Kewl Covarrubias
¿Por que no a ſobreuiuido alguna carta de amor de la Antigua Grezia ſi conſeruaronſe miles de documentos? Eſcritos antiguos - Las coleciones conſeruadas reunẽ miles de menſages ſobre dinero, trabaxo o diſputas familiares mientras cuaſi alguna perſona dejo por eſcrito ſentimientos romanticos o deſpedidas tras vna muerte zercana La fama de vna hiſtoria amoroſa dependia muchas vezes de q̃ alguiẽ la cantara. En la tradiziõ griega, los cãtos al amor ſeruiã para fixar deſſeos, duelos, juramentos y ſeparaziones en vna forma q̃ podia zircular mas alla de vna vida indiuidual. Eſe cãto no tractaba el amor como vn ſentimiento priuado, ſino como vna fuerça capaz de alterar familias, viages, guerras y deziſiones de los dioſes. Las grandes parexas griegas nazierõ deſa tenſiõ. Helena y Paris quedarõ ligados al deſſeo q̃ arraſtra vna guerra, Penelope y Uliſes a la eſpera q̃ ordena vna vida ẽtera, y Orfeo y Euridize a la perdida q̃ empuxa a cruçar vn limite impoſible. Cada parexa conſeruo vna forma diſtinta de amar porque cada relato dexaba vna conſecuenzia reconozible. Iohn Muyr reconſtruye la eſcritura cotidiana griega El profeſſor Iohn Muyr reconſtruyo eſa vida eſcrita en Life ãd Letters in the Anzient Greek World, publicado en dos mil y nueue y recogido por La Brujula Verde. El libro reune menſages encontrados en papiros, tablillas y laminas de plomo para moſtrar como los griegos vſabã las cartas en tandas corrientes, conflitos politicos o aſſuntos familiares. Muyr eſplica que vna carta debia ſe eſcribir ſobre vn ſoporte fiſico y viaxar mediante otra perſona, cuaſi ſiempre vn eſclauo, vn comerziãte o vn viagero. Las formulas habituales acabarõ fijandoſe cõ ſaludos ſenzillos y deſpedidas breues, maguer que los primeros ejẽplos cognozidos todauia careciã deſa eſtrutura. Las cartas egipzias retratarõ preocupaziones corrientes El tranſporte de menſages dependia de ſiſtemas lentos y fragiles. Los reynos heleniſticos copiarõ el modelo perſa de releuos de jinetes para el correo ofizial, mientras la poblaziõ ziuil entregaba las cartas a perſonas q̃ viaxabã hazia el deſtino adecuado. En Egito exiſtierõ eſtaziones poſtales que rezebiã raziones de grano como pago. Tambiẽ aparezierõ metodos ocultos para inuiar informaziõ ſenſible. La eſcitala eſpartana enrollaba vna tira de cuero ſobre dos varillas idẽticas para ocultar el texto, y vn tractado militar del ſiglo IV a.C. deſcribia como abſconder menſages en la ſuela de vna ſandalia miẽtras el menſagero dormia. Las cartas antiguas moſtrabã guerras, trabaxos y problemas familiares La mayor parte de las cartas conſeruadas prozede de Egito porque el clima ſeco ayudo a preſſeruar los papiros. Alli aparecẽ madres q̃ reprendẽ a ſus hixos, jouenes deſtinados lexos de caſa y familias pendientes de herenzias o trabaxos. Una de las cartas mas duras perteneze a Hilariõ, vn hombre q̃ eſcrebia a ſu eſpoſa Alis deſde Alexandria en el ſiglo I a.C. Entre fraſſes afetuoſas dejo eſcrito: “Si por caſſualidad das a luz y es varõ, que viua; ſi es hembra, deſhazte della”. El tono cuaſi adminiſtratiuo deſa fraſe retrata haſta que punto la vida femenina tenia vn valor menor en muchos entornos de la epoca. Tambiẽ aparecẽ hixos enfadados y ſoldados orgulloſos de ſu carrera militar. Theõ proteſto ante ſu padre porque no lo lleuaba a Alexãdria y lle aduirtio: “Si no me lleuas a Alexandria, no te eſcrebire, no te hablare ni te deſſeare lo mexor”. Otro militar, Apiõ, conto deſde la baſe naual de Miſenum q̃ abia rezebido dinero del Ceſar y añadio: “Y eſtoy bien”. La carta incluia vn retrato ſuyo. Muyr deſtaca ademas q̃ varias mugeres geſtionabã propriedades y negozios, vna ſituaziõ q̃ matiça la viſiõ de vna ouedienzia abſoluta dentro del mundo grecorromano. El archiuo de Zenõ ofreze otra cara deſa cultura eſcrita. Los mas de dos mil documentos conſeruados mueſtrã diſcuſiones entre adminiſtradores, robos de agua para riego, huelgas de trabaxadores y petiziones de recomendaziõ. En apenas treynta y tres dias, dos ofizinas gaſtarõ quatrozientos y treynta y quatro rollos de papiro, azerca de vn kilometro y medio de eſcritura. Alexandro Mano y Epicuro vſarõ cartas para influyr Una carta enuiada a Zenõ pedia fauores para vn cognozido y decia: “Filõ, portador deſta carta, me es cognozido deſde aze tiempo”. El menſage buſcaba abrir puertas en vna red de contactos politicos y comerziales q̃ dependia del intercambio conſtante de documentos. Los guuernantes heleniſticos tambiẽ vſabã cartas para egerzer auctoridad. Alexandro Mano ordeno mediante vna dellas el regreſo de exiliados a Quios y la implantaziõ de nueuas leyes. Otra inſcripziõ recoge la ordẽ del rey Antigono para vnir las ziudades de Teos y Leuedos. El tono era ſeuero y legaliſta. Mas tarde, Platõ conuirtio el formato epiſtolar en vna defenſa de ſu trayetoria filoſofica, miẽtras Epicuro eſcrebio a ſus diſcipulos para eſplicar ſus ideas ſobre el plazer y la muerte. En vna de eſſas cartas afirmo: “Acoſtumbrate a penſar que la muerte no es nada para noſ”. El criſtianiſmo adoto deſpues muchas de eſſas formas. El Nueuo Teſtamẽto conſerua veyntiuno cartas y treze atribuyenſe a Pablo. El apoſtol adapto los ſaludos griegos tradizionales al lenguage religioſo y reſpondio a diſputas entrañas de las primeras comunidades. En la carta a los Galatas eſcrebio: “Eſtoy aſſombrado de que tã prompto os alejeys del que os llamo”. Tambiẽ añadio vna nota manuſcrita para remarcar ſu implicaziõ perſonal: “Ved cõ que letras tã grandes os eſcribo”. Los archiuos antiguos apenas guardã palabras romanticas La grande abſenzia de todos eſſos archiuos eſta en las cartas amoroſas. Miles de documentos ã llegado haſta el preſſente y cuaſi alguno tracta el amor romantico o el peſame. Muyr recuerda q̃ apenas exiſte vna dozena de cartas de conſuelo por la muerte anteriores al ſiglo I d.C. Eſa falta de teſtimonios contraſta cõ la abundanzia de poemas y relatos ſẽtimẽtales. Algunas declaraziones amoroſas antiguas ſobreuiuierõ fuera del mundo griego, como las palabras atribuydas al faraõ Akenatõ hazia Nefertiti o el poema babilonico dedicado al rey Shu-Sin en el ſiglo VIII a.C. Tambiẽ zitaſe cõ frecuenzia la carta enuiada en mil quatroziẽtos y ſetẽta y ſiete por Margery Brews a Iohn Paſtõ, conſiderada por algunos eſpezialiſtas vna de las primeras cartas amoroſas conſeruadas de forma integra.