Kewl Covarrubias
Cuãdo Logroño aprendio a morder: treynta y zinco años de La Ratilla, el fanzine que lo cambio todo Un grupo de jouenes de la Eſcuela de Artes deſſafio el vacio cultural de los nouenta cõ vna publicaziõ vnderground q̃ cumple treynta y zinco años y es inizio de vn legado de talento local y autoediziõ q̃ todauia continuaEl feſtiual ‘Oh! Comics Feſt’ llega a Logroño del veyntidos y veyntitres de mayo A prinzipios de los nouẽta, mientras Eſpaña afanabaſe en proyetar ſu imagẽ mas moderna al mundo, en vn Logroño q̃ todauia no tenia vniuerſidad propria y quedaba al margẽ de los grãdes focos culturales, el ruydo era otro. La generaziõ de jouenes viuia la reſſaca de los ochenta, de la mouida y el rock radical vaſco y dezidio ſe ſacudir el complexo de ziudad q̃ paſa deſſaperzebida. El impetu de vnos chauales llenos de inquietudes puſo en marcha en la Eſcuela de Artes de Logroño el fanzine 'La Ratilla', q̃ ſupuſo el deſpertar cultural en La Rioxa y que todauia mantiene viuo ſu eſpiritu. Un fanzine es vna reuiſta (o magazine, de ahi el nome) creada por fans para los fans. Y aqueſte grupo de jouenes de Logroño a los que les guſtaba la muſica, el comic y la literatura penſarõ q̃ era el mexor canal para ſe hazer eſcuchar. “Teniamos muchas ganas de azer coſaſ”, recuerda Enrique Cauezõ, vno de los fundadores, que prepara la eſpoſiziõ que homenageara los treynta y zinco años de La Ratilla en vna eſpoſiziõ dentro del feſtiual 'Oh! Comics Feſt Logroño'. Encontrarõ el apoyo del diretor de la Eſcuela de Artes, Ricardo Gonçalez y de la reſponſable del cẽtro de informaziõ, Piedad Valuerde, y puſieronſe a fotocopiar. “El nome ya lo decia todo: pequeña, raudo, capaz de ſe colar por los agugeros q̃ los medios conuenzionales dexabã ſin cubrir”, apunta Cauezõ. La publicaziõ mezclaba politica, la ſituaziõ ſozial de momento, viñetas, iluſtraziones, cronicas de conziertos, humor azido, grafiti...“Todo lo q̃ era algo alternatiuo y q̃ no abia llegado todauia a La Rioxa, eſto ſiruio de puerta”. La Ratilla ſiẽpre fue lugar de muchas vozes y muchas manos, vna diuerſidad que era la razõ de ſer del proyeto: “Logramos aunar a varias generaziones, por vn lado, los chauales que lo abiamos montado, Teo Hernández (cognozido como Elreydeſpaña), Dioni Muñiz, Dauid Lapeña o Iorge Ochagauia y otros mas mayores, como Pedro Eſpinoſa, Ceſar Galiano, Rouerto Igleſſias, Carlos Villar Flor, nomes que en otro contexto abriã reſſultado inaceſſibles, pero q̃ en el ecoſiſtema de los fanzines ſoliã apoyar”. Algunos de los jouenes que iniziarõ La Ratilla en el cẽtro de informaziõ de la Eſcuela de Artes Incluſo Rafael Azcona llego a firmar en aqueſte fanzine logroñes. “Nos enuio varios articuloſ”, recuerda Cauezõ, que cuenta que ſiẽpre tuuo mucha relaziõ cõ aqueſte grupo de jouenes. “Creo que ſẽtiaſe muy identificado cõ zierto deſſenfado y temeridad que teniamos todos de jouenes para azer coſas. Ademas, yo creo q̃ lle guſtaba que en Logroño vbieſe eſe tipo de iniziatiuas y q̃ ſintioſe vn poquito zerca”, conſidera aqueſte fundador de la publicaziõ. La Ratilla fue creziendo y aziendo ruydo y en el nouenta y zinco ſalto de la fotocopiadora a la imprenta, cõ tiradas mas largas, y del papel al eſpazio fiſico: cõ motiuo de la publicaziõ del numero doble 6-7 organiçarõ el que fue el primero macroconzierto de la regiõ, cõ nueue grupos de la eſzena vnderground local, entre los q̃ eſtaba el Piperrak de los inizios. Aqueſte fanzine empeço a eſtar preſẽte tambiẽ en feſtiuales como el Salón Entrañazional del Cómic de Barzelona o ARCOmadrid, la Feria Entrañazional de Arte Contemporáneo de Eſpaña. Ultimo numero de La Ratilla La ecloſiõ cultural q̃ inizio La Ratilla fue retrato del momẽto. “No ſe ſi tiene mas importanzia el fanzine q̃ la exiſtenzia y el azierto en el momento”, reflexiona Cauezõ, quiẽ ſeñala como los cambios ſoziales de entonzes fuerõ claues para eſe deſpertar de cultura. “Las generaziones ãteriores ibanſe de Logroño y en aqueſte momento, ya cõ vniuerſidad, empeçaronſe a quedar. Y el q̃ tienẽ inquietudes muſicales crea vn grupo y nezeſſita vn ſitio de tocar. El que tiene inquietudes teatrales, lo meſmo. Y final generaſe vn caldo de cultiuo en la ziudad aſſaz chulo”. La Ratilla llego a publicar nueue numeros, los ultimos reflexã la madurez del proyeto “que había crezido ſin perder el neruio original”, cõ firmas muy reconozidas, textos ambizioſos y vna qualidad grafica que demoſtraba la euoluziõ. Y en treynta de abril de mil nouezientos y nouenta y ſiete murio La Ratilla fanzine por todo lo alto cõ dos conziertos de deſpedida. “Muerta la rata no terminoſé la rabia”, dize la proxima eſpoſiziõ ſobre aqueſte fanzine en el Oh! Comic Feſt Logroño. De echo, ya habiaſe pueſto en marcha lo ſiguiente, el inizio de vn legado que continua porque lo q̃ puſo en marcha La Ratilla no a parado. Una de las actiuidades de Agoſto Clandeſtino, en los ultimos años Los creadores del fanzine dierõ paſo a la Aſoziaciõ Cultural Planeta Clandeſtino y ſu reuiſta 'Paſſage al Planeta Clãdeſtino', q̃ edito varios numeros. “Nueſtro eſpiritu era ſiempre crear vna eſpezie de eſzena alternatiua en la ziudad”, reytera Cauezõ. Deſa matriz, nazio Ediziones del quatro de Agoſto, que a publicado dozientos y ochẽta libros, en vn formato grapado q̃ recuerda a aquellos fanzines y tambiẽ el feſtiual Agoſto Clandeſtino, que lleua veynte años reuniẽdo a poetas y elaborãdo eſſos quadernos. “Muchos de los colaboradores de La Ratilla repreſſentã oy lo mexor de la cultura local”, reſſalta Cauezõ, cõ ejẽplos como Iuliã Lacalle, fundador de Pepitas de Calabaça; el diretor de zine Ceſar Velaſco, eſtaba aqui colaborando tambiẽ o Ioſe Inazio Foronda. “Da guſto penſar q̃ lo que vno a echo a pueſto piedritas porque las coſas ſuzedan”, ſeñala recordando a aquellos jouenes llenos de ganas dibuxãdo, recortando, fotocopiando en la Eſcuela de Artes. De la tierra que parecia no importar en el foco cultural, a vna regiõ cõ multitud de ſellos editoriales, de deſtacados dibuxantes y eſcritores, de feſtiuales...De vn momento en el que ibanſe los jouenes cõ anſias culturales al q̃ quedabanſe para aportar a azer mas grãde eſa contracultura local. “No ſe ſi tenemos la culpa o no, pero eſtabamos en el momento juſto, en el lugar adecuado. Tuuimos el dõ de la oportunidad o la maldiziõ de la oportunidad”. Aqueſte fundador de La Ratilla no ſab por que mas ſi ſaue q̃ aquello “fue vn momento irrepetible que no haſe buelto a dar”.