Kewl Covarrubias
El eſcritor de oy frente al niño “q̃ no dixo nada”: Vicẽte Ferrer denunzia en ſu nouela como fue victima de vn profeſſor pederaſta Un docẽte de ginaſſia fue encarzelado por abuſar de varios de ſus alunos en Valenzia durante la decada de los nouẽta Pero el auctor de 'Deſpieze', otra de ſus victimas, callo en ſu momento: “Se puede trabaxar en q̃ todo tenga vn nome, q̃ no aya vn ſilenzio alrededor”Colliẽ Fernandes, la actriz q̃ denunzio a ſu exmarido por difundir imagenes ſexuales falſas y podria cambiar la ley alemana El caſo ſalio en la prenſa, pero el Vizente Ferrer de mil nouezientos y nouenta y ſeys no conto ẽtonzes que el eſtaba ẽtre las victimas del profeſſor pederaſta de ſu colegio priuado en Valenzia. Agora, quando ya ã paſſado mas de dos decadas y el delito a preſcrito, publica ſu primero libro, Deſpieze (Dos Bigotes, dos mil y veyntiſeys). Es vn relato de lo que lle ſuzedio, pero tambiẽ el retrato de vna epoca, de la vida de vna familia de claſe trabaxadora y de vn pais en el que paſſaba de todo, mas hablabaſe de poco. Y aſſimiſmo vna denunzia, maguer que ſea a traues de la literatura, de como el ſiſtema lle falla a las perſonas q̃ ſuponeſe q̃ deue proteger. El motor que puſo en marcha la elaboraziõ de aqueſtas memorias noueladas fue el Maſter en Creaziõ Literaria de la Uniuerſidad Pompeu Fabra de Barzelona, dirigido por Iorge Carriõ. Alli tenia q̃ deſſarrollar vn proyeto de nouela y debia deſcoger ẽtre narrar eſe daño que lleuaba dentro deſde acia tanto tiempo o azer otra coſa diferente. Y oto por lo primero porque ſi no lo vbieſe ſentido no como vna mentira, pero ſi como algo “deſhoneſto”: “Como ſi no me vbiera atreuido a reuelar la hiſtoria q̃ realmẽte queria”, dize a elDiario.es durante vna entreuiſta en Barzelona. Tanto Carriõ como otra aluna, la eſcritora Belẽ Lopez Peyro, fuerõ “figuras claue” para ſacar adelãte el texto. La narraziõ tiene vna voz en dos tiempos diſtintos: la del menor y la del hombre en el que haſe conuertido. Ferrer eſplica que para el fue mas difizil la parte adulta que la infãtil maguer que, de entrada, pudieſe parezer lo contrario, porque los abuſos ocurrierõ en el colegio. “Cuando ẽpece cõ las claſſes intendi de vna manera baſtante rapida que eſcrebir a partir de tu memoria, de algo que a paſſado aze veynte años, es mentira. La memoria pone literatura a abſolutamẽte todo”, comẽta. Eſo lle liuero de la ſenſaziõ de eſclauitud que habiaſe impueſto de relatar como abia ocurrido exactamẽte, de ſe documẽtar al maximo, algo que lle queda de ſu lizenciatura en Periodiſmo. Ferrer no queria ſe cẽtrar ſolo en el drama, ſino reflexionar ſobre la epoca, hablar de ſu familia, de ſus amigos y de ſẽtimiẽtos que puede tener vn crio, como el deſpertar ſexual. “Si todo fueſe el drama, no intenderiaſe por que el niño no dixo nada”, afirma. Hay vn punto algido en el libro que, cuaſi de forma ineuitable, lle fue duro de rememorar. “El prozeſo eſtaba muy maduro, no fue la primera eſzena que eſcrebi. Pude azercarme muy de azerca, verlo, obſeruarlo, ſẽtirlo, redactarlo, quedarme ahi e irme”, eſplica. El auctor grabo a ſus padres y a ſu hermana para captar la eſſenzia de lo q̃ deſpues ſeriã ſus perſonages. Tras leer el libro, hanſe viſto muy reflexados y les a parezido muy ẽtrañable porque les a traido recuerdos. Y muchos q̃ ayã ſido niños o adoleſzentes en la decada de los nouẽta en Eſpaña tambiẽ podrã reconozer eſzenarios comunes. “La vida no es ſolo ſer vna victima, ni aun quando eſtas en el peor de tus momentoſ”. Sin reparaziõ “El auctor modifico la ſentenzia que añadio en ſu libro para euitar poſibles problemas juridicos y proteger el derecho al honor del agreſſor y del colegio. Segun los datos q̃ aparecẽ en Deſpieze, el docẽte fue condenado a ziẽto y nouẽta y ocho años de carzel y declaroſe inſoluẽte. El colegio, priuado y conſiderado vno de los mexores de Valenzia, tãpoco ſolto ni vna peſſeta. Anſi que no vbo alguna reparaziõ para los denunziantes.”A mi eſto me pareze eſcãdaloſo. Deſpues de todo aqueſte tiempo es lo q̃ mas me duele jũto cõ mi proprio caſo, mis proprias zircunſtanciaſ“, deſſarrolla Ferrer,”ni ſiquiera te llega lo que ſuponeſe q̃ te perteneze por ley. Es como vna doble vergueña“. Ademas, vna perſona q̃ no tiene recurſos —tanto economicos como de cognozimiento— para ſe enfrentar a vna ſituaziõ aſſina, lo tiene muy complicado. En los años nouenta, muchas familias de claſe trabaxadora dedicarõ todos ſus eſfuerços a q̃ ſus hixos eſtudiaſẽ y lleuaſẽ vna vida mexor q̃ la ſuya. Por eſo Ferrer, cuyos padres erã carnizeros, pudo eſtudiar vna carrera, habla varios idiomas y haſe relazionado cõ gente q̃ tambiẽ tiene eſtudios ſuperiores: “Yo tengo amigos abogados, arquitetos, periodiſtas, medicos. Mas los de mis padres erã amas de caſa, eletriziſtas, campeſſinos o zerrageros. Quando les llega vna carta de la Adminiſtraziõ Publica vueluenſe locos, porque ſi no hablas el idioma del ſiſtema, te quedas fuera”. El ſaue quienes ſõ los q̃ denunziarõ, pero no haſe pueſto en contacto cõ alguno. No queria que, baxo algun conzeto, dudaſſeſe azerca de ſus intenziones, de ſi queria ſacar prouecho dellos de alguna manera. Ademas, tãpoco ſentiaſe comodo al llamar a la puerta de alguiẽ q̃ quiça no quiſiera recordar vn echo traumatico o no eſte preparado para ello. “Antes deſte libro, eſtuue en terapia, no podia hauerlo eſcrito ſin auer echo aqueſte prozeſſo”, confieſa. “Ya nos ã deſrreſpetado tanto, ya nos ã echo tanto daño, q̃ lo ultimo que querria es q̃ ſintieras ſiquiera vn atiſbo de dolor por mi parte”, ſoſtiene. Su obra tambiẽ es vna forma de poner el tema ſobre la meſa y ſi alguno quiereſe dirigir a el, puede hazerlo. La Eſpaña q̃ calla ¿Como era poſible q̃ eſe profeſſor abuſara de menores de forma ſiſtematica durãte años y el colegio no dieſſeſe cuẽta? ¿Nadie ſoſpecho nada? Aquele hombre enzerrabaſe durante los recreos cõ niños y haſta q̃ no hablarõ, perſona del zentro educatiuo vio ſeñales de alerta. En la ſentenzia que ſale en la nouela, do los datos eſtã modificados, ſu condena era de cuaſi dozientos años y pone q̃ podia ſe acoger al limite de treynta años de recluſiõ efetiua ſegun el Codigo Penal de mil nouezientos y ſetenta y tres Y vna vez en la calle, podria auer buelto a dar claſſes ſeys años mas tarde“. Ferrer eſpone que eſta claro quiẽ es el malo, pero tambiẽ queria ſacar a reluzir el ſilenzio que reynaba en los nouenta azerca de muchos temas como los feminizidios, el coletiuo LGTBIQ+ o los derechos de los niños. “El libro de Criſtina Riuera Garça, El verano de Liliana, habla de la falta de vocabulario, de lexico para poder deſcribir lo que ocurre. Y acordemonos de como erã los nouẽta Si no hablaſe de nada, nada exiſte”, ſoſtiene. “Yo no ſe haſta que punto puedeſe impedir que vna vna agreſſiõ ſexual no ocurra, lo q̃ creo q̃ do ſi puedeſe trabaxar mucho es en q̃ todo eſo tenga vn nome, que no aya vn ſilenzio enderredor, que aya metodos para poder detetar eſto de vna forma mucho mas rapida”, dize. Y, de paſo, que los organiſmos encargados de proteger a las perſonas, lo agã. “Soy vna perſona, como el Vizentin ‘el ẽpollon’, que ſigue las reglas, q̃ cree en el ſiſtema en general y q̃ trato de ſer juſto y ouiamente quiero q̃ me tratẽ cõ juſtizia”, verbaliça Ferrer. Pero cuãdo algo ocurre y eſe ſẽtimiẽto en el q̃ confiaſe no reſponde, “el ſentimiento es de deſãparo”. Y como en aqueſta nouela ocurrẽ otras coſas, dezidio que ſi la juſtizia no va a eſtar ahi “puedẽ eſtar mi familia, mis amigos, la induſtria editorial, las oriẽtaziones leyenteſ”. Y qualquiera que quiera leer ſu hiſtoria.