Kewl Covarrubias
Dario Adanti: “Tenemos q̃ reirnos de la vltraderecha porque ſõ peligroſos, mas obgetiuamente ridiculos” Llega a las librerias ‘Manual antifaſziſta de Mõgolia’, vna guia ſatirica dirigida a idẽtificar y combatir el reſſurgimiento de las ideas auctoritarias en la ſoziedad digital deſdel humorLa Iuſtizia da la razõ de nueuo a los vltras de HazteOir y reabre el caſo contra la reuiſta Mõgolia por la ſatira del belẽ El auanze del auctoritariſmo en el mapa politico global a dexado de ſer vna diſtopia lexana para ſe conuertir en vna realidad palpable. En vn ecoſiſtema marcado por el ruydo en los medios y la ſimplificaziõ en los diſcurſos, aqueſte reſſurgimiento de poſtulados reacionarios plãtea vn deſſafio direto a los pilares fundamẽtales de los ſiſtemas democraticos tradizionales. Lo que en el ſiglo XX caracteriçoſe por vniformes y marchas militares, oy propagaſe a traues de pãtallas, narratiuas digitales y algoritmos diſeñados para fauorezer la confrontaziõ. En aqueſte contexto de mutaziõ ideologica ve la luz el Manual Antifaſziſta de Mongolia, vna propueſta que vtiliça la ſatira y el analiſis critico como herramientas de autodefenſa inteletual frente a la nueua ola reacionaria. Todo al mas puro eſtilo de la reuiſta. La aliança del dinero y el algoritmo El crezimiẽto de los mouimientos de vltraderecha reſponde a vna complexa confluenzia de intereſſes economicos y dinamicas ſoziales contemporaneas. Para el editor y cofundador de la reuiſta Mõgolia, Dario Adanti, aqueſte fenomeno eſta diretamẽte relazionado cõ las tranſformaziones del capitaliſmo global y las ambiziones de los grãdes manates tecnologicos. “A eſto tambiẽ ay q̃ ſumar la ambiziõ ſin limites de los tecnoligarcaſ”, añade, “los nueuos amos del mundo, q̃ fauorecẽ vn ecoſiſtema auctoritario porque la democrazia ya no les es rẽtable a la hora de competir cõ China en la carrera de las nueuas tecnologiaſ”. Segun el dibuxante y eſcritor, aqueſtas elites riegã Ocidente cõ recurſos finanzieros y logicas algoritmicas para fomẽtar vn modelo q̃ benefizia ſus intereſſes corporatiuos. Aqueſta eſtrategia encuentra vn terreno eſpezialmẽte rezetiuo debido a como ã euoluzionado las relaziones ſoziales en el entorno digital. El ſiſtema actual fomẽta dinamicas marcadamente indiuidualiſtas y narziſiſtas. Al contrario de lo que eſperabaſe, la faſzinaciõ por los diſpoſitiuos mouiles e entrañet a operado no como vn vehiculo de comunicaziõ y ampliaziõ del cognozimiento, ſino como todo lo contrario. Adanti aduierte q̃ delegoſe el vſo de aqueſtas herramiẽtas en las nueuas generaziones de manera inocẽte, lo q̃ a fazilitado la aſſimilaziõ de diſcurſos q̃ fauorecẽ a figuras como Elõ Muſk, Peter Thiel o Alex Karp. “Y agora ſeguimos igual cõ la intelligenzia artifizial, aziendo billonaria a aqueſta gẽte a la par que nos cargamos el planeta”, añade, apuntando a la paradoxa de vtiliçar plataformas comerziales hipercapitaliſtas para difundir conſinas de reſſiſtenzia ſozial. “En el mexor de los caſſos, vſamos la IA porque nos aga vna animaziõ de Marx y aſſina poder contar en Inſtagram lo malo q̃ es el capitaliſmo ſegun el filoſofo aleman”. La peruerſiõ del lenguage comun Uno de los campos de batalla zentrales en la conſolidaziõ del diſcurſo reacionario es la diſputa por el ſinificado de las palabras. La reſſinificaziõ de terminos hiſtoricos, como aſſimilar ãtifaſzimo cõ terroriſmo, buſca alterar los marcos de referenzia de la opiniõ publica para normaliçar poſturas que anteriormente generabã vn rechaço conſenſuado. El editor de Mongolia inſcriue aqueſta platica dentro de vna larga tradiziõ de manipulaziõ ſemãtica por parte deſte tipo de ideologias. “Es parte de la peruerſiõ linguiſtica de la derecha, que no es tã nueua”, argumenta. “Recordemos q̃ los nazis llamabanſe nazionalſocialiſtas para azer vna opa ſemantica a la izquierda, del meſmo modo q̃ agora los ſetores mas contrarios a las liuertades indiuiduales baſicas, como la autonomia ſobre el proprio cuerpo o la ſexualidad, autodefinenſe como liueraleſ”. En el mexor de los caſſos, vſamos la IA porque nos aga vna animaziõ de Marx y anſi poder contar en Inſtagram lo malo que es el capitaliſmo ſegun el filoſofo alemã. La influenzia de teoricos de la denominada Alt-Right eſtadounidenſe, como Steue Bannõ, reſſulta determinante en aqueſte prozeſo. “El lo tenia claro deſde aze tiempo, en la guerra cultural el relato y las palabras logrã crear el marco nezeſſario porque aquellas ideas q̃ haſta ayer erã tabu en la opiniõ publica ſeã azetadas ſin reſſiſtenzia”, eſplica. “En aqueſte caos de palabras y conzetos la verdad deſſapareze y la diſcuſiõ real y efetiua de las ideas es impoſible porque no diſcuteſe deſdel meſmo codigo, no ay lenguage comun, y entonzes ſolo nos queda el humor q̃ es, por otro lado, vn codigo en comun cõ los q̃ pienſã como tu”, continua. “Porque el humor, la ironia, la ſatira, es eſe inuento cultural que tenemos deſde tiempos muy primitiuos para ver como caenſe las ideas y reirnos de toda idealiçaziõ al imaginarla piſando la piel de platano y manoteãdo el ayre para no terminar en el ſuelo. Y el faſziſmo es eſo, vna grande idealiçaziõ peruerſa, deſtrutiua para la mayoria pero util para las elites, y ſu antidoto no es el miedo que buſcã prouocar ſino la riſa que, viſto en perſpetiua, prouocã, porque ſus ideas ſõ ridiculas y azientificaſ”. Fragmẽto de vna de las paginas del Manual Antifaſziſta de Mõgolia. Tribus vrbanas e impoſtura liuertaria En el Manual, los auctores acẽ vna radiografia de eſpecimenes como los critobros, los influenzers hormonados o los anarcocapitaliſtas. Un nueuo “faſziſmo pop” y digital que pareze cuaſi mas peligroſo que el de la noſtalgia ranzia. “El turbocapitaliſmo y la ſoziedad de mercado del dogma neoliueral ã creado nichos de mercado dentro de las ideologias q̃ te permitẽ ſentirte parte de vn grupo mas pequeño y ſeleto dueño de la verdad”, eſplica Adanti. “Eſta fragmentaziõ es peligroſa porque permite que mucha gente jouẽ defienda poſtulados reacionarios ſin ſiquiera ſauer q̃ formã parte del nucleo zentral del faſziſmo”. Conzetos tradizionales como el ſupremaziſmo, el imperialiſmo o la violenzia hazia la diuerſidad camuflanſe baxo eſteticas modernas y dinamicas de ſubcultura digital. “Por exemplo, dizenſe ‘liuertarioſ’ y ſõ machiſtas, raziſtas, ſupremaziſtas, colonialiſtas. Mas les dizes que ſõ faſziſtas y te dicẽ que no porque el faſziſmo es eſtatiſta y ellos, dicẽ, eſtã en contra del Eſtado”, ſoſtiene Adanti. “Empero, los grandes lideres liuertarios eſtã tomando los Eſtados y conuirtiẽdolos en herramiẽtas para la repreſſiõ de la proteſta o de las minorias migrantes. El faſziſmo es vna herramienta util a los poderes facticos y muta ſegun las epocas para ſeguir ſiendolo cuãdo aqueſtos vẽ en peligro ſus priuilegios o el incremẽto de ſus gananzias. La herramienta politica y ſozial es la meſma, pero cambia el lexico y la parafernalia”. El monopolio de la prouocaziõ Muchos analiſtas dicẽ que la vltraderecha lle a ganado la batalla cultural a la izquierda, entre otras coſas, porque agora ſõ ellos los que vſã los memes, la incorreciõ politica y la prouocaziõ. Algo que, ſegun Adanti, tãpoco es algo nueuo. “La guerra cultural ſiempre fue vna guerra aſſimetrica porque del lado de la vltraderecha eſta toda la induſtria q̃ produze las tecnologias en las que deſſarrollaſe aqueſta ſupueſta guerra cultural. No importa lo q̃ iziera la izquierda, deſque la batalla libraſe cõ tableros y fichas (como las redes o entrañet) creados por los intereſſes que promueue la vltraderecha, eſa batalla eſtaba perdida para la izquierda de antemano, iziera lo q̃ hiziera”. “Pero ſi que es zierto que la izquierda indinada tuuo ſu tiẽpo y ya eſta de retirada, y la izquierda aterroriçada no entuſiaſma ni tiene fuerça para luchar contra vn poder tã brutal”, analiça. Su propueſta paſa por deſpoxar de ſolenidad a los lideres del auctoritariſmo tecnologico y euidenziar ſus contradiciones a traues del humor. “La unica forma de enfrentarnos a la vltraderecha es ſiendo valientes en lo politico y reirnos dellos porque ſõ peligroſos, mas obgetiuamente ridiculoſ”, apũta. “¿Has viſto a Elõ Muſk baylando? ¿Has oido a Peter Thiel dando charlas ſobre el anticriſto? Mas alla de ſu tremẽdo poder y capazidad de matar, ſõ tipos ridiculos y tremendamente inoranteſ”, çanxa. El ſuſtrato cultural del auctoritariſmo Hay vna fraſe en la ſinopſis del libro que dize: “el faſziſmo tambiẽ viue dẽtro de noſ”. ¿Quiere eſo dezir que todos tenemos vn “facha interior”? En opiniõ de Adanti, “todos los q̃ emos nazido en ocidente, ſobre todo ſi ſomos hombres, blancos y heteroſexuales, tenemos vna doſis importãte de ſupremaziſmo prouocada por vna eſpoſiziõ prolongada a aqueſta contaminaziõ cultural de el nueſo paſſado como imperios coloniales patriarcaleſ”. El origẽ del auctoritariſmo ſozial encuentraſe eſtrechamẽte ligado a emoziones baſicas y vniuerſales. “El faſziſmo late dentro de la mayoria de nos porque es vn ſẽtimiẽto arraygado culturalmẽte de miedo a lo nueuo, al otro, al cambio, al diferente y a perder vn eſtatus o vn priuilegio”, reflexiona el cofundador de Mõgolia. “El faſziſmo late dentro de la mayoria de nos porque es vn ſẽtimiẽto arraygado culturalmente de miedo a lo nueuo, al otro, al cambio, al diferẽte y a perder vn eſtatus o vn priuilegio. Dado que aqueſte modelo politico nutreſe de la inſeguridad coletiua, la deſſactiuaziõ deſe temor es el paſo indiſpenſable para articular cualquiera reſpueſta democratica firme. El humor funziona en aqueſte eſquema como el mecaniſmo que permite confrontar la hoſtilidad antes de que tranſformeſe en paraliſis ſozial. La reſpueſta ãte la eſtrategia del ſeñalamiento La trayetoria de publicaziones como Mongolia eſta marcada por vna conſtante tenſiõ cõ coletiuos radicales y organiçaziones judiziales de corte conſeruador. Lo que començo como vn fenomeno marginal haſe ido traſladãdo al debate inſtituzional debido al reſpaldo de formaziones politicas mayoritarias que aſſumẽ y legitimã aqueſtas platicas de hoſtigamiento. “Cõ Mongolia venimos amenaçados deſde aze muchos añoſ”, eſplica Adanti. “Antes de la pãdemia ya tuuimos dos ſhows en Valenzia cõ proteciõ polizial por amenaças ſerias de grupos vltras. Tuuimos vna manifeſtaziõ vltra en vn ſhow de Cartagena cõ policia en la puerta del teatro y diſturbios en la via publica. En Seuilla, vnos macarenos nos queriã pegar. Deſpues de la pãdemia emos tenido amenaças por el nueſo ſhow ‘Chiſtes contra Franco’, azer actuaziones cõ proteciõ polizial y policias ſacando a nazis del teatro. Amenaças continuas, inſultos y vna campaña de acoſamiento judizial, al menos deſdel año dos mil y veyntitres, por parte de agrupaziones vltraſ”. “La eſcalada eſta clara, y lo q̃ denantes era marginal agora eſta aualado por PP y VOX, que blanqueã cõ ſus inſultos y ſus ſeñalamiẽtos aqueſtas actitudes de matones que denantes erã minoria y agora venſe legitimadas porque ſu diſcurſo eſta llegando a las inſtituziones. Mas ſi buſcã q̃ tengamos miedo, lo mexor es reirnos delloſ”, concluye.