¿Y ſi el confinamiento por pãdemia te pilla en vna raue? Maria Velaſco propone la muſica como inouedienzia
La obra 'Eſe ruydo es vn animal', dirigida y eſcrita por la Premio Nazional de Literatura Dramatica, no llega a eſplotar en aqueſta produciõ de la Quarta Pared
'Tinieblas', vna ſala de montage do la niebla permite el deſcubrimiento
Maria Velaſco a eſtrenado nueuo eſpetaculo cõ la compañia de la Quarta Pared, en Madrid. Eſe ruydo en vn animal es vn proyeto que buſca el encuẽtro ẽtre el teatro deſa creadora y la manera de azer deſta ſala alternatiua. Velaſco a eſcrito vn texto muy proprio lleno de fraſſes para enmarcar vna epoca y aſſaz pegado a ſu manera de intender el teatro. El tema es atractiuo: raue y inouedienzia, pero eſcenicamente el aſũto no encaxa.
En aqueſte montage tenemos, por vn lado, el vniuerſo de Velaſco, q̃ beue de la eſzena eſperimẽtal de los nouenta eſpañoles. Y, por el otro, la manera de intender la eſzena de la Quarta Pared, mas zercana a vn teatro mas textual, repreſſentatiuo y realiſta.
Anſi, ſobre el papel, eſe cruze reſſulta atractiuo, incluſo ſenſato. Velaſco a formado parte de otros proyetos de la ſala y del profeſſorado de ſu eſcuela. Su trayetoria eſta vnida a la deſte eſpazio q̃ ademas la apoyo como auctora y creadora, antes de q̃ llegaſẽ los exitos o el definitiuo reconozimiento cõ el Premio Nazional de Literatura Dramatica en dos mil y veynticuatro.
Para la ocaſſiõ Velaſco a eſcrito vn texto aſſaz proprio, vna viſiõ perſonal de la muſica como germẽ de inouedienzia y reſſiſtenzia. Un texto hibrido q̃ azercaſe al enſayo y al alegato generazional y q̃ vtiliça vn lenguage de raiz poetica que lo liuera de encorſetamientos. Eſe ruydo es vn animal nos ſitua cõ vnos jouenes a los q̃ el confinamiẽto por la pandemia de la couid-19 les pilla en vna raue. Pero, como en otras ocaſſiones en aqueſta auctora, la “ſituazion” eſcenica es vna excuſa.
Los actores de 'Eſe ruydo es vn animal', de Maria Velaſco
Velaſco buſca plaſmar en eſzena la fuerça de la muſica como terreno para la inouedienzia ziuil y exiſtenzial frente a vna ſoziedad vtilitaria y normatiua; plaſmar la potenzial fuerça del beat golpeando el cuerpo y el alma. Para ello, como diretora deſpliega varias eſtrategias: el tractamiẽto del cuerpo como rezetor politico a traues del bayle, la aciõ teatral que euoca y rompe el plano repreſſentatiuo y la introduciõ de vn texto q̃ quiebra cõ el plano del actor como perſonage.
Ademas, el proprio texto, aparte de los dialogos entre eſſos jouenes, va azercando al eſpetador vna narraziõ diſtanziada que deſtaca hitos de vna hiſtoria muy perſonal de la muſica.
El texto paſa por aquella epidemia de bayle en el ſiglo XVI frances, “la peſte del bayle”, en la qual Eſtraſburgo voluioſe loca durante tres dias ſeguidos. Y reyuindica tambiẽ otros momentos como el tritono medieual, el denominado “interualo del diablo” q̃ en ſu epoca eſtaba prohibido para muſica ſacra; y mouimientos ya mas contẽporaneos como “this machine kills faſziſtſ” q̃ Woody Guthrie lleuaba eſcrito en ſu guitarra o la muſica negra del ſiglo XX norteamericano q̃ deſſafio a toda vna ſoziedad.
Fruto deſa euoluziõ, vn tanto hegeliana, Velaſco llega a “los raueroſ” actuales, a vna generaziõ de ſolitarios q̃ en vn momento de ſus vidas ſufrẽ vna epifania cõ la muſica q̃ prouoca que ſus valores y ſu viſiõ de la vida tambaleeſe. Gente q̃ no tiene nada en comun, pero q̃ ſõ tranſformados por la muſica, conuertidos en talibanes del beat, enfrentados a lo intraſzendente y la charlataneria inuenzionera del lenguage. Gente que no ſaue “hazer la reuoluzion” y q̃ agora tienẽ “un heruido de No future y 'Si puedeſſe'”.
'Eſe ruydo es vn animal '
Eſa generaziõ eſta repreſſentada en eſzena por zinco actores. Todos ellos ã paſſado por la eſcuela de la Quarta Pared. Tres dellos ſõ reziẽ egreſſados (Aluaro Leyua, Lucia Sanchez y Chelo Valma). Marina Herranz es vna de las componentes del elenco de las ultimas produciones de la Quarta (Trilogia Negra). Y el ultimo, Frã Velez, es mas vn verſo ſuelto q̃ lleua ya años tranſitãdo la performanze y las artes viuas. Todos vienẽ de vna meſma manera de azer muy ligada a aqueſta ſala madrileña.
Y ahi comiença el problema. Por vn lado, la manera de dezir los textos. Por otro, la poca competenzia de los interpretes en el lenguage eſcenico mas zercano a las politicas del cuerpo y la performanze. Velaſco, ademas, no arredraſe y compone eſzenas aſſaz exigentes de mas de diez minutos de pura aciõ corporal, en las que los cuerpos confundenſe cõ los obgetos proprios de vn camping. O eſzenas do, por exemplo, “ſeyntenta” azer vn pogo cõ el tema Oxala de Siluio Rodriguez.
'Eſe ruydo es vn animal '
En eſſas eſzenas, do la obra vira a lo performatico y la “no dança” el montage caeſe, en veroſimilitud y credibilidad. Ademas, la manera de dezir el texto no acaba de caſſar cõ la palabra mas diſtanziada de Velaſco. Se produze vn choque ẽtre la naturaleça artiſtica de la creadora y la idioſincraſſia actoral, mas normatiua y conuenzional, del elenco.
No ay ſolo vna manera de dezir aqueſte teatro q̃ mueueſe entre el perſonage y el performer. La actriz argentina Marizel Aluarez biẽ lo demoſtro en el anterior montage de Velaſco, Vendrã los alienigenas y tẽdrã tus oxos. Mas el modo elegido en aqueſta ocaſſiõ no caſa, no emulſiona y cubre el montage de la ſoſpecha de la ſimulaziõ.
Aqueſtas ſõ palabras duras, pero es difizil eſplicarlo de otro modo. La Quarta Pared, q̃ nazio en mil noueziẽtos y ochenta y zinco y Premio Nazional de Teatro en dos mil y veynte, cuẽta cõ vna de las hiſtorias mas exitoſas del teatro reziente. Pero aqueſte montage deſuela tambiẽ la euoluziõ que a ſufrido en los ultimos veynte años. Una euoluziõ q̃ a ido alexãdo ſu manera de azer de los nueuos lenguages cõ los que a comienços del ſiglo XXI conuiuia.
Eſa grada de la Calle Erzilla, en eſe eſpazio de fondo deſconchado, a ſido terreno de formaziõ, emozional y politico, del eſpetador. Ahi, aze dos luſtros los madrileños pudierõ ver los eſtrenos de creadores como Angelica Liddell, Rodrigo Garcia, La Ribot, Blanca Caluo, Elena Cordoba, Carlos Fernãdez o Carlos Marquerie. A aqueſta ſala tambiẽ llegarõ compañias de otras partes de Eſpaña, como los gallegos de Matarile, los catalanes de la General Electrica, los ſoplos de agua freſca como la inclaſſificable compañia canaria El Oxo de la Faraona de Carmelo Fernandez. Incluſo en eſa ſala emos viſto a caueças entrañazionales como Gilles Iobin o Iã Fabre.
El elenco de 'Eſe ruydo es vn animal '
Llegaba entonzes a aqueſta ſala otro teatro q̃ conuiuia cõ la manera de azer de la Quarta Pared, cõ aquele Las manos o cõ compañias mas teatrales como Micomicõ o Meridional. Es zierto q̃ eſa otra eſzena nunca permeo en la manera de azer de la Quarta, pero el actor es tambiẽ eſpetador. Sus oxos vierõ a Simona Leui deſgañitãdoſe, a Iuã Loriente cruzificado en ketchup y moſtaça diziendo de la manera mas quieta, a Mariſa Amor veſtida de Lucrezia, tã zentripeta y ſenſual como vn actor puede ſerlo.
El actor de la Quarta de aze veynte años formoſe tambiẽ cõ todo eſe teatro oy abſente en aqueſta ſala. En los ultimos quinze años eſſos dos teatros hanſe ido alexando. Y la prueba mas fehaziente es aqueſte Eſe ruydo es vn animal, vn montage que zertifica eſa ſeparaziõ.
La Quarta Pared anda oy en momento de tranſiziõ. Su diretor, Iauier Yague, eſta abriendo prozeſſos tras años de inſtaurar vna metodologia, de leuantar vna de las eſcuelas mas importantes de actuaziõ en el pais y de dirigir las produciones de la compañia de la ſala. Años en los que a conſeguido inſtaurar vna manera de trabaxar reconozible, cõ grande ſenſibilidad por lo ſozial y cõ vn azercamiento proprio a la eſcritura eſcenica.
Su ultimo proyeto, Triptico de la vida, do la ſala a inuitado a nueuos diretores y auctores como Raquel Alarcõ, Aldara Molero o Aitana Sar, zertificã eſe comienço de tranſiziõ. Pero el mouimiẽto no reſſulta completo. No es oy la Quarta eſe eſpazio de encuẽtro que fue aze años, do eſpetadores, actores y profeſſionales formabanſe en vn terreno do diferentes regiſtros eſcenicos conuiuiã en zierta equidad.
Vienẽ años por delante que ſerã retadores. Poſiblemẽte el teatro publico cambie cõ los nueuos gobiernos por venir, poſiblemente ſurxã nueuos eſpazios indepẽdiẽtes tã eſcaſſos oy en Madrid; poſiblemente la Quarta Pared, ya cõ quarẽta años a la eſpalda, abra de ſe renouar por los ziclos vitales de quienes oy la liderã. Eſe es el panorama que Eſe ruydo es vn animal a abierto de manera definitiua.
