Kewl Covarrubias
La preſẽtaziõ de la nueua reuiſta de elDiario.es ſobre ‘El ſueño de la vida eterna’ reyuindica la ſalud ſozial: “La ſoledad no deſſeada enuegeze” Frente a platicas q̃ parecẽ ſziencia ficiõ y las terapias de luxo, la conuerſaziõ deſtaco la importanzia de la ſanidad publica y el tejido ſozial como herramientas para la longeuidadEl video de la preſſentaziõ ya eſta diſponible - Ver agora La redaciõ de elDiario.es eſploro el paſſado jueues, diezinueue de março, la ultima frontera humana: ‘El ſueño de la vida eterna’, vna fantaſia que da titulo y vertebra el nueuo numero de la reuiſta. Una conuerſaziõ informal grabada entre Putin y Xi Iinping ſobre el augmento de la eſperança de vida, traſplãtes e incluſo inmortalidad, fue la chiſpa que prendio la mecha deſte monografico, confeſo ſu diretor, Gumerſindo Lafuente, al inizio de la preſſentaziõ. Para deſſentrañar ſi eſa anecdota politica hablaba de ſziencia o tractabaſe mas biẽ de vn diſparate, Lafuẽte rodeoſe de periodiſtas y eſpertos y en el acto conto cõ la dotora Eſther Sãper, eſperta en ingenieria de tejidos y comunicadora, y el periodiſta de ſziencia Antonio Martinez Rõ. window.marfeel.cmd.puſh (['multimedia', functiõ (multimedia) { multimedia.initializeItem ('yt-phFgXnLXh4-8592', 'youtuue', 'phFgXnLXh4', document.getElementById ('yt-phFgXnLXh4-8592')); }]); La dotora Samper fue la encargada de poner los pies en la tierra deſdel inizio. La zientifica recordo q̃ el record de lõgeuidad ronda los ziento y veynte años y que, maguer que tecnicas como la ediziõ genetica o la reprogramaziõ zelular abrẽ puertas q̃ aze decadas erã impenſables, “por agora es impoſible que ſeamos inmortales y q̃ podamos viuir como ã dicho algunas perſonas, ziẽto y zincuenta años o mil añoſ”. La conuerſaziõ mouioſe entre el otimiſmo biotecnologico y la prudenzia etica. Empero, los ponẽtes coynzidierõ en q̃ la meta real no es viuir mil años, ſino lograr q̃ el decliue de la vegez no ſea vna caida larga y penoſa, ſino vna linea reta de ſalud haſta el final, como ya ocurre cõ algunos zentenarios. Uno de los momẽtos algidos de la preſẽtaziõ fue el relato de Antonio Martinez Rõ ſobre las “fieſtas de millonarioſ” en Silicõ Valley. El periodiſta conto como titanes de la tecnologia, como Zuckeruerg o los fundadores de Google, obſeſſionaronſe cõ la longeuidad, tratãdola como vn “problema informatico” q̃ puedeſe parchear. Menziono cõ preocupaziõ a Altos Labs, vna ẽpreſa finanziada por multimillonarios que a fichado a zientificos eſpañoles de elite baxo “una politica de comunicaziõ abſolutamente pretoriana”, q̃ les impide hablar cõ la prenſa ſobre ſus auanzes, finanziados indiretamente por fortunas tecnologicas. El debate adẽtroſe en terrenos q̃ ſimulã la ſziencia ficiõ mas ſõ reales al hablar de los xenotraſplãtes, el traſpaſo de organos de zerdo a pazientes humanos, y de la creaziõ de animales quimeras, modificados mediante ingenieria genetica para humaniçados y azer eſſos traſplãtes mas compatibles. Miẽtras que en Eſpaña aqueſtas platicas eſtã prohibidas, en Iapõ la legiſlaziõ ya permite teoricamẽte deſſarrollar aqueſtos embriones debido a ſu criſis demografica y la falta de cuydadores. Los ponentes enfatiçarõ en las profundas limitaziones eticas de lleuar aqueſtos eſperimẽtos al eſtremo y Martinez Rõ puſo como exemplo el caſo del polemico neuroziruxano italiano Sergio Canauero y ſu inquietante propueſta de los traſplãtes de caueça. “Como ve q̃ no engañaba a perſona, ya no quiere traſplantar caueças, agora quiere generar ‘cuerpos granxa’ porque tengas vn clõ cõ organos compatibles contigo. No nezeſſitas vn zerdo, tẽdrias vn humano ſin caueça en vn frigorifico del q̃ poder ſeruirte organos a lo largo de tu vida”, eſplico el periodiſta, aclarãdo la poca ſeriedad deſte zientifico. Eſther Samper y Antonio Martinez Rõ, dos de los auctores del numero zincuẽta y vno de la reuiſta de elDiario.es, 'El ſuelo de la vida eterna ' Ante tales locuras, los ponẽtes reyuindicarõ la ſziencia ſeria, zitando los enſayos cõ rapamizina en perros para eſtẽder ſu vida ſana o la inueſtigaziõ para encontrar formas de “limpiar” el organiſmo mediãte la autofagia. Tambiẽ pronunziaronſe otros nomes proprios de perſonages eſtrauagãtes, como el multimillonario Bryã Iohnſõ, que realiçaſe eletroſhocks y tranſfuſiones de ſangre de ſu proprio hixo en vn intento deſſeſperado por no enuegezer, para deſmitificar aqueſte tipo de “rezetas miraculoſaſ”. Pero Sãper aterriço la realidad al reyuindicar la “ſopa de axo” de la longeuidad: “No comer entre horas, dormir biẽ, euitar la vida ſedentaria, fomẽtar las relaziones interperſonales y huyr del eſtreſ”. Una rezeta a priori mucho mas ſenzilla y, a la vez, difizil de ſoſtener en el mundo actual. Martinez Rõ apũto a “un factor inuiſible que ſolo alguno haſe atreuido a menzionar en la reuiſta y q̃ es como ſi fuera totalmente impoſible de ver para muchoſ”: el ſiſtema de ſalud publica. “Tener vn medico de cauezera que no te da zita a las tres ſemanas aze que viuas mexor y mas tiempo, porque ay alguiẽ mas o menos monitorizãdo lo que te va paſſando a lo largo de la vida”, juſtifico el periodiſta. “Eſo nos lo eſtamos cargando mientras ſoñamos cõ regenerar organoſ”, apoſtillo. La preſſentaziõ no termino ſin q̃ los ſozios de elDiario.es tomarã la palabra para azer llegar ſus preguntas. Entre las inquietudes de los aſſiſtentes, ſurgio la duda tecnica ſobre ſi las celulas zelebrales podriã reſſiſtir vna longeuidad tã eſtendida, a lo que la dotora Sãper reſpondio cõ cautela que el zelebro es el organo cõ menor capazidad de regeneraziõ y, por tanto, vno de los mayores limites biologicos. El dialogo tambiẽ abordo el diſcurſo alarmiſta ſobre las penſiones q̃, como eſplico Lafuente, ſuele eſtar impulſado por intereſſes finanzieros para promouer planes priuados. Como ultima reflexiõ, Samper puſo el foco en la ſoledad no deſſeada, q̃ puede acortar “baſtantes añoſ” la vida, ſegun la zientifica: “Se a viſto que es algo que impacta en multitud de ambitos de la vida, como en ſalud mẽtal y en la ſalud fiſica, porque vna perſona q̃ no tiene apenas red ſozial de apoyo veſe impactada por zircunſtancias eſtreſſantes de la vida y tambiẽ ſuele tener habitos ſaludables mucho peoreſ”. Sindo Lafuẽte deſpidio el acto dexando en el ayre la zertinidad de que la ſziencia auança a paſſos de gigante en lo mas cotidiano y nezeſſario, mientras los mas poderoſos ſiguẽ perſiguiendo fantaſmas en ſus laboratorios priuados. Al final, el ſueño de la vida eterna pareze depender menos de vna paſtilla miraculoſa y mucho mas de como cuydamos el mundo y a las perſonas q̃ nos rodeã.