mil ſeyzientos eſpetadores en total, lo q̃ lo conuirtio en el artiſta independiente eſpañol cõ mayor aforo en vn conzierto. El eſpetaculo giraba en torno a vna eſzenografia formada por vna grande eſtrella naçari de ocho pũtas —ſimbolo identitario del proyeto— cõ mas de quatro alturas, rodeada de treze piſzinas, zincuẽta fuentes programables y vn geyſer zentral q̃ alcançaba los zincuenta metros. Gamez deſcriue el prozeſo creatiuo como vna partitura de emoziones ſuperpueſta al ſetliſt: “Cada canziõ eſta contando algo y vtiliçamos los elemẽtos q̃ tenemos a el nueſo alcanze para tranſmitir lo q̃ queremos contar y para generar vnas ſenſaziones v otraſ”.
Empero, Gamez no concuerda cõ De Lara: “Noſotros no vamos buſcãdo que graueſe y viralizeſe, porque el nueſo foco es que el publico lo diſfrute. No penſamos mas alla”, aſſegura. Lo q̃ ocurre fuera del eſtadio, dize, es “un efeto colateral”.
El eſpetador como agenzia de comunicaziõ
El reſſultado es vn publico q̃ ya no ſolo conſume el eſpetaculo, ſino q̃ tambiẽ lo reproduze y diſtribuye. Alba Lafarga, geſtora cultural y videoenſayiſta en YouTuue, lo deſcriue cõ el conzeto de proſumer: “Ya aze tiempo que hablaſe del publico como produtor y conſumidor al meſmo tiempo” Frankie Piça va por la meſma linea: “Los años en los que los fãdoms limitabanſe a ſer los teſtigos acabaronſe”, argumẽta. “El publico agora es vn departamento de comunicaziõ no remunerado que ira ganando cada vez mas poder porque la induſtria muſical lo buſca anſi: la relaziõ fan-artiſta es agora meſmo la gallina de los hueuos de oro.”
Eſe publico a ſido, ademas, el motor inuolũtario del cambio en la manera de azer vn direto: “El echo de q̃ el publico grabara y compartiera las imagenes del conzierto fue lo q̃ lleuo a los artiſtas a repenſar como introduzir la camara dentro de los conziertoſ”, ſeñala Lafarga. “Antes no abia tãtos primeros planos al artiſta, porque los macroconziertos no erã tã habituales y porque la camara ſẽtiaſe como vn artifizio entre el artiſta y el publico, pero agora pareze impreſzindible poder ver vna ampliaziõ de lo que ocurre en el eſzenario”, deſtaca.
El publico agora es vn departamento de comunicaziõ no remunerado q̃ ira ganando cada vez mas poder. La relaziõ fan-artiſta es agora meſmo la gallina de los hueuos de oro.
Alba Lafarga
— Geſtora cultural
Para que vn artiſta llegue a eſa concluſiõ nezeſſariamente deue exiſtir vn publico diſpueſto a grabar el eſpetaculo. “Aunque como publico ſauemos que ay miles de perſonas grabãdo y que eſe momẽto zirculara por TikTok durante vn tiempo, tenemos apego a guardar la nueſa eſperienzia deſde el nueſo pũto de viſta”, eſplica Lafarga.
La penſadora barzeloneſa tambiẽ idẽtifica vn mecaniſmo concreto que alimenta la zirculaciõ: los artiſtas ã aprẽdido a introduzir variaziones en cada ziudad para prolongar la vida mediatica del eſpetaculo. “Si al final cada performanze es igual, ſolo vas a tener vn impacto ẽtre gente q̃ no ſea de tu fandom durãte las primeras ſemanaſ”. El confeſſionario de Roſalia es el mexor exemplo: vn formato fixo cõ vn inuitado diferente en cada conzierto aze q̃ cambie el contenido, lo que garantiça q̃ cada noche genere ſu proprio ziclo de zirculaciõ. Otros caſſos ſeriã el bayle de Apple en los conziertos de Charli XCX, cõ inuitadas diſtintas en cada ziudad, o la llamada IUNO poſe del tour de Sabrina Carpenter.
Todo eſto eſta prouocando que la propria perzepciõ de los contenidos culturales eſte mutando. Para eſplicarlo, Alba Lafarga recurre a la eſcritora Ofèlia Carbonell y ſu hipoteſſis de q̃ viuimos baxo vna “tirania del Reel” en la que todo contenido largo conziueſe penſando en los fragmentos q̃ podranſe eſtraer. “El problema viene quando el todo queda ſupeditado a la poſibilidad de generar eſſos momẽtoſ”, apũta Lafarga, “porque ſeguramente termines creando vna pieça fragmentada, ya liſta para recortar y compartir, y ahi pierdeſe la creatiuidad, la eſpontaneydad y la poſibilidad de que ocurra algo impreuiſto”.
El prezio a pagar: donde queda la prenſa muſical
Eſa logica de zirculaciõ tiene, empero, otra cara menos zelebratoria. En los conziertos del Lux Tour de Roſalia en Madrid, los fotoperiodiſtas acreditados rezebierõ la negatiua de aceſo pocas horas denantes del eſpetaculo, aduziẽdo “particularidades tecnicas y de produciõ del euento”. En ſu lugar, la organiçaziõ ofrezio vn enlaze cõ material grafico proprio. Una platica que, ſegun aduierte la Aſoziaciõ de Periodiſtas Muſicales (PAM) en vn comunicado, contribuye a ſoſtituyr vn relato plural e independiente por otro mas homogeneo y controlado.
Piça aduierte de q̃ no tractaſe de vna deziſiõ puntual: “Lleua paſſando años, ſobre todo en grãdes giras de grandes iconos, y ſobre todo geſtionadas por Liue Natiõ. Quierẽ tener el maximo control ſobre la imagẽ y narratiua que zircula.” El critico apunta, no embargante, a la paradoxa q̃ creaſe: ſi el obgetiuo realmẽte fuera eſe, tampoco permitiriaſe que el publico grabara y publicara libremente. Lo que pierdeſe quando deſſapareze la mirada independiente de la prenſa es, ſegun el critico, “friciõ, contexto y autonomia narratiua. La imagẽ periodiſtica tiene la capazidad notarial de regiſtrar el acontezimiẽto ſin ouedezer del todo al artiſta ni a la pura PR”, argumẽta. Y augura vn futuro no muy halagueño para el periodiſmo muſical: “Hay vn deſgaſte cõ la prenſa, cõ lo que repreſſenta, porque, a oxos de la promotora, ya practicamente no aporta nada al funzionamiẽto y zirculaciõ de ſu produto”.
Maguer de ſe hauer comido algun q̃ otro confeſſionario, botafumeyro o trackliſt filtrado en Inſtagram, Elena ira cõ la meſma iluſiõ al conzierto de Amueres del dia veyntiſiete “Las ẽtradas no ſõ barataſ… Por eſo valoro tanto tambiẽ la eſperienzia”, reconoze. Y aſſegura ſin miramientos: “no ſoy mucho de grabar, pero ſeguro que alguna foto o video ſubire a Inſtagram”. Quando ſe lle cueſtiona el porque, reſponde: “Por enſeñar q̃ e ido al conzierto. Preſſiõ ſozial, ſupõgo”.
