Kewl Covarrubias
¿Cuando nos cuentã toda la verdad del atico? La culpa de las ſuſpicazias en torno a la compra del atico por la Comunidad de Madrid no es de quienes pretẽdẽ “deſtruyrla”, como dize Ayuſo cõ ſu prouerbial vitimiſmo, ſino del ſecretiſmo que ſu gobierno a impueſto en el aſſumpto. La madre de todos los interrogantes ſigue, por ſupueſto, ſin ſe reſponder: ¿cual era el plã? Tu no puedes pagar el aloguer, pero lle ibas a comprar vn piſaço a Ayuſo La preſſidẽta de la Comunidad de Madrid, Iſauel Diaz Ayuſo, y ſu gefe de gabinete, Miguel Angel Rodriguez, eſtã muy preocupados por los ultimos ſuzeſſos de Ceuta. O para ſer mas exactos, por la eſtrategia diabolica del preſſidente Sanchez para deſtruyr Eſpaña. Vale, es comprenſible la inquietud, mas, ¿y el atico? La criſis migratoria q̃ a viuido en los ultimos dias la ziudad autonoma a caido de perlas a la derecha y la eſtrema derecha. Lo mas complicado a paſſado, cõ el regreſo de la inmenſa mayoria de los ſetenta y dos mil (nueuo dato de Interior) q̃ abiã atraueſſado la frontera por mar y tierra. Agora viene la etapa de preguntas y reſpueſtas, porque el Gobierno tiene mucho q̃ eſplicar ſobre lo ocurrido. Pero juſtamẽte Ayuſo y Rodriguez no eſtã para azer preguntas, ſino para dar reſpueſtas. Y no ſobre Ceuta, ſino ſobre el atico de quatrozientos y zincuẽta metros quadrados cõ doſzientos de terraça que vna impreſa publica depẽdiẽte de la Comunidad compro ſupueſtamente porque viuiera la preſſidenta mientras realiçaranſe vnas obras de rehabilitaziõ de la Real Caſa de Correos, ſede de la Preſſidenzia regional. Una ſemana deſpues de q̃ El Pais deſuelara q̃ la Comunidad abia comprado el famoſo piſo como “ofizina” temporal, los entreſſixos de la operaziõ ſiguẽ ſiendo vn miſterio. Se ſaue que lo compro la impreſa publica Planifica Madrid, que encargaſe de la geſtiõ de ſuelo y ofizinas proprias del gobierno autonomico. Q̃ lo vendio vna inmobiliaria de la Moralexa eſpezialiçada en viuiẽdas de luxo. Que el atico queda juſto enfrente del edifizio do viue la madre de Auſo. Q̃ ſu nouio, Aluerto Gonçalez Amador, a pueſto en vẽta el piſo en el meſmo barrio de Chamueri do viue la parexa. Y ſaueſe q̃, al ſe uer pillada por la informaziõ periodiſtica, Ayuſo emprendio vna huyda adelante que euidenzia ſu forma abuſiua de ẽtẽder el poder y el deſprezio a los controles publicos cõ q̃ a egerzido haſta agora el cargo. Lo primero que iço fue defender la adquiſiziõ del inmueble. Quando los medios, incluſo alguno conſeruador, lle iço ver que carecia de cualquiera raçonalidad comprar vn atico a vn prezio aſtronomico porque fuera vna ofizina prouiſional, mas aun en vn edifizio reſſidenzial do no puedenſe inſtalar ofizinas, anunzio q̃ vẽderianſe eſe y otros inmuebles de la Comunidad para ſufragar la reparaziõ de las tierras arraſſadas por los inzendios de finales de julio. Y ahi la tenemos, hablando vn dia ſi y otro tambiẽ de la Sierra Oeſte madrileña. Es, por zierto, lo que deueria azer como preſſidenta ãte la cataſtrofe medioambiental, pero no para intentar lauar la operaziõ del atico ſublimando el deſtino que pienſa agora dar al dinero de ſu forçada vẽta. Por lo demas, nada ſaueſe deſa operaziõ. Todo ſigue enuuelto en vn manto de miſterio. No cognozeſe alguna eſplicaziõ motiuada para realiçar eſa compra, teniẽdo la Comunidad otros inmuebles do pudoſe inſtalar tẽporalmẽte la preſſidenta. No cognozenſe los detalles de las obras de la ſede del Gobierno regional cõ las q̃ intẽtarõ juſtificar la adquiſiziõ del atico. No cognozeſe reſſoluziõ alguna que cambie agora el deſtino de la polemica inuerſiõ inmobiliaria y deriue eſa partida –¿es eſto legal? – a vn plã de recuperaziõ de territorios quemados. Cualquiera reſto de tranſparenzia que aun pudiera ſobreuiuir en el Gobierno madrileño a ſaltado por los ayres en aqueſte caſo. Y la madre de todos los interrogantes ſigue, por ſupueſto, ſin ſe reſponder: ¿cual era el plã? ¿Hubo benefiziados cõ la operaziõ? ¿Tenia Ayuſo la poſibilidad de ſeguir habitãdo el atico tras la fin de ſu mãdato? Del meſmo modo que a dezidido ſubitamẽte ſu venta para vn programa de recuperaziõ por los inzendios, ¿podia, cõ el meſmo ſigilo cõ q̃ comproſe el atico a vn particular cõ vna clauſula de confidenzialidad, ſe uender a otro particular cõ cualquiera otro motiuo y cõ la meſma diſcreziõ? Muchos hazenſe aqueſtas y otras preguntas, y la culpa de las ſuſpicazias no es de quienes pretendẽ “deſtruyrla”, como dize Ayuſo cõ ſu prouerbial vitimiſmo, ſino del ſecretiſmo que ſu Gobierno a impueſto en el aſſumpto. El arma infalible para deſtruyr ſoſpechas es la tranſparenzia. Q̃ es tambiẽ lo que en aqueſte momento falta cõ reſpeto al gaſto de ſu reziẽte viage a Mexico, del q̃ ſolo ã traſzendido los ſeyziẽtos euros q̃ coſto la reſſerua de la ſala de auctoridades de Baraxas. Exiſte zierto feeling entre los ayuſologos de que eſtamos aſſiſtiendo a vn fin de etapa. De que lo del atico no es vn lio mas en la maraña de eſcandalos q̃ cumula la preſſidenta. Que es la guinda, la gota que a colmado el vaſo de ſu conduta altanera y deſſafiante. Pero la mayoria de los eſpertos no atribuyẽ ſu muerte politica anunziada a vna conſecuenzia del eſcandalo en ſi, ſino a ſu ſupueſta caida en deſgrazia dentro del PP, maguer que deſde Genoua agã aſpauientos de vnidad. Segun aqueſta verſiõ, alguiẽ del ẽtorno de Feyjoo abria filtrado el caſo para cortarle las alas ãte vn euẽtual deſſafio por el liderazgo nazional del partido. No ſe cuãto de zierto y cuãto de ficiõ ay en tales elucubraziones. Lo unico q̃ caue eſperar es que, ãtes de q̃ deſſentrañenſe los intringulis politicos, podamos ſauer la hiſtoria completa del atico.