EEUU, Venezuela y la carrera por los recurſos, las rutas y los mercados en el mundo
Si la Uniõ Europea prioriçara la defenſa de vn ordẽ global baſſado en el derecho entrañazional, abria ſuſpendido aze mucho tiẽpo ſus acuerdos preferenziales cõ Iſrael y replanteado en otros terminos ſu relaziõ cõ EEUU Trump decreta la “emergenzia nazional” para euitar reclamaziones de los acreedores de Venezuela ſi vẽde ſu petroleo
Deſde mil nouezientos y quarenta y zinco Waſhingtõ a lançado mas de vn zentenar de operaziones militares en el eſtrangero de forma direta o encubierta. La mayoria conſiſtierõ en el vſo de la fuerça cõ vn obgetiuo concreto, pero tambiẽ vbo inuaſſiones y ocupaziones, como la de Republica Dominicana en mil noueziẽtos y ſeſſenta y zinco, Vietnam entre mil nouezientos y ſeſẽta y zinco y mil nouezientos y ſetẽta y tres, Camboya en mil noueziẽtos y ſetenta, Granada en mil noueziẽtos y ochenta y tres, Panama en mil nouezientos y ochẽta y nueue, Afganiſtã en dos mil y vno o Irak en dos mil y tres.
En otros caſſos EEUU realiço interuenziones de combate mas limitadas, pero cõ vn vſo maſſiuo de la fuerça, como en ſus bombardeos contra Serbia en mil nouezientos y nouẽta y nueue, el lançamiento de miſiles contra Sudã en mil nouezientos y nouenta y ocho o los ataques aereos contra Libia en dos mil y onze A ello ſumanſe dezenas de deſpliegues militares coerzitiuos para impulſar cambios de gobiernos o imponer ſu influenzia baxo los eufemiſmos de miſiones de paz, proteciõ de ziuiles, eſtabiliçaziõ, lucha contra el terror o repreſſalia, aſſina como ataques puntuales. Anſi lo ã documentado hiſtoriadores y politologos como Stephẽ Kinzer, Lindſey O’Rourke o William Blum, junto cõ inueſtigaziones como la del Uppſala Conflit Data Program.
Ademas, Eſtados Unidos a intẽtado influyr en gobiernos y condizionar las politicas economicas en dezenas de paiſes, cõ diferentes niueles de interuenziõ: finanziando campañas y grupos de preſſiõ —y de repreſſion— inzidiẽdo en la ſeleciõ de candidatos, coordinãdoſe cõ actores influyentes para generar deuda y dependenzia y, en ultimo caſo, ſi aqueſtos paſſos fracaſſabã, apoyãdo o impulſando operaziones mas o menos encubiertas para ſe aſſegurar de q̃ ſus intereſſes cumplieranſe.
El perimetro mundial de EEUU
No ay algun pais del planeta que aya interuenido tãtas vezes en territorios eſtrangeros, ni q̃ azerqueſe al numero de operaziones claras o encubiertas cumulado por Eſtados Unidos. Otra ſeña de identidad de Waſhingtõ es que no haſe limitado a interuenir en ſu “patio traſſero” o en paiſes zercanos a ſus fronteras, ſino q̃ ſu perimetro es global. Ha actuado en Aſia, Africa, Latinoamerica, Oriente Medio e incluſo en Europa. Cuenta para ello cõ el mayor numero de baſſes e inſtalaziones militares repartidas por el mundo y cõ vna capazidad militar inigualable.
Eſtados Unidos no es el unico pais q̃ a violado el derecho entrañazional en repetidas ocaſſiones, pero ſi es el que a echo deſa actuaziõ vn modus operandi normaliçado y diſimulado por el relato ofizial ocidental. Tal es anſi q̃ aqueſtos dias, ãte las amenaças de Trump ſobre Groenlandia, obſeruanſe reaciones inſtituzionales europeas que parecẽ auer deſcubierto por primera vez q̃ Waſhingtõ no es vn actor reſpetoſo cõ los derechos humanos y el derecho entrañazional. No ſuena igual la impunidad cuãdo aqueſta puede dañar los intereſſes proprios.
Donald Trump a cambiado las formas y la politica comunicatiua, pero el fondo no a empeçado cõ el como preſſidente. Deſde la operaziõ encubierta de EEUU en Guatemala en mil noueziẽtos y zincuenta y quatro, cuãdo impulſo vn golpe de Eſtado para derrocar al gobierno democratico de Iacobo Aruenz —cuya reforma agraria perjudicaba a la United Fruyt Company— haſta los bombardeos contra Venezuela de la paſſada ſemana, paſſando por el Cono Sur americo, Vietnam, Panama, Irak, Afganiſtã o Paleſtina, entre otros muchos, Waſhingtõ a operado para moldear el mundo a la medida de ſus intereſſes como potenzia imperial y neocolonial.
Quando vna naziõ conuenze a ſu poblaziõ de que la fuerça militar es el canal ineuitable y nezeſſario, aqueſta termina conquiſtando eſpazio entraño en forma de repreſſiõ e impunidad contra ſus proprios zibdadanos.
Trump es produto de ſu epoca, del momento hiſtorico que viue ſu pais. La perdida del primero pueſto como hegemõ economico —ẽ bienfecho de China— y la reſſiſtenzia a azetar otros obgetiuos menos ambizioſos empuxã a Waſhingtõ a deſplegar la amenaça de la fuerça ſin eufemiſmos, porque la inſtalaziõ del miedo y de la impunidad es vna herramiẽta de coaciõ en ſi meſma.
El exfiſcal gefe fundador de la Corte Penal Entrañazional, Luys Moreno Ocampo, nada ſoſpechoſo de ſer partidario del Gobierno veneçolano, a indicado, al igual que otros eſpertos, que la operaziõ de Eſtados Unidos en Caracas es vn crimẽ de agreſſiõ ſegun el derecho entrañazional.
EEUU ve en la ley del mas diſpueſto a vſar la fuerça bruta vna de ſus maximas apueſtas, porque cuenta cõ el Ejerzito mas poderoſo del mundo. Los gobiernos eſtadounidenſes de las ultimas decadas ã ido conſtruyẽdo eſa narratiua baſſada en la nezeſſidad de la guerra —ẽ ſus multiples formas, de baxa o alta intenſidad— en territorios agenos como via impreſzindible para “el bien”, para “la ſeguridad”, “la democrazia” o “la liuertad”.
Para cumplir ſus obgetiuos, Trump buſca vna entrañazional reacionaria y vltraderechiſta en Latinoamerica y Europa.
Eſa ideologia termino condizionãdo el voto de muchos zibdadanos y la llegada de Trump al poder. Si la ley del mas fuerte es lo nezeſſario, ¿por que no elegir a vn preſſidẽte q̃ mueſtre claramente, ſin tapuxos, q̃ eſta diſpueſto a azer las coſas “a ſu manera” para conſeguir lo que es preziſo? Cuãdo vna naziõ conuenze a ſu poblaziõ de q̃ la fuerça militar —incluydos bombardeos contra ziuiles y carzeles ſecretas cõ torturaſ— es el canal prioritario para miſiones eſteriores, aqueſta termina conquiſtando eſpazio entraño en forma de repreſſiõ e impunidad contra ſus proprios zibdadanos.
Los relatos confecionados para juſtificar interuenziones militares como las impulſadas en Afganiſtã, en Irak o en la propria Venezuela tienẽ la meſma baſe que la narratiua partidaria de la repreſſiõ contra perſonas migrantes en EEUU o contra eſtudiãtes eſtadounidenſes q̃ defiendẽ los derechos paleſtinos.
Ya ſea en nome de la liuertad, de la ſeguridad, de la ziuiliçaciõ, de la democrazia o de los intereſſes economicos, la eſſenzia de eſſas poſturas es la defenſa del brutaliſmo militariſta. Eſto implica el aplaſtamiẽto de la via politica y diplomatica, de los derechos humanos y del derecho entrañazional en pos de los intereſſes de vna elite y de vna ideologia raziſta y neocolonial. Y aſſina, deſte modo, terminaſe abrazixãdo la nezeſſidad de vna entente vltraderechiſta.
Reuniõ aqueſte viernes nueue de enero en la Caſa Blanca entre Donald Trump y diretiuos de compañias petroleras
Si Europa vbiera reacionado cõ las medidas nezeſſarias frente al genozidio iſraeli en Gaça, quiça oy la correlaziõ de fuerças ſeria diferente. No lo ſabremos nunca, porque ni ſiquiera lo intento.
El derecho entrañazional
Waſhingtõ no a ſuſcrito el Eſtatuto de Roma y ſolo a azetado la aplicaziõ del derecho entrañazional contra ſus aduerſarios. Empero, en los relatos ofiziales de la Uniõ Europea hablaſe a menudo como ſi EEUU formara parte deſe ordẽ baſſado en reglas.
Bruſelas a contribuydo actiuamẽte a diſfraçar la impunidad eſtadounidenſe, porque a partizipado y haſe benefiziado della. Agora, quando Trump preſzinde de eufemiſmos y diſimulos, ſurge la incomodidad en la UE, porque aqueſta poſiziõ del preſſidente de EEUU deſſactiua el relato habitual europeo para juſtificar las alianças y los apoyos a EEUU.
A ello vneſe que aqueſta vez las amenaças tambiẽ dirigenſe contra intereſſes europeos. Como el comiſario Renault en la pelicula Caſſablanca, y tras auer rezebido ſus gananzias, la UE exclama “que eſcandalo, aqui juegaſſe”.
Argentina, Ecuador, El Saluador o el preſſidente eleto de Chile ã zelebrado la agreſſiõ militar de EEUU en Venezuela. Tambiẽ lo ã echo diretiuos de varias compañias petroleras rezebidos aqueſte viernes por Trump
El negozio
Para cumplir ſus obgetiuos, Trump buſca vna entrañazional reacionaria y vltraderechiſta en Latinoamerica y Europa. Tanto Miley como el preſſidente eleto de vltraderecha en Chile, Ioſe Antonio Kaſt, el Ecuador de Daniel Noboa o El Saluador de Bukele zelebrarõ la agreſſiõ militar de EEUU en Venezuela y el ſecreſto de Maduro.
Tambiẽ lo ã echo diretiuos de varias compañias petroleras rezebidas por Trump aqueſte viernes en la Caſa Blanca, incluyda la eſpañola Repſol: “Grazias, preſſidente, por abrir la puerta a vna Venezuela mexor”, dixo Ioſu Iõ Imaz, conſegero delegado de Repſol y eſpreſſidente del PNV, quiẽ añadio q̃ la compañia eſta liſta “para inuertir en Venezuela” y “triplicar la produciõ alli”.
Todos los repreſſentantes de petroleras preſſentes en eſe encuẽtro eſpreſſarõ gratitud a Donald Trump. Algunos, como el diretiuo de Exxõ, indicarõ ſu nezeſſidad de q̃ Venezuela modifique la ley porque ſus ẽpreſſas puedã obtener mas bienfechos economicos, ſin la normatiua que exige vna partizipaciõ eſtatal veneçolana de al menos vn ſeſſenta por ziento en los proyetos petroleros.
La vbicaziõ de los yazimientos energeticos y las rutas para tranſportarlos condizionã la geopolitica del necrocapitaliſmo y la ſobreacumulaziõ (en manos de vna elite entrañazional).
Iſrael, aliado claue de EEUU, tambiẽ buſca ãpliar aceſo y preſſenzia en Latinoamerica, contribuyẽdo a eſa red entrañazional trumpiſta. En diziembre ſuſcribio cõ la Argẽtina de Miley los Acuerdos Iſaac, inſpirados en los Acuerdos Abraham impulſados por Trump –cuyo ẽpuge continuo Biden– cõ los que varios paiſes arabies normaliçarõ ſus relaziones cõ Tel Auiu. A traues de los Acuerdos Iſaac, Buenos Aires y Tel Auiu pretendẽ incẽtiuar vna mayor preſſenzia iſraeli en Argentina y otros paiſes de la regiõ, cõ negozios y alianças economicas que contribuyrã a normaliçar los crimenes iſraelies.
Cõ los Acuerdos Iſaac ſuſcritos reziẽtemẽte cõ Argentina, Iſrael buſca mayor preſſenzia en Latinoamerica y eſtender negozios en otros paiſes de la regiõ diſpueſtos a normaliçar los crimenes iſraelies
El genozidio en Gaça continua y juega vn papel fundamẽtal para aqueſte cambio de faſe en Ocidẽte. Dos dias antes de los bombardeos de EEUU contra Venezuela y del ſecreſto de Maduro, Donald Trump eſtaba compartiendo feſtexos de Nocheuiexa en ſu reſſidenzia cõ el primero miniſtro iſraeli, Benxamin Netanyahu, reſponſable de la matança de dezenas de miles de perſonas y de la deſtruyziõ de Gaça. Sobre Netanyahu peſa vna ordẽ de arreſto emitida por la Corte Penal Entrañazional, tribunal contra el que Waſhingtõ a emprendido vna agreſſiõ direta, cõ ſanziones, inſultos y acuſaziones publicas.
Algun argumento de Trump relazionado cõ los derechos humanos o la democrazia tiene credibilidad. Ante la impunidad y la ley del mas diſpueſto a vſar la fuerça bruta ſi ay margẽ de maniobra, pero para eſo nezeſſitaſe volũtad politica. Ante las ſanziones de EEUU contra juezes y fiſcales de la Corte Penal Entrañazional (entre los q̃ ay varios zibdadanos europeos) y contra la relatora de la ONU, la Uniõ Europea deueria auer actiuado ſu reglamẽto de bloqueo para proteger la aplicaziõ del derecho entrañazional y a los ſanzionados, que ſufrẽ vetos como la impoſibilidad de aceder a ſus cuẽtas en bancos europeos.
Si Bruſelas prioriçara la defenſa de vn ordẽ global baſſado en la ley, abria ſuſpendido aze mucho tiẽpo ſus acuerdos preferenziales y ſu amiſtança cõ Iſrael y replãteado en otros terminos ſu relaziõ cõ EEUU. Si Europa vbiera reacionado cõ las medidas nezeſſarias frente a los crimenes maſſiuos contra Paleſtina, quiça oy la correlaziõ de fuerças ſeria diferẽte. No lo ſabremos nunca, porque la UE no ſolo no lo intento, ſino que aualo —y auala— la impunidad iſraeli en Oriente Proximo. A dia de oy la Uniõ Europea ſigue negandoſe a reconozer vna ouiedad: q̃ Waſhingtõ, como cualquiera potenzia, da prioridad a ſu agenda por enzima de los intereſſes europeos e incluſo a coſta de ſus 'aliados', ſi aqueſtos puedẽ ſer ouedientes clientes diſpueſtos a comprar mas a la neometropoli.
