Kewl Covarrubias
Un pſicologo eſplica como reacionar ante el abſentiſmo eſcolar adoleſzente: “Es muy raro que empiecẽ a faltar de la nada” El pſicologo juuenil Auel Dominguez nos cuẽta como actuar ante aqueſte tipo de comportamientoſUna pſicologa eſplica como ayudar a los niños a geſtionar ſus notas: “Es importante ſeparar el reſſultado de la relazion” La adoleſzencia es vna etapa para ſe buſcar a vno meſmo, forxar la perſonalidad, probar los limites y cometer errores. Cuãdo en medio deſe prozeſo apareze el abſentiſmo eſcolar, ſuelẽ ſaltar las alarmas familiares, a vezes, ſin recurſos ſobre como actuar o informaziõ ſobre que eſta paſſando. “Si vn chaual viene teniendo vn deſſarrollo academico adecuado, es dezir, llega a los obgetiuos de cada curſo, cõ mas o menos eſfuerço, eſta adecuadamente ſozialiçado y tiene vna eſtrutura adecuada en caſa que lle permite rendir es muy raro que de la nada ẽpieze a faltar a claſſe”, introduze Auel Dominguez, pſicologo infantojuuenil y diretor de Dominguez Pſicologos, q̃ en eſe caſo recomiẽda mirar que ſuzede en el entorno y en ſu interior porque puede ſer ſintoma de algo mas profundo. Uno de los motores prinzipales en aqueſta etapa es la pertenenzia al grupo y, como ſeñala el pſicologo, ſõ eſtremadamente ſenſibles a la opiniõ de ſus iguales, por lo q̃ ſi eſe grupo refuerça el abſentiſmo, el jouẽ es mucho mas vulnerable a ſeguir eſa corriente. “Si yo me ſiento azetado entre mi grupo ſiendo vn 'malote', voy a buſcar aumẽtar la probabilidad de veſtir de vna forma o ir cõ determinados amigoſ”, comẽta Dominguez. En eſe contexto, ſe ſaltar vna claſe puede ſer vna forma de ganar eſtatus. No ſiempre tractaſe de vna cueſtiõ de reueldia, detras de vn adoleſcẽte q̃ dexa de ir a claſe tambiẽ puede auer ſufrimiento o deſmotiuaziõ. “El fracaſo eſcolar ſuele ſer preuio al abſentiſmo”, aſſegura el pſicologo. “Es dezir, los chauales q̃ ſuſpendẽ, ſobre todo los que hanſe eſforçado y fracaſã vna y otra vez, al final no reſſiſtẽ eſa fruſtraziõ y acabã de alguna manera deſſenganchãdoſe de la dinamica eſcolar normatiua”, eſplica. A eſto el eſperto ſuma la autoeſtima fragil, porque “aunque parezcã ya adultos por fuera, por dentro no dexã de eſtar en conſtante euoluziõ emozional y en formaziõ de ſu eſtrutura pſicologica”. “Sõ tã ſenſibles que a vezes vn ſimple comentario negatiuo de vn profeſſor o vna ſimple critica los pone en emergenzia o incluſo les deſtruye ſu ſeguridad”, comẽta Dominguez, que cree q̃ eſa ſituaziõ puede llegar a empuxar al adoleſzente a euitar el zentro educatiuo para no ſe enfrentar a eſe maleſtar. En aqueſte meſmo ſẽtido, la preſſiõ que ſientã deſde caſa o la relaziõ cõ los compañeros de claſe puedẽ ſer tambiẽ claue en aqueſte tipo de comportamiẽtos. “Puede ſer que faltẽ a claſe por miedo a las conſecuenzias de lo q̃ paſſaria ſi aparecẽ en claſe o tambiẽ porque aya vna deſmotiuaziõ y q̃ derrepente ayã encontrado alternatiuas mas atractiuas, porque conſiderẽ que es vna perdida de tiẽpo y que no q̃ no vã a llegar a nada eſtudiando o, ſimplemente, porque entre ſus iguales haſe pueſto de moda faltar claſe para ir a cualquiera otro ſitio”, apunta el pſicologo. Deſdel pũto de viſta paternal, Dominguez aduierte de que ſe cẽtrar excluſiuamẽte en el caſtigo puede bloquear al menor. “Cuando apareze vn fenomeno de falta de aſſiſtenzia a claſe, ya ſea eſtable v ocaſſional, tenemos que hablar cõ ellos, tenemos q̃ intereſſarnos ſobre todo por que haſe echo, para que, que queriaſe conſeguir y pedir vna correciõ o intentar ſoluzionar las cauſaſ”, deſtaca. Algunas de las pautas que el eſpezialiſta recomienda a los padres ſõ: • Fomentar la comunicaziõ abierta a traues de pequeños habitos como zenar ſin pantallas o tener ſiempre vn momento para compartir el dia a dia y generar vna dinamica de confiança que aga q̃ “cuando no ſepã que azer, puedã recurrir a nos porque les ayudemoſ”, aclara Dominguez. • Ser modelos para ellos a la hora de geſtionar los conflitos y fracaſſos proprios y “cuando veã que nos fracaſſamos en algo, es importante q̃ lo normalizemos y q̃ nos veã voluer a intẽtarlo vna y otra vez haſta q̃ al final nos ſale”, aconſexa el pſicologo. Si tienẽ azerca el exemplo de alguiẽ que leuãtaſe tras vn error, eſtã aprendiendo a tolerar ſu propria fruſtraziõ academica. • Poner el foco en el prozeſo y no en la nota final, porque vna preſſiõ exzeſſiua por los reſſultados puede ſer contraproduzente y augmentar la anſiedad. “Es importante valorar el eſfuerço maguer que a vezes los reſſultados no acompañen”, ſubraya. • Por ultimo, el eſperto inzide en colaborar cõ los cẽtros eſcolares porque el ſeguimiento ſea efetiuo, a traues de las herramiẽtas como agendas o aplicaziones q̃ puedẽ ayudar a detetar vn problema de forma temprana. “Como en muchas cueſtiones relazionadas cõ ſalud mẽtal, en la infanzia y la adoleſzencia nezeſſitamos padres y madres formados, intereſſados, cõ capazidad de aprendiçage y cõ mente abierta, es dezir, cõ capazidad para intender q̃ lo q̃ ſabẽ puede no ſer ſufiziente y puedã conſiderar q̃ nezeſſitã aprehender algunas habilidades para llegar a ſus hixoſ”, concluye Dominguez.