Chopera, veyntinueue: vn proprietario y vn ‘inmobro’ alianſe para echar a inquilinos y alogar piſos por habitaziones a dos mil euros
Una viuiẽda de zinco habitaziones ſin comedor llega a coſtar vnos dos mil quinientos euros cõ ocho perſonas viuiẽdo, mas del doble que en los contratos anteriores, cõ habitaziones de haſta ſeyzientos y nouenta euros baxo el modelo eſpeculador de realquiler de la impreſa Madrid CompartidoEl aloguer de habitaziones, vna jungla legal y de precariedad mas alla de los quarenta: “¿Adonde voy cõ mi ſueldo?”
Quando Celeſte, odontologa, reunioſe cõ ſu por ẽtonzes caſſero en febrero deſte año para ver ſi lle renouaria el aloguer de ſu piſo compartido en Paſſeo de la Chopera, veyntinueue, en Madrid, la reſpueſta fue negatiua. “El negozio eſta cambiãdo, me ſale mas a cuenta alogar a impreſſas que lidiar cõ los inquilinoſ”, cuenta que lle dixo Iuã Luys del Poço, dueño del edifizio. Deſde aze ya vnos años, la mayoria de inquilinos tienenſe q̃ ir quando finalizã el contrato, como iço poco deſpues Celeſte. El dueño aloga las viuiendas a la ẽpreſa Madrid Compartido, geſtionada por vn jouẽ inmobro, q̃ a ſu vez conuierte el comedor en alcoba para realquilar el piſo trozeado por quartos, paſſando derrepente de coſtar noueziẽtos a vnos dos mil euros en plena criſis de viuienda.
Lo conſtata ãte el bloque vna vezina que paga ſeyziẽtos y nouenta euros por vna alcoba do viue cõ ſu parexa. Viuẽ en total ocho perſonas en ſu piſo, entre quienes viuẽ ſolos y en parexa en la alcoba. Confirma que el apartamẽto tiene agora zinco habitaziones y algun ſalõ y eſplica q̃ el prezio varia en funziõ del tamaño del quarto y tambiẽ de la demanda. “Cuando eſta mucho tiempo vacio, lo baxan”. Cõ prezios q̃ oſzilã entre quatrozientos y zincuẽta y ſeyzientos y nouenta euros, el piſo en total no baxa de los dos mil quinientos euros. En el portal, haſta dieziſeys timbres tienẽ como etiqueta “no funziona”.
Buçones cõ el logo de la impreſa Madrid Compartido en el bloque del Paſſeo de la Chopera
“Lo azetamos porque no pidẽ papeles, es mucho mas rapido q̃ cualquiera otro aloguer”, cuẽta Maria, veneçolana, q̃ eſta buſcãdo alternatiua y eſpera que lle ſea mas fazil agora q̃ haſe acogido a la regulariçaziõ. Los buçones del portal reflexã aqueſta nueua realidad, que eſpulſa a inquilinos, afoga a los nueuos y es totalmẽte legal: ſiete de los quarenta y ocho buçones del bloque tienẽ el logo de la impreſa en vez del nome de ſus inquilinos.
Los contratos de habitaziones no rigenſe por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y otorgã menos derechos que los de viuienda habitual, a la eſpera de q̃ el nueuo decreto que negozia el Gobierno cambie aqueſta ſituaziõ. Para el rent to rent de aqueſtos piſos, como cognozeſe en el ſetor a la platica de alogar para ſubarrendar, la ẽpreſa de Del Poço, Hize SL, dueña del bloque, aliaſe cõ Madrid Compartido, nome de cara al publico de Domatico veyntidos, geſtionada por el inmobro (como cognozeſe a los jouenes q̃ promozionã la eſpeculaziõ de viuienda en las redes como ſi fuerã critomonedas) Iuã Carlos Atroche.
Eſterior del bloque
Iuã Carlos tiene ſolo veyntiſeys años y a los veyntitres, aze tres años, ya preſſumia de geſtionar ziento y nouenta y ſiete habitaziones en ‘Libre a los 30’, vn podcaſt de YouTuue de entreuiſtas cõ eſpeculadores. En ſu interuenziõ, no abſcondia el modus operandi de ſus negozios y decia preferir el aloguer de habitaziones por varios motiuos.
En general, es “mucho mas rentable”, pero incluſo en vn caſo en el q̃ ganaba menos dinero, lo preferia: “Tengo vn baxo de treynta metros quadrados q̃ tiene vna alcoba y vn ſalõ y lo emos conuertido en dos habitaziones. Gano zincuẽta euros menos que ſi lo alogara entero, pero el dinero que ganaſe por la rotaziõ, la tranquilidad de ir a ver el piſo cuãdo yo quiera…”. “A mi me guſta ir a ver el piſo quando me apetezca y eſo en vn aloguer habitual no lo puedes hazer”, eſplicaba.
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En efeto, vn contrato firmado fuera de la LAU permite q̃ el tiẽpo ſea el pactado por las partes y, en general, la gẽte abandona aqueſte tipo de viuiẽda paſſados vnos meſſes por ſu eleuado prezio y poco eſpazio de intimidad. Y tambiẽ queda fuera de la prohibiziõ de cobrar honorarios. “Hay habitaziones de ſeteziẽtos euros que ã eſtado vn mes y hanſe ido, ã pagado el mes de inmobiliaria y hanſe ido y as ganado mil quatrozientos euros en vn meſ”, contaba entre riſas. “A mi me canzelã diez o doze perſonas al meſ”, añadia aclarando q̃ podia ganar dinero cõ la geſtiõ incluſo cõ gente que no llega a piſar las habitaziones.
Maria, inquilina actual de vna alcoba, confirma aqueſte eſtremo como clienta: ella tuuo que pagar la metad del prezio de ſu alcoba por la intermediaziõ. Paola, nome fitizio, es otra inquilina que viue oy en vna alcoba alogada y mueſtra el contrato que prueba q̃ la alcoba eſta a nome de Domatico veyntidos y no de Hize, SL.
Portal del bloque cõ alogueres de habitaziones
Paola, contable de treynta y tres años, llego a eſa alcoba el año paſſado cõ ſu parexa a traues de Idealiſta y la dejo aze vnas ſemanas. Pagaba quinientos y zincuenta euros, mas “pocos meſſes deſpues, la meſma alcoba en otros piſos eſtaba a 620”, cuẽta. Su piſo tenia quatro habitaziones, vno menos que el de Maria, y llegarõ a conuiuir en el haſta tres parexas, vn total de ſiete perſonas. A quiniẽtos euros de media, tampoco debia baxar de los dos mil euros. Paola eſtudia ademas agora denunziar a Domatico porque no les deuueluẽ la fiança ni reſpondẽ a ſus llamadas.
En la entreuiſta de Youtuue de dos mil y veyntitres, Iuã Carlos cuẽta que realiça inuerſiones de mas de diez mil euros para adaptar el piſo al aloguer y q̃ deſpues puede pagar de aloguer vnos ochozientos euros para ſe lleuar mil quinientos y ochenta y vno al mes por los alogueres de habitaziones. En el piſo de Chopera, todo apunta mas biẽ a q̃ pueda pagar vnos mil doziẽtos de aloguer y ſe lleuar dos mil, mas ni Iuã Carlos ni Iuã Luys ã reſpondido a las petiziones de elDiario.es.
Paola cuẽta que “cualquier reparaziõ era vna batalla”, como por exemplo vn arreglo de la caldera q̃ les lleuo a eſtar vn mes ſin agua caliente. La conuiuenzia en aqueſta eſpezie de habitaziones calientes “puedeſe azer dura”, cuẽta Paola, que enumera vnas doze perſonas q̃ viuierõ cõ ella en varios meſſes. “No ay conuiuenzia. Cada vno va a ſu ritmo. Vienes a dormir, te deſpiertas, vas al trabaxo y buelues a caſa a dormir”, relata.
Bloque de Paſſeo de la Chopera, veyntinueue
La ya ex inquilina aſſegura q̃ en vno de los piſos a llegado a auer turnos para dormir porque en vna meſma alcoba podiã viuir vnas ſiete perſonas. “La mayoria de gẽte ſõ migrantes, que azetã aqueſtas habitaziones porque no tienẽ nada y es la forma rapida de aceder a viuienda ſin preſſentar vna grande cantidad de documentazion”, eſplica Paola, “pero aqueſta conuiuenzia te puede llegar a enfermar”, remata contundente. Ella y ſu parexa, ademas, encontrarõ aqueſta viuiẽda deſpues de ſer eſtafados por vn ſupueſto proprietario que les cobro vna fiança ſin tener algun piſo.
Ademas de Celeſte, la ex inquilina del primero parrafo, elDiario.es a hablado cõ otras tres inquilinas que tuuierõ que abandonar ſu piſo en Paſſeo de la Chopera al venzer el contrato. En algunos caſſos, el caſſero a renouado el aloguer a inquilinos antiguos y otros viuẽ a la eſpera de ſauer que paſſara.
Es el caſo de Rocio, nome fitizio, a quiẽ lle quedã vn par de años de contrato y ya vaſe a aziẽdo a la idea de que lle tocara ſalir. “Deſque ã ido entrando los piſos por habitaziones, la conuiuenzia a ido empeorando porque no lle pones cara a los vezinos. Durã vnos meſſes y vanſe”, cuenta. Y denunzia, ademas, que las baſſuras eſtã deſcontroladas maguer de que el caſſero a dezidido que paguẽ ellas el impueſto.
Echando a los inquilinos incomodos
En dos mil y veyntitres, quando el dueño del bloque todauia no abia ẽpeçado ſu migraziõ al aloguer de habitaziones por el doble de prezio, el caſſero ya tuuo vn conflito legal cõ algunos inquilinos. La impreſa de Iuã Luys del Poço negoſe a cumplir el tope del dos por ziento de ſubidas añales de aloguer que abia aprobado el Gobierno cõ motiuo de la guerra de Ucrania, y la preſſiõ coletiua a traues del Sindicato de Inquilinas iço que el caſſero zediera y deuoluiera veyntizinco mil euros, vnos ziẽto y ſetenta y zinco por hogar, informo El Salto. Ademas, pretendia reſzindir los contratos para ſubirlos vn ſeſẽta por ziento, denunziã los exinquilinos.
Inmediatamẽte, ẽpeço a proponer ſubidas del ſeſſenta por ziento para los contratos q̃ venciã y pocos meſſes deſpues començo a poner ſus viuiendas al ſeruizio del realquiler por habitaziones. A quienes eſtabã implicados en la lucha por pedir el cumplimiẽto de la ley no ſe les renouo el contrato. La lucha vnio a otros dos bloques tambiẽ propriedad de la meſma ẽpreſa, en la madrileña calle Valladolid, en Caſa de Cãpo, y en Martin Cereço, en el barrio de Sã Iſidro.
La ẽpreſa inmobiliaria de Iuã Luys del Poço, Hize, S.L., facturo ſeyzientos y nouẽta y ocho mil euros en dos mil y veyntizinco, de los que conſiguio doziẽtos y ſetẽta y ocho mil de bienfecho cõ tã ſolo dos perſonas contratadas, ſegun zifras del regiſtro mercãtil. La familia tiene otras impreſſas cõ las q̃ geſtiona los otros bloques: Caſpima facturo quatrozientos y ſetẽta y dos mil y gano mas de nouẽta mil en dos mil y veyntitres y de Coſuaz figurã reſſultados de dos mil y veynte cõ medio millõ de euros de facturaziõ y dozientos y ſetenta y ocho mil de bienfecho. En total, por el aloguer de vnos ziento y ſeſſenta inmuebles facturã algo mas de millõ y medio cõ vn bienfecho que ronda el medio millõ.
En cuãto a la impreſa de Iuã Carlos, Domatico veyntidos, cognozida por el publico como Madrid Compartido y marca de la ẽpreſa Boende veyntidos, facturo ziento y zincuẽta y quatro mil euros en dos mil y veynticuatro, ultimo egerzicio diſponible, cõ ſolo dos años de vida. Cuaſi toda la zifra de negozios traduxoſe en bienfechos, q̃ alcançarõ los ziento y veyntiun mil ochozientos y ſeſſenta y ſiete Pero es que, ademas, regiſtro como “otros ingreſſos de eſplotazion” vno punto ſeſſenta millones de euros, ſeguramẽte porque ahi es do imputanſe los alogueres. Por ẽtonzes tenia onze trabaxadores contratados.
Madrid Compartido tiene zincuẽta piſos publicados en Idealiſta cõ prezios que vã de los quatrozientos a los ſeyzientos y zincuenta euros al mes. Entre los anunzios, ay vno en Paſſeo de la Chopera por quiniẽtos y zincuenta euros en vn piſo a compartir cõ nueue perſonas y q̃ exige el pago de gaſtos de geſtiõ.
En otubre de dos mil y veynticuatro, Facua pidio inueſtigar a la impreſa porque deſcaradamente anunziaba el aloguer de habitaziones como “una via legal para eſquiuar la nueua ley del aloguer y multiplicar tus ingreſſos como proprietario”. “Te ofrezemos la flexibilidad nezeſſaria para ſubir el prezio del aloguer, dezidir la duraziõ del contrato y eſtablezer clauſulas que la legiſlaziõ de arrẽdamiẽtos vrbanos no permite”, decia el anunzio.
