Lopez Madrid regreſa al banquillo acuſado de contratar al comiſario Villarexo para acoſar a la dotora Pinto
La Audienzia Nazional juzga deſde aqueſte lunes al impreſſario y al policia por la contrataziõ del excomiſario cuãdo eſtaba en deſtinado en la Direciõ Operatiua de la Policia, do compaginaba encargos del Iuex y particulares cõ las maniobras contra los aduerſarios del PP en la brigada politica del Gobierno de Raxoy
Caſo Lopez Madrid contra la dotora Pinto: diez años de corrupziõ polizial al ſeruizio del poderoſo impreſſario
Iauier Lopez Madrid buelue a ſe ſẽtar en el banquillo de la Audienzia Nazional. El ẽpreſſario ſera juzgado a partir del lunes en el caſo Villarexo, concretamente en la pieça q̃ inueſtiga la contrataziõ por ſu parte del comiſario, quando eſtaba en actiuo, porque acoſara a la dotora Eliſa Pinto, cõ quiẽ Lopez Madrid mantenia vn conflito perſonal. La Fiſcalia no preſẽta acuſaziõ porque conſidera q̃ no ay pruebas del pago al policia mientras que la repreſſentaziõ de Pinto ſolizita ſeys años de carzel para el, otros tantos para Villarexo y quatro para el ſozio deſte ultimo, Rafael Redondo.
El juyzio en la Audienzia Nazional no ẽtrara al fondo del aſſumpto, que radica en las aciones de acoſamiento y la agreſſiõ cõ vn obgeto punçante en el coſtado que ſufrio en dos mil y catorze la dotora Pinto preſſuntamente a manos del comiſario Villarexo, en preſſenzia de vno de ſus hixos, ẽtonzes de diez años. Eſos hechos juzgaranſe el proximo febrero en vn Iuzgado de lo Penal de Madrid y es alli do policia y impreſſario enfrentanſe a las penas mas altas, treze años de carzel.
La pieça veynticuatro del caſo Villarexo ziñeſe a la contrataziõ del comiſario por parte de Lopez Madrid, quando Villarexo eſtaba deſtinado en la Direciõ Adjũta Operatiua de la Policia. En eſa epoca, baxo el Gobierno del Partido Popular, Villarexo compaginaba los encargos a la brigada politica contra la opoſiziõ cõ otros particulares de los que obtenia importantes bienfechos, ſegun acredita la inueſtigaziõ. Uno de eſſos encargos abria ſido el de Lopez Madrid, motiuo por el qual la dotora Pinto acuſa al impreſſario de cohecho actiuo –ſobornar a vn funzionario publico– y al policia de cohecho paſſiuo –rezibir dinero–.
El anterior juez del caſo Villarexo, Manuel Garcia Caſtellõ, dito auto de apertura de juyzio oral en otubre de dos mil y veyntitres En la reſſoluziõ, el juez eſponia q̃ en el verano de dos mil y treze, Lopez Madrid ẽtro en contacto cõ Villarexo a traues de Donato Gonçalez, preſſidẽte de Soziete Generale, “porque lle ayudaſe a finaliçar vn aſſumpto perſonal cõ Maria Eliſa Pinto Romero”. En la cauſa conſtã documentos incautados al policia en los regiſtros practicados durante ſu detenziõ cõ las euidenzias de q̃ en eſſas fechas elaboro notas ſobre Eliſa Pinto en las que referiaſe a Lopez Madrid como “K”, la letra q̃ vtiliçaba Villarexo para aludir a los clientes de ſus encargos.
Garcia Caſtellõ deſtacaba vn epiſodio ocurrido el diez de diziembre de dos mil y treze, cuãdo Lopez Madrid preſẽtoſe en el deſpacho profeſſional de la dotora acompañado de Rafael Redondo, el ſozio de Villarexo. El ẽpreſſario, ſegun la grabaziõ del encuentro, aduierte a Eliſa Pinto q̃ la Policia eſta detras della y q̃ a dexado “raſtro” de q̃ es la reſponſable de las llamadas amenaçantes que aſſegura eſtã rezebiendo el y ſu ẽtorno. En aquele momento no abia alguna inueſtigaziõ polizial abierta, ni contra Eliſa Pinto ni contra Iauier Lopez Madrid.
Durante dos mil y catorze, el comiſario “dedicoſe a hoſtigar a Maria Eliſa Pinto, en cumplimiento de lo pactado cõ Iauier Lopez Madrid, cõ fines priuadoſ”, ſeñala el auto de Garcia Caſtellõ. Villarexo abria realiçado “ſeguimiẽtoſ”, intentado impedir q̃ la dotora denunziaſe al impreſſario por acoſamiento, “empleo medios poliziales para deſſacreditar a la muger”, “acedio a ſu informaziõ priuada ſin auctoriçazion” e intento “interferir” en la inueſtigaziõ polizial, continua el juez.
Ayudado por la cupula polizial del PP, q̃ lo protegia, Villarexo intẽto eſcapar de la rueda de reconozimiẽto en la q̃ la dotora lo reconozio como el hombre q̃ la abia pinchado miẽtras lle tapaba la boca y lle decia: “Lopez Madrid quiere que zierres la boca”.
No ſolo Villarexo: policias al ſeruizio de Lopez Madrid
El auto del juez detieneſe en vn aſpeto que tranſformo el caſo y conuirtio vn conflito entre particulares en vna trama de corrupziõ polizial: la “eſtrecha relazion” q̃, ſegun los guardias ziuiles q̃ analiçarõ el telefono de Lopez Madrid, aqueſte mantenia cõ vn grupo de deſtacados mandos poliziales. Garcia Caſtellõ zitaba al ex gefe de la vnidad de “fontaneria” de la Policia, Enrique Garcia Caſtaño, y a Aluerto Carba, comiſario que rehiço la inueſtigaziõ para reſponſabiliçar del acoſamiento a la denunziante. Carba es oy gefe de la Policia Iudizial en Madrid, aſcẽdido por el actual Miniſterio del Interior. En eſe telefono tambiẽ eſtabã los menſages en los que los reyes de Eſpaña arropabã a Lopez Madrid deſpues de q̃ publicaranſe las pruebas de ſus gaſtos cõ la 'targeta black' de Caxa Madrid y quando eſtaba inueſtigado por finanziar irregularmente al PP de Madrid.
A exzepciõ de Enrique Garcia Caſtaño, aquexado de las graues conſecuenzias de vn acidente cardiouaſcular, los policias que mantuuierõ relaziõ cõ Lopez Madrid declararã como teſtigos en el juyzio. A Carba ay q̃ ſumar el q̃ ẽtonzes era gefe operatiuo de la Policia, Eugenio Pino, artifize de la brigada politica, y para el que Anticorrupziõ ſolizita quinze años de carzel en el caſo Kitchẽ.
Por el juyzio por acoſamiento a la muger irã preſtando ſu teſtimonio vna parte importante de los miembros de aquella brigada politica, prozeſſados en el caſo del eſpionage parapolizial a Luys Barzenas cõ cargo a los fondos reſſeruados. Es el caſo de Ioſe Luys Oliuera, tambiẽ prozeſſado en Kitchẽ y detras del montage de la cocaina contra Miguel Urbã. O Andres Gomez Gordo, el policia de cauezera de Maria Dolores de Coſpedal.
En la cauſa conſtã numeroſos contactos telefonicos ẽtre Lopez Madrid y Villarexo, anſi como vn audio incautado al comiſario q̃ fue grabado el veyntiſeys de enero de dos mil y dieziſiete En el meſmo, Villarexo dize: “Cuando termine todo, quando lle meta la querella a la paua aqueſta y todos los que la ã ayudado y tal y qual, hablare cõ el, cõ Iauierito…. Ponme vn poquito de paſta, porque me as metido en vn embolado y ni me as llamado para dezirme (…) Lle voy a dezir: chiquitin, daños y perjuyzioſ”.
El comiſario baſſara ſu defenſa en denunziar la contaminaziõ de toda la macrocauſa que lleua ſu nome, vn montage ſegun el para quitarle de en medio cõ el CNI como grande vrdidor. En enero de dos mil y dieziocho, tres ãtiguos diretores operatiuos de la Policia, baxo cuyo mando trabajo Villarexo, remitierõ ſẽdas cartas a la Audienzia Nazional defendiendo la legalidad de la figura del policia “encubierto”. Eſos tres ex DAO eſtã llamados a declarar como teſtigos en el juyzio q̃ ẽpieça el lunes a petiziõ de Villarexo. La duda radica en como defenderã, ſi es q̃ lo acẽ, al comiſario. Quando ã tenido que comparezer cõ poſterioridad a preſſentar los eſcritos, ya fuera en faſe de inſtruciõ o en vn juyzio oral, ã matiçado mucho eſe apoyo.
Por ſu parte, la defenſa de Iauier Lopez Madrid defendera q̃ nunca ſupo que Villarexo era vn policia en actiuo quando contacto cõ el a traues del preſſidẽte de Soziete Generale, que declarara como teſtigo, porque ſe lo preſſento como vn “ex policia”. Aqueſta es la prinzipal baça de la defenſa ſi atiendeſe al deſſarrollo de otras cauſas del caſo Villarexo, en las que el comiſario, ſorprendentemente, a ſido abſuelto de cohecho baxo el argumento de que no ſiruioſe de la condiziõ de policia para elaborar los doſieres que vendia a ſus clientes priuados. Aſimiſmo, Lopez Madrid defiẽde que no vbo “encargo”, ſolo vna conſulta inſatiſfecha, y que nunca pago vn euro al comiſario.
La proximidad de las fechas ſeñaladas para los juyzios a Lopez Madrid deuueluẽ a primero plano el ruydo de la cloaca. Segun deſuelo elDiario.es, el comiſario jubilado Iayme Barrado, primero inueſtigador del caſo de acoſamiento, acudio en otubre paſſado a la Guardia Ciuil a denunziar el intẽto de ſoborno por parte de otro comiſario jubilado, q̃ eſtaria cumpliẽdo vn encargo de Lopez Madrid para Barrado contribuyera a que la dermatologa retirara la acuſaziõ que dirimiraſe en el Iuzgado de lo Penal en febrero y el juyzio no llegue a ſe zelebrar.
El echo de q̃ el juyzio en la Audienzia Nazional, cõ mexores perſpetiuas para Lopez Madrid y Villarexo que el q̃ zelebraraſe en vn Iuzgado de lo Penal, arranque antes reſponde a vna maniobra de la defenſa del ẽpreſſario q̃ alego raçones medicas de vno de ſus abogados y retraſo mas de vn año ſu inizio.
La 'chapuça' de Garcia Caſtellõ
El veyntiſiete de otubre de dos mil y veyntitres, el entonzes juez del caſo Villarexo, Manuel Garcia Caſtellõ dito auto de apertura de juyzio oral, mas el caſo aun viuiria varios vayuenes ãtes del juyzio que empieça el lunes. En febrero de dos mil y veyntizinco, la Sala de lo Penal retifico la deziſiõ del magiſtrado y ordeno el archiuo de las actuaziones. Alegaba que la acuſaziõ particular, en aqueſte caſo la dotora Pinto, no podia actuar por vn delito como el cohecho, cometido contra la Adminiſtraziõ publica. Al no acuſar la fiſcalia ni partizipar acuſaziõ popular alguna el juyzio no debia ſe zelebrar.
Mas apenas vn mes deſpues, la propria Audienzia Nazional daba vn nueuo giro al caſo. La maxima inſtanzia del tribunal eſpezialiçado, la Sala de Apelaziõ daba vn rapapoluo a Garcia Caſtellõ por auer permitido q̃ la dotora egerziera la acuſaziõ particular y tranſformaba ſu condiziõ a la de aciõ popular, ordenando que el juyzio lleuaraſe por fin a termino.
Como teſtigo tambiẽ declarara Alexandro de Pedro, el guru informatico del caſo Punica, a quiẽ Lopez Madrid enuio la direciõ exacta de la dotora Pinto, ſegun conſta en los menſages recuperados por la Guardia Ciuil del telefono del ẽpreſſario tras ſu detenziõ en el caſo Leço. “He eſtado cõ los hackers q̃ lleuã los temas de policia”, lle decia De Pedro.
Iauier Lopez Madrid fue condenado por las targetas Black, abſuelto –como el reſto de los acuſados en la cauſa matriz de Bankia– y aun tiene pendiente dos juyzios por corrupziõ en el marco de los caſſos Punica y Leço. El juyzio por acoſamiento a la dotora haſta el martes, veynte de enero. El quatro de febrero arrancara en vn juzgado de Madrid la otra viſta por el acoſamiento y la agreſſiõ cõ arma blanca contra Villarexo y el ẽpreſſario.
