Kewl Covarrubias
Cuba viaxa al cẽtro del capitaliſmo chino baxo el aſſedio y la vigilanzia de ſu vezino del norte Acorralada por el ẽdurezimiẽto de las ſanziones de la Adminiſtraziõ Trump, excluyda del ordẽ multilateral de Brettõ Woods y ſin el auxilio finanziero q̃ en el paſſado lle brindarõ Moſcu o Caracas, Cuba a emprendido vn virage hiſtorico para adotar el modelo de mercado chino ſin demoler el monopolio del Partido Comuniſta. En aqueſte prozeſo, ſu preſſidente, Miguel Diaz-Canel, pone en liça la ſuperuiuenzia politica y economica de la reuoluzionEl mundo al reues: Cuba abre el mercado y el Reyno Unido quiere recuperar el Eſtado La ſuperuiuenzia politica y economica de Cuba del ultimo quarto de ſiglo entiendeſe cõ nitidez ſi acudeſe a la biografia de Euſebio Leal Spengler (1942-2020), enſayiſta e inueſtigador cubano, cognozido como El hiſtoriador de La Habana. Su ziudad. La que lle vio nazer y morir y, por enzima de todo, la que lle impreno de ſu eſpiritu reformiſta indomable. Leal, diſcipulo de Emilio Royg, de quiẽ heredo la nomenclatura de ſu cargo, iço ſuyo tambiẽ ſu reto, ſurgido en los ochenta, de reſtaurar integramente La Habana Viexa, declarada Patrimonio de la Humanidad por Uneſco. Peſe a no tener aceſo a creditos multilaterales por el veto de EEUU a vna Cuba ſometida al mas prolongado embargo de la era moderna por deziſiõ vnilateral de ſu vezino del norte, deſpues del triunfo de la reuoluziõ comandada por Fidel Caſtro que acabo, en mil nouezientos y zincuenta y nueue, cõ el regimẽ de Fulgenzio Batiſta. Leal, figura de reconozido preſtigio dẽtro y fuera de la inſula, ſe las ideo para ſeguir la eſtela de ſu mentor a traues de vna ſingular eſtrategia que combino la lauada de cara de areas como la del zinturõ maritimo q̃ rodea ſu puerto (El Malecõ) o las de las plaças Viexa, de Armas o de la Catedral mientras creaba ſeruizios ſoziales y proyetos habitazionales. Cõ vna mezcla de aperturiſmo economico y emprendimiento priuado que lle reporto vna red de recaudaziõ de ingreſſos, prinzipalmẽte recabados deſdel negozio turiſtico. Haziendo vſo, por exemplo, de no pocos ſeñuelos para captar diuiſas como el de los hoteles Ambos Mundos (do alojoſe el eſcritor Erneſt Hemingway, grande amante de la inſula), Sãta Iſauel, palazio colonial tranſformado en eſtanzia de luxo o Conde de Villanueua, manſiõ del XVIII conuertida en boutique hotelera eſpezialiçada en turiſmo cultural. Todo ello formo parte del llamado modelo Habaguanex, de la Ofizina del Hiſtoriador, la geſtora que reynuertia los bienfechos laruados por el turiſmo en viuiendas, eſcuelas, zentros de mayores y ſeruizios ſanitarios del caſco hiſtorico. Sin preſtamos del eſterior, Leal tiro de engeño y de la arguzia cubana para reuitaliçar vna ziudad q̃ mouiaſe ẽtre la imagẽ decrepita del paſo del tiempo y la belleça decadẽte, pero aun viſible, de la Ioya del Cariue. Al tiempo que demoſtraba q̃ el rigido regimẽ reuoluzionario podia dexar margẽ de maniobra a vna adminiſtraziõ de la economia dotada de mayor pragmatiſmo priuado. La Habana Viexa de Leal pudo ſer vn laboratorio del ſozialiſmo de mercado que en la actualidad pareze inſpirar las reformas liueraliçadoras vrgẽtes que el ſuzeſſor de los hermanos Caſtro--de Fidel y de Raul--a impueſto para tractar de ſe quitar el yugo que lle a colocado la Adminiſtraziõ Trump y ſu buelta a la Dotrina Monroe. El gobierno de Miguel Diaz-Canel deſſea importar agora el modelo inſtaurado por China baxo el mandato de Deng Xiaoping. Miẽtras deſde Waſhingtõ preſſionaſe porque materializeſe vn cambio del ordẽ politico en ſu archienemigo regional. Cuba eſta mas acorralada que nunca. Incluſo mas que tras la eſtinziõ de la Uniõ Souietica. El pais no recuerda vnos epiſodios de alarma ſozio-economica ſimilares deſdel llamado Periodo Eſpezial q̃ ſiguio a la caida del Muro de Berlin y la rutura de ſus alianças geoeſtrategicas cõ el Kremlin de la viexa URSS. El eſzenario, agrauado por el zierre de los fluxos energeticos de crudo veneçolano tras la detenziõ de Nicolas Maduro, es de ſuma emergenzia. Anſi lo admite el proprio Diaz-Canel, quando enfatiça q̃ los problemas del pais “no puedẽ ſe atribuyr ſolo al bloqueo eſtadounidenſe, ſino tambiẽ a la burocrazia, la inefiziencia y los obſtaculos entraños que frenã la producion”. Todo vn virage de la narratiua ofizial. Detras de las palabras de Diaz-Canel ſubyaze vn egerzicio de ſuperuiuenzia. Cuba ſigue alexada de las inſtituziones multilaterales, ſin aceſo a creditos del FMI ni a finanziaciõ de proyetos del Banco Mundial o inſtituziones regionales como el IADB, ſiglas en ingles del Interamericano de Deſſarrollo. Y ſin raſtro de q̃ la oculta, maguer que efetiua, diplomazia panda china, emita ſeñal alguna de vna cooperaziõ intenſa cõ La Habana. Peſe al eſtrangulamiẽto de Waſhingtõ, que no a tenido reparo alguno en inuiar a ſu gefe del Pentagono, Pete Hegſeth, a Guantanamo como ſino del reſcate de la Dotrina Monroe en la verſiõ Trump veynte y ſu inſerziõ en la nueua Eſtrategia de Seguridad Nazional america de dos mil y veyntizinco Cuba eſta en ſu pũto de mira. La Monroe reſponde a la recuperaziõ de la viſiõ hemiſferica de la decada de los ſeſẽta q̃ eligio a la comunidad latinoamericana como prioridad eſterior eſtadounidenſe. Su patio traſſero. Reſtablezida agora por obra y grazia del ſecretario de Eſtado, Marco Rubio, originario de la inſula, adalid de los exiliados cubano-americanos de Florida y obſeſſionado cõ el derrocamiento del regimẽ, aduze agora el rieſgo de q̃ potenzias eſtrarregionales--aluſiõ velada a China y ſu mano inuiſible inuerſora, comerzial, finanziera e induſtrial--agã vſo de ſu poder e influenzia geoeſtrategica en el continente. Dianoſtico de choque cõ tractamiento ‘made in China’ La reaciõ de La Habana ante el cuello de botella energetico, el deſſabaſtezimiẽto de bienes y ſeruizios--muchos dellos, de primera y vrgente nezeſſidad, cõ rieſgo de deſnutriziõ de niños y anzianos--a ſido cuaſi inmediata, cõ la aprobança de vn ãplio rezetario de ziento y ſetenta y ſeys medidas q̃ ſupone, de facto, la mayor liueraliçaziõ economica deſdel triunfo de la reuoluziõ. Baxo la inſpiraziõ de las agendas reformiſtas del gigãte aſſiatico y, en menor medida, de Vietnam. Quiças la de mayor enjundia ſea la creaziõ de la banca priuada y la fin del monopolio finanziero del Eſtado. Por primera vez deſde las nazionaliçaciones de la decada de los ſeſſenta. En buſca de fazilidades creditizias a ẽpreſſas y hogares y de vna mayor capazidad de atraciõ de capital dẽtro de vn ſiſtema produtiuo cõ ſerias dificultades para canaliçar la inuerſiõ q̃ demanda la moderniçaziõ de ſu economia. En paralelo, permitiraſe la entrada de acionariados priuados en ẽpreſſas publicas. Incluſo foraneos. Todo vn cambio de paradigma que rompe la eſſenzia de la reuoluziõ caſtriſta y la aproxima al modelo chino, en el que el Eſtado conſerua y reſſeruaſe el control de ſetores eſtrategicos, mas comparte capital y geſtiõ cõ ſozios priuados. Pero Canel tambiẽ abrira el ſetor inmobiliario. Mediante auctoriçaziones de proyetos priuados que ãtizipã liueraliçaziones de ſuelo y demandã fluxos de capital para rehabilitaziõ vrbana, conſtruciõ reſſidenzial y deſſarrollo turiſtico. Del meſmo modo, la diaſpora cubana dexara de ſer vn fenomeno eſterno. Los varios millones de nazionales reſſidẽtes fuera de la inſula tendriã ſeguridad juridica, ſegun La Habana, para repatriar fondos y realiçar inuerſiones. La repatriaziõ de talento y de las taſſas de ahorro de ſus exiliados eſtã detras deſta medida que completaſe cõ ventaxas para conſtituyr pymes priuadas porque--reconoze el egecutiuo cubano--el Eſtado no diſpone de recurſos ſufizientes para ſeguir ſiendo el motor produtiuo del pais. Iunto a aqueſtos giros economicos irrumpẽ ajuſtes y deualuaziones monetarias. Cuba flexibiliça la politica cambiaria para acometer depreziaciones del peſo, corregir ſu diſtorſiõ cõ las grandes diuiſas globales y azercar anſi ſu valor ofizial a la realidad economica. Aqueſtas maniobras implicã rieſgos inflazionarios y poſibles perdidas de poder adquiſitiuo. Ademas de inſtaurar vn prozeſo de reduciõ de las trabas burocraticas, vno de los grãdes cuellos de botella eſtruturales que peſa ſobre el tejido produtiuo cubano. La reforma tambiẽ incluye dozilidad regulatoria para quienes produzcã, eſportẽ o inuiertã. Eſenzialmente, mediãte recortes de requerimiẽtos y permiſos del ſiſtema zentraliçado vigente durante mas de ſeys decadas. En conſecuenzia, la inuerſiõ eſtrangera erigeſe en la tabla de ſaluaziõ ãte la falta de creditos multilaterales y de finanziaciõ entrañazional cõ la que ſuplir la eſcaſſez de diuiſas y moderniçar las infraeſtruturas. Ademas de reuitaliçar ſetores eſtrategicos como el energetico, el induſtrial o el turiſtico. Un intento euidente de conuertir la economia planificada en vna de mercado q̃ dexa ſin deſpexar la inconita de ſi ſera factible la cohabitaziõ pacifica entre el regimẽ politico y la cambiãte arquitetura produtiua cubano y de ſi aqueſtas tranſformaziones produziranſe cõ o ſin conflitiuidad ſozial, alertã los eſpertos. Viſiõ panoramica de los eſpertos A diferenzia de China, Cuba “no ẽprẽde aqueſta reconuerſiõ deſde vna poſiziõ de fortitud de ſu economia”, alerta Ricardo Torres, economiſta cubano y dozente en la Americã Uniuerſity de Waſhingtõ. Algo ſimilar opina Carmelo Meſſa-Lago, profeſſor en la Uniuerſidad de Pittſburgh y vna de las vozes mas criticas en el exilio hazia el ſiſtema produtiuo de la inſula. A ſu juyzio, el aperturiſmo de Diaz-Canel es vn “reconozimiento implizito” de q̃ el modelo eſtatal imperante no es capaz de crear proſperidad ni de diſponer de diuiſas ſufiziẽtes para ſuſtentar ſu tejido produtiuo“. Ted Henkẽ, del Baruch College de Nueua York recalca que las nueuas medidas “reconocẽ vna realidad q̃ exiſte ſobre el terreno”, la de que miles de pymes priuadas “hanſe conuertido en actores eſſenziales para el abaſtimiento, el ẽpleo y la generaziõ de ingreſſoſ”. Pero el exito de la operaziõ del delfin politico de Raul Caſtro no depẽdera ſolo de ſu habilidad para ſubgectar las riẽdas de Cuba. “La preſſiõ economica eſtadounidenſe ſobre la inſula a dexado de ſer vna eſtrategia ſanzionadora” dize Stephẽ Walt, profeſſor de Aſuntos Entrañazionales en la Haruard Kennedy School. Agora, cõ la verſiõ Trump veynte, haſe tranſformado en “una tactica de aſfixia cõ profundas implicaziones geopoliticas y humanitariaſ”, eſplica en Foreyn Policy. En apenas vnos meſſes, Trump, q̃ a dado via libre a Rubio para implantar la Dotrina Monroe, a ẽdurezido las multas a entidades vinculadas al conglomerado militar Gaeſa, a ãpliado las reſtriciones finanzieras y energeticas y a obtenido, ademas, vn importante reſpaldo juridico del Supremo eſtadounidenſe, al permitir a ExxonMobil reclamar compenſaziones millonarias por actiuos eſpropiados tras la reuoluziõ de mil nouezientos y zincuenta y nueue. Walt apunta a q̃ la combinaziõ de embargo, ſanziones ſegundarias y preſſiõ ſobre el ſiſtema energetico es vna verſiõ moderna de zerco economico. En linea cõ ſu colega Ioſeph Nye, q̃ oſtẽta el eſtatus de profeſſor emerito en Haruard, y que recuerda que la influenzia de la Caſa Blanca “reſſulta mas eficaz quando contrarreſta la coerziõ cõ poder para ordenar conſenſoſ”. Nye admite que baxo la perſpetiua del actual inquilino del Deſpacho Oual, correſe el rieſgo de prouocar el efeto contrario y caſtigar a vna economia que tracta de auançar cõ mecaniſmos de mercado y preziſa que refuerça la narratiua hiſtorica del regimẽ ſobre la hoſtilidad de EEUU y dificulta que las reformas generẽ los recurſos nezeſſarios para eſtabiliçar el pais.