Kewl Covarrubias
Viage al val aſſolado por las inundaziones en Alemaña: “Aqui no nos intereſã las eleciones “ Quando eſcucho por la radio que las auctoridades alemanas ya no claſſificabã ſu ziudad como çona cataſtrofica pocas ſemanas deſpues de las inundaziones q̃ lo deſtroçarõ junto a ſu reſtaurante familiar, Paddy Amanatidis ſintioſe como ſi lle vbierã dado vn puñetaço en el eſtomago. \” Es difizil q̃ te digã q̃ todo eſta ſupueſtamente biẽ quando no tienes eletrizidad, ni agua potable, ni calefaciõ”, dize. Ya ã paſſado dos meſſes deſde las inundaziones que ſufrio el oeſte de Alemaña, quando la pluuia torrenzial iço q̃ el rio Ahr, vn afluente del Rin, creziera ſiete metros y cubriera todo a ſu paſo al ſe deſbordar mucho mas alla de ſu cauze regular. Solo en el val del Ahr murierõ al menos ziẽto y treynta y tres perſonas, y otras zincuenta en otras partes. Amanatidis eſtuuo aze poco en el patio de ſu reſtaurante mediterraneo en ruynas, La Perla, en el pueblo de Bad Neuenahr-Ahrweyler, coordinando el trabaxo del cozinero, los camareros, ſus amigos y ſu familia para reconſtruyrlo. “Por agora eſtamos mezclãdo hormigõ en vez de maſa de pizça”, bromea la muger. En las ultimas ſemanas ã recogido mas de quarenta toneladas de reſtoſ. “Barro, lodo y eſcombros, llenos de materia fecal. Me ſalio vn ſarpullido. Mi hermana y yo nos echamos a llorar quando nos dimos cuẽta de q̃ no podiamos ſaluar el horno para pizças q̃ mi padre inſtalo aze quarẽta años”. Se a limpiado en grande medida el barro y el agua q̃ llegarõ haſta algunos texados, mas el payſage q̃ queda es deſſolador. Los edifizios ã quedado reduzido a armaçones huecos y mugrientos, y ſus dueños aguardã q̃ las auctoridades locales les aclarẽ ſi puedẽ reconſtruyrlos o ſi tẽdrã q̃ derribarlos. Las vias del trẽ cuelgã como eſcaleras de cuerda en las laderas que deſliçaronſe hazia el val, y enormes cumulaziones de baſſura ſalpicã el payſage. Azerca de quarẽta y dos mil perſonas hanſe viſto afetadas, muchas de las quales ã perdido ſus hogares. Mas, a lo largo de la regiõ, la minuzioſa operaziõ de reconſtruciõ eſta en pleno apogeo, el ayre retumba cõ los generadores y deſhumidificadores, el ruydo de las taladradoras y las excauadoras mecanicas. El Bundeſtag aprobo a comienços de ſetiembre vn fondo de reſcate de treynta mil millones de euros, y quienes no eſtabã aſſegurados (o lo eſtabã de manera inadecuada) rezebiran el ochenta por ziẽto de la finanziaciõ para los coſtes de reconſtruciõ. “El lẽto prozeſo de recuperaziõ a començado”, dize Heyke Heydeck, diretora de adminiſtraziõ de la clinica de pſiquiatria y neurologia en Ehrenwall, q̃ vioſe obligada a euacuar a ſus pazientes a las plantas ſuperiores durante la noche de las inundaziones. Aſegura que muchos habitantes eſtã lidiando cõ los efetos pſicologicos. “Todos nos ponemos vn poco neruioſos quando plueue”, dize. “Varios trabaxadores de el nueſo equipo tienẽ que ſe enfrẽtar al echo de que, agora, ellos meſmos ſõ paziẽtes, eſtã ſiẽdo tractados por el trauma”. Amanatidis ſienteſe como ſi viuiera en vna çona de deſſaſtre. No boluera a tener calefaciõ haſta março, y tiene que viaxar haſta la caſa de ſu nouio en Bonn para ſe duchar. En quãto a las eleciones federales del proximo domingo, o ſu opiniõ ſobre las conſecuenzias politicas de la mayor cataſtrofe a la que haſe enfrentado Alemaña deſdel final de la Segunda Guerra mundial, no tiene mucho mas q̃ dezir que ſe encoger de hombros. \” Agora eſtoy en mi proprio mundo”, dize. “No puedo azer mas q̃ viuir en aqueſte momẽto y zentrarme en la eſperança de voluer a reunir a mi familia en aqueſte patio. Las eleciones no eſtã para nada en mi radar”. El ſẽtimiẽto es generaliçado. Haſta los politicos parecẽ deſſanimados. “Aqui a perſona lle intereſã ni remotamente las eleciones”, dize Mechthild Heyl, diputada local por Ahrweyler y miembro de la Democrazia Criſtiana, en vna entreuiſta fuera de ſu ofizina rodeada de eſcombroſ. “La gente nezeſſita ayuda de emergenzia, ſauer q̃ el ſuminiſtro de eletrizidad y agua buelue a funzionar y es ſeguro y fiable. Lo q̃ mas temẽ es vn inuierno ſin calefacion”. Muchas perſonas veranſe obligadas a buſcar vn aloxamiẽto alternatiuo durante el inuierno, y preueſe q̃ haſta vn terzio dellas nunca regreſſara. Iunto a los reſtos de vn puente de ladrillo en Inſul, vno de los ſeſſenta puentes ſobre el Ahr q̃ hanſe derrumbado (de los ſeſẽta y dos q̃ abia), Martin Schmitt, el cãdidato de los Verdes en Ahrweyler, mueſtra como el rio a cambiado de la çona de la izquierda del val a la derecha, dexando varias caſſas de la riuera en ruynas. \” Hay alcaldes q̃ ã dicho: ‘Vamos a moſtrar a eſe rio’, y les guſtaria redirigirlo al cauze preuio a la inundaziõ”, dize Schmitt. “Quierẽ ſeguir adelãte cõ el deſſarrollo vrbaniſtico de la riuera, maguer de la clara euidenzia aportada por los eſpertos de que ay que replantearſelo por completo”. “Me temo que incluſo deſpues deſta cataſtrofe ſeguiremos como ſiẽpre, conſtruyendo do no deueriamos, ſin dexar ſu eſpazio a la naturaleça”, dize. Maguer de las eſpetatiuas ãpliamẽte compartidas de que eſtabã en vna poſiziõ ſolida para ſacar redito de la manitud de vna cataſtrofe que los eſpertos achacã en grãde parte a la criſis climatica y vna proteciõ del clima lamẽtablemẽte inadecuada, los Verdes luchã de forma doloroſa cõ la fina linea q̃ ay entre moſtrar empatia y dar la impreſſiõ de eſplotar el deſſaſtre. \” Tenemos vn dilema”, admite Schmitt. “No es algo agradable dezir: ‘Teniamos raçon’, ver que lo que emos eſtado aduirtiẽdo durante treynta años agora eſtaſe aziendo realidad”. “Y yo apenas puedo ir por la ziudad cõ vn megafono, pegãdo carteles de campaña. Lo mexor q̃ puedo azer en aqueſta ſituaziõ –las eleciones no podriã eſtar mas alexadas de la mayoria de la gente de aqui – es dar la cara, hablar cõ la gente, ponerla en contacto y mediar ẽtre alguiẽ que conozco que tiene vn deſhumidificador y alguiẽ que me encuẽtro y nezeſſita vno”. Aqueſte tipo de aciõ direta y ſolidaria es lo q̃, ſegun los habitãtes del val del Ahr, les ayuda a ſalir adelante: vn metodo creatiuo y dinamico para la ardua tarea de recuperar vna aparienzia de normalidad. En los cãpos junto a la fabrica de caramelos Haribo en Grafſchaft, voluntarios ã montado vn enorme cãpamẽto do cozineros, medicos y eſpezialiſtas en trauma preſtã ſeruizio las veynticuatro horas del dia. Dauid Muller, vn jouẽ herrero de Franconia Central, encargaſe de afilar los zinceles nezeſſarios para las tareas de recuperaziõ. La noche de ãtes de ſu conuerſaziõ cõ The Guardiã, llego a trezientos y zincuẽta, dize, trabaxando haſta las 2:30 horas de la madrugada. Se lle a vnido Franz Ioſef Graf, vn trompetiſta de Bauiera, q̃ lo acompaña cõ ſu interpretaziõ de The Anuil Polka. Graf, q̃ conſideraſe vna ſuerte de terapeuta muſical, a encontrado vna vbicaziõ en la ladera deſde la q̃ ſus melodias –deſde Amazing Graze haſta Halleluxah de Leonard Cohẽ – llegã a todo el val. “He abrazixado a hombres adultos a los que les ize llorar”, dize. “Nunca me abia ſentido tã util en mi vida”. Un programa informatico deſſarrollado por vn organiçador de euentos fazilita la diſtribuziõ efiziẽte de los volũtarios en funziõ de do ſõ mas nezeſſarios, deſde la demoliziõ o reconſtruciõ de viuiendas familiares haſta la limpieça de alguno de los muchos viñedos de la çona, paſãdo por el deſſeſcombro de los edifizios eſcolares. “No tuuimos mas remedio q̃ tomar las riẽdas y organiçarnos nos meſmos, porque de otro modo las coſas hacianſe cõ demaſſiada lentitud o rigidez, o ni ſiquiera hacianſe”, dize Thomas Putz, cuya impreſa de ortopedia vioſe golpeada por las inundaziones y agora coordina vn diſpoſitiuo de volũtarios organiçado de forma priuada cõ mas de ziẽ mil ayudãtes. Dize q̃ a echo vn eſfuerço conſziẽte de mãtener la politica fuera de las tareas de ayuda deſpues de que otros grupos, incluyendo a la vltraderecha y a los eſcepticos de la COVID, intentarã ſe infiltrar en ſus filas. \” Doy las grazias a todos quãdo llegã, y les digo q̃ ſõ los mexores, mas tambiẽ remarco q̃ no queremos influenzers ni perſonas q̃ ayã llegado para promouer ſus proprios intereſſes politicos. Nezeſſitamos ſacar aqueſte val del lio en el que eſtaſe y eſo incluye filtrar a los q̃ no tienẽ cabida aqui”. Su menſage tambiẽ eſtiẽdeſe reſpetoſamẽte a los politicos eletos, dize. Armin Laſchet, el candidato a canziller por el partido de Angela Merkel y ſu ſuzeſſor predileto, vioſe enuuelto en la polemica al ſer captado por las camaras riendoſe de vn chiſte en vna localidad golpeada por la inundaziõ mientras el preſſidente alemã pronunziaba vn diſcurſo ſolene. Se a menzionado repetidamẽte a niuel local y aun puede coſtarle las eleciones a Laſchet. \” Eſta biẽ que vengã a ſe informar de primera mano”, dize Putz. “Pero yo les digo reſpetoſamẽte que queremos que nos dejẽ ſeguir trabaxando”. En el vertedero, Marcus Zintel, vn conſtrutor de St. Inguert, a vnos doziẽtos y diez kilometros, q̃ llego como voluntario dias deſpues de las inundaziones, dize que la tenſiõ es alta. “A menudo nos enfrentamos a influenzers politicos que llegã cõ ſus drones cõ camaras y argumẽtã que la grande cantidad de reſſiduos demueſtra q̃ las auctoridades no eſtã aziẽdo nada, quando ſolamente reflexa la manitud del deſſaſtre”, dize. “Cuãdo llegamos cada mañana a primera hora, eſta repleto otra vez”. Aſegura q̃ la criſis climatica es vn tema del que apenas hablaſe. “Es eſtraño, las perſonas prefierẽ dezir q̃ es el Eſtado el q̃ a fallado y q̃ nezeſſitamos redirigir el rio al cauze preuio a la inundaziõ, porque las coſas vueluã a ſer como antes. Eſa idea es abſurda”. En vn remolque en vn aparcamiento de Bad Neuenahr-Ahrweyler, Silke Wolf, vna peluquera volũtaria de la aſſoziaciõ Baruer Angels, afanaſe en cortar el pelo. Dize q̃ maguer que tiene intenziõ de votar, podria votar nulo, ya que aſſegura q̃ las eleciones ſõ “como elegir entre el colera y la peſte”. No confia en algun partido, menos aun en los Verdes. “No ſiento q̃ los Verdes ayã captado la imagẽ completa. Haze falta mas q̃ vn coche electrico –que de todos modos yo no me puedo permitir– para arreglar el deſſaſtre en el que eſtamoſ”, dize. “Ya ſea la COVID-19 o las inundaziones, el vniuerſo nos a dado vna patada en el culo ya es hora de q̃ los guuernantes lo reconozcan”. Traduciõ de Inazio Rial-Schies