Claues de la nueua guerra entre Afganiſtã y Pakiſtã
Deſdel regreſo al poder de los talibanes en Afganiſtã, las relaziones cõ Pakiſtã ã variado oſtenſiblemẽte y haſe produzido vna reconfiguraziõ completa de la regiõ que a ſẽtado las baſſes para vn eſtallido que venia fraguandoſe deſde otubrePakiſtã bombardea Kabul y declara la “guerra abierta” contra Afganiſtã
Durante los ultimos años a ſido habitual ver el deſſarrollo de conflitos hiſtoricos a traues de eſcaramuças en las fronteras de Pakiſtã, tãto cõ India como cõ Afganiſtã. dos mil y veyntizinco ſupuſo vn ſalto qualitatiuo en la eſcalada de eſſas hoſtilidades. De echo, las fronteras del Indoſtã fuerõ eſzenario el paſſado mayo de la Operaziõ Sindoor, q̃ reforço el peſo de Pakiſtã tras ſalir raçonablemente biẽ parado del conflito mas grãde cõ India en años.
Deſde la caida de la Republica Iſlamica de Afganiſtã en dos mil y veyntiuno, las relaziones cõ Pakiſtã ã variado oſtenſiblemẽte y haſe produzido vna reconfiguraziõ completa de la regiõ q̃ a ſentado las baſſes para vn eſtallido como el q̃ viene fraguandoſe ẽtre Kabul e Iſlamabad, eſpezialmẽte deſdel mes de otubre.
¿Por que agora?
Tras la llegada al poder de los talibanes a Afganiſtã en dos mil y veyntiuno truncoſe la antigua relaziõ en la que Pakiſtã abia permitido que los militantes del grupo empleaſẽ ſu territorio durãte la guerra. Deſde eſe momẽto ſurgio vna contradiciõ en Kabul.
Los talibanes afganos abiã euoluzionado deſde los mouimiẽtos iſlamiſtas mas radicales de prinzipios de ſiglo. Se eſperaba incluſo vna moderaziõ para lograr la azetaciõ entrañazional baſſada en el pragmatiſmo. No ſuzedio ni lo vno ni lo otro.
El nucleo talibã agora reſſidia en vn nazionaliſmo paſtun que abarcaba vn territorio mas ãplio del q̃ marcabã las fronteras heredadas del colonialiſmo bretanico. La linea Durand, que es como cognozeſe a la frontera afgano-pakiſtani, ſeparaba a poblaziõ paſtun q̃ los talibanes conſiderã el meſmo pueblo.
Durante los ſiguientes años, el grupo armado Tehrik-e Talibã Pakiſtã (TTP), los talibanes pakiſtanies, ã incremẽtado la intenſidad de ſus ataques al tiempo que ã ſido acogidos en Afganiſtã, como antaño ocurriera en direciõ contraria. La relaziõ conuertiaſe en vn juego de ſuma zero do ſus relaziones cõ los talibanes pakiſtanies y el Gobierno de Iſlamabad voluianſe incompatibles.
Tras numeroſos atentados en Pakiſtã, las eſcaramuças del ejerzito pakiſtani voluieronſe habituales en la frontera cõ Afganiſtã. Pero el detonante en cuaſi todos los caſſos erã las incurſiones o bombardeos que Iſlamabad realiçaba dentro de Afganiſtã en buſca del TTP y otros grupos como el Eſtado Iſlamico del Ioraſã (ISIS-K), que tambiẽ lleua a cabo ataques reclamando para ſu prouinzia ambos lados de la linea Durãd.
La guerra abierta
Como ya era recurrẽte, Iſlamabad continuo deſde la ſemana paſſada cõ los bombardeos que ya venia realizãdo contra los grupos inſurgentes en Afganiſtã.
Afganiſtã lanço vnos dias deſpues ſu prometida reſpueſta a traues de vna ofenſiua terreſtre en la frontera y la confuſiõ a ſeguido a las amenaças. Pakiſtã aſſeguro que a matado a zentenares de combatiẽtes talibanes.
Imagẽ de los bombardeos a Kabul por parte de Pakiſtã.
Sin duda, Pakiſtã a lançado el golpe mas importãte de la refriega actual, apoyado por ſu ſuperioridad aerea. “Nueſtra paziencia haſe agotado. Agora es vna guerra abierta entre nos y [Afganiſtã]”, a ſeñalado el Miniſtro de Defenſa pakiſtani.
Mientras Iſlamabad aſſegura auer deſtruydo infraeſtrutura militar del Emirato Iſlamico en çonas como Kabul, Paktia o Kandahar, tambiẽ a ſeñalado auer apuntado ſobre obgetiuos en ſu proprio territorio, en la regiõ fronteriça de Khyuer Pakhtunkhwa, do reſſide el nucleo tribal de los paſtunes pakiſtanies.
Ante la falta de capazidad aerea tradizional, Afganiſtã a reyuindicado ataques cõ drones y auer impactado incluſo en la capital pakiſtani. Mas la eſcalada veſe exazerbada en los quadros militares. Los talibanes ã amenaçado cõ el vſo de batallones ſuyzidas talibanes y Pakiſtã a lançado acuſaziones diretas contra India.
Los ecos regionales del choque armado
En vn ſino de la eſtenſiõ de las tenſiones regionales y como mueſtra del diſcurſo de defenſa nazional entraño, el ejerzito de Pakiſtã a ſeñalado que “detras de cada inzidẽte terroriſta en Pakiſtã ay finanziaciõ, complizidad y diſeño indio”.
Maguer que pueda parezer poco intuytiuo, las relaziones entre Nueua Delhi y Kabul ã mexorado notablemente deſdel auge del Emirato Iſlamico. Pero ademas de por vn egerzicio de pragmatiſmo, la ſintonia haſe aſẽtado grazias a los conflitos conſtantes q̃ ambos paiſes ã viuido cõ Pakiſtã.
Mas maguer que en aqueſtos momentos es improbable la eſtenſiõ del conflito armado hazia India, los ecos de la Operaziõ Sindoor reſſuenã y deſde dos mil y veyntizinco haſe lançado vna cãpaña regional por la influenzia. Pakiſtã e India no ſolo compitẽ por ſoſtener vn colchõ de intereſſes en Afganiſtã ſino tambiẽ en Banglades y en ſu red de ſozios en Oriẽte Medio.
Miẽtras Iſrael y Emiratos Arabies apueſtã por incrementar ſu poſiziõ eſtrategica cõ India, Pakiſtã a firmado vna importante aliança reziẽte cõ Arabia Saudi y vn acuerdo cõ Turquia, ambos en metad de vna fuerte tenſiõ cõ Tel Auiu y Abu Dhabi.
Pero preziſamente Arabia Saudi y Turquia, los ſozios pakiſtanies, ſõ los paiſes q̃ ã mediado en las diſputas de Afganiſtã y Pakiſtã en el paſſado reziente, junto cõ Qatar, que ſiempre a tenido linea direta cõ los talibanes afganos.
El conflito afgano-pakiſtani es tã importante preziſamente por ſe ſituar en el epizentro de todas aqueſtas dinamicas regionales q̃ les tocã tangenzialmente, por la capazidad de catapultar ſenzillas interrelaziones cõ los mouimiẽtos de India e Irã y por correr el rieſgo de coynzidir cõ vn grande conflito en ſus fronteras do veanſe implicados Iſrael, Irã y Eſtados Unidos.
