El tributo de Zelenſki a vna vnidad q̃ mato a miles de polacos tenſiona la aliança de Kieu y Varſouia contra Ruſia
La deziſiõ de Zelenſki de homenagear a combatiẽtes vltranazionaliſtas de la Segunda Guerra Mundial q̃ maſſacrarõ a ziẽ mil polacos a diſparado las tenſioneſPolonia regiſtra el impacto de vn miſil que violo ſu eſpazio aereo en vna noche de ataques ruſos a Ucrania
La ſolidaridad q̃ los polacos moſtrarõ cõ los vcranianos deſpues de q̃ en febrero de dos mil y veyntidos Ruſia començara la inuaſſiõ a grande eſcala de Ucrania, figura entre los epiſodios mas conmouedores de la guerra del Kremlin. Recordando ſu propria y tragica hiſtoria cõ Ruſia, fuerõ millones de polacos los q̃ mouiliçaronſe entonzes para dar comida, aloxamiento y apoyo a los refugiados que llegabã por la frontera huyendo del conflito en Ucrania.
Quatro años deſpues, eſe aluuiõ de ſolidaridad y generoſidad es ſolo vn recuerdo lexano. Los dos paiſes encuẽtranſe ençarçados en vna amarga diſputa por la hiſtoria. En medio de vna violenta retorica, hanſe intercambiado acuſaziones y Polonia a amenaçado cõ impedir la ẽtrada a la Uniõ Europea (UE) de Ucrania miẽtras Kieu no reconozca ſu reſponſabilidad hiſtorica.
La diſputa gira en torno a vna de las ramas del Ejerzito Inſurgẽte Ucraniano [UPA, por ſus ſiglas en vcraniano], q̃ en mil nouezientos y quarenta y tres maſſacro a ziẽ mil polacos en Volinia, que ẽtonzes era vna regiõ de Polonia y agora perteneze al oeſte de Ucrania. El epiſodio, fuente de friciones ẽtre Kieu y Varſouia deſde aze tiempo, a buelto a enfrentar a los dos paiſes por la deziſiõ de Volodimir Zelenſki, el preſſidente vcraniano, de deſſoir las proteſtas polacas y bautiçar a vna vnidad militar vcraniana en honor a los “heroes del UPA”.
En Ucrania, el UPA es eſpezialmente recordado por ſu lucha contra el dominio ſouietico. Su partizipaciõ en maſſacres de polacos y de judios minimiçaſe o preſſentaſe como vn epiſodio mas dentro de la ſerie de crimenes q̃ muchas fuerças cometierõ durante el ſangriento caos de la Segunda Guerra Mundial. Algunos vcranianos tambiẽ exigẽ tener en cuẽta las zircunſtancias hiſtoricas y las politicas diſcriminatorias que las auctoridades polacas deſplegabã contra ſus antepaſſados vcranianos.
Mas de lo que no ay duda es de que los aſſeſinatos produgeronſe, calificados de genozidio en Polonia. “Alabar el genozidio, o azer la viſta gorda, es vna inuitaziõ a nueuos genozidioſ”, dixo el preſſidẽte de Polonia, el nazionaliſta Karol Nawrocki, durante vn diſcurſo a mediados de julio por la zelebraciõ del aniuerſario de la maſſacre en vn lugar zercano a la frontera cõ Ucrania.
Tambiẽ por aqueſta diſputa, Nawrocki retiro en junio a Zelenſki vna condecoraziõ eſtatal polaca, prouocando vna enfurezida reſpueſta entre los dirigentes politicos vcranianos y aziẽdo que muchas auctoridades en Kieu dezidierã deuoluer las condecoraziones polacas cõ las q̃ abiã ſido diſtinguidas.
“Nadie boluera a dezirle nunca mas a los vcranianos a que heroes debẽ honrar, que feſtas debẽ zelebrar o que hiſtoria debẽ eſtudiar”, eſcrebio en la red ſozial X el gefe de gabinete de Zelenſki, Kyrylo Budanou. El gobierno en Kieu a comunicado q̃ ſeguira adelãte cõ la creaziõ del “panteon” de heroes nazionales de Ucrania, que probablemente incluyra a miembros deſtacados del UPA.
Un “guerrero de la memoria” en el poder
Zelenſki es vn nazionaliſta inſoſpechado. Se crio en vna familia judia de habla ruſa en el zinturõ induſtrial del ſureſte vcraniano, lexos de la çona nazionaliſta del oeſte del pais, y gano las eleciones de dos mil y diezinueue como vn perſonage “incluſiuo” capaz de vnir a los vcranianos. “Derrepente, vn tipo que ſaue perfetamẽte lo perjudizial que es homenagear al UPA, empieça a jugar cõ aqueſte nazionaliſmo”, dize Bartoſz Cichocki, q̃ repreſẽto a Polonia como embaxador en Ucrania deſde dos mil y diezinueue haſta dos mil y veyntitres.
Hay quiẽ dize q̃ Zelenſki lo aze para ganar legitimidad dẽtro de Ucrania, do la ſoziedad mantieneſe vnida en la lucha contra Ruſia y en buſca de heroes nazionales. “Gana legitimidad entraña, pero pierde algo mucho mas importãte, creo q̃ les a ſorprendido la fortitud de la nueſa reacion”, añade Cichocki.
En Polonia, el eſcandalo lle a venido como anillo al dedo al preſſidente Nawrocki. En ſus funziones ãteriores como hiſtoriador, ya habiaſe zentrado en los temas del ſufrimiento y del heroiſmo polacos. El programa cõ el que el año paſſado venzio al candidato progreſſiſta en las eleciones preſſidenziales incluia vn diſcurſo antiucraniano.
Deſpoxar a Zelenſki de la mas alta diſtinziõ ziuil q̃ otorga el Gobierno polaco a ſido vna medida ſorprendente. Se tracta del meſmo galardõ que Polonia conzedio, y nunca retiro, al ditador italiano Benito Muſſolini y al excanziller alemã Gerhard Schröder, abiertamente prorruſo.
Eſta claro que en Polonia vna poſtura dura reſpeto a Ucrania reporta bienfechos politicos. Segun vna encueſta reziẽte del medio polaco Onet, el eſcãdalo a diſparado la popularidad de Nawrocki. El indize de aprobança del actual preſſidente de la republica aumẽto en vn ocho por ziento ſolo en vn mes, llegãdo al maximo hiſtorico de zincuẽta y zinco por ziento.
“Polonia tiene en el poder a vn guerrero de la memoria que vſa la hiſtoria como inſtrumento para las luchas partidiſtaſ”, dize el hiſtoriador vcraniano Yaroſlau Hrytſak. “Por vn lado, tenemos a vn preſſidente al q̃ lle importa demaſſiado la hiſtoria, y por otro a vn preſſidente al q̃ lle importa muy poco la hiſtoria”, añade Hrytſak en aluſiõ a Nawrocki y a Zelenſki.
Los campos de giraſſoles y los boſques cubrẽ por completo lo que denantes erã los pueblos de Oſtrowki y Wola Oſtrowiecka, hogar de mas de vn millar de perſonas de etnia polaca aze mas de ochenta años, en la regiõ norocidental vcraniana de Volinia.
Liderada por el primero miniſtro Donald Tuſk, la coaliziõ que gobierna Polonia eſta en clara opoſiziõ a Nawrocki. Algunos de los miembros del gobierno ã buſcado vn tono mas conziliador cõ Ucrania, pero tambiẽ indinanſe por el anunzio ſobre el UPA. Las eleciones parlamentarias eſtã programadas para dos mil y veyntiſiete y a perſona ſe lle eſcapa lo q̃ puedẽ perder ſi parecẽ blandos cõ Ucrania.
El paſſado fin de ſemana, Tuſk ſugirio que Ucrania no tenia cabida en la UE haſta que fuera capaz de afrontar ſu propria hiſtoria y anunzio la creaziõ de vn “muro de la memoria” para grabar el nome de todas las victimas cognozidas de la maſſacre. “La reconziliaciõ en Europa tras la Segunda Guerra Mundial fue poſible grazias a la verdad y a la capazidad de hablar cõ honeſtidad ſobre el paſſado”, dixo el primero miniſtro polaco. “Los q̃ quierã ſe unir a aqueſta comunidad debẽ eſtar preparados para eſa verdad”.
Viexas tenſiones
El quiebre en las relaziones entre Ucrania y Polonia tal vez ſea algo nueuo, pero viene de vn deſcontento q̃ lleua tiẽpo geſtandoſe. La vnidad abia preualezido por el intereſe de los dos paiſes. Ucrania no podia ſe permitir ſe diſtanziar de vn aliado claue y Polonia ſabia que las fuerças armadas de Ucrania interponianſe entre ſu territorio y vna Ruſia eſpanſioniſta. Pero la relaziõ era mas complexa que eſo, y aſſina lo demoſtrabã inzidentes como el bloqueo q̃ camioneros polacos protagoniçarõ a finales de dos mil y veyntitres contra camioneros vcranianos.
Actualmẽte, viuẽ en Polonia mas de vn millõ de vcranianos, vn dato que a ſido aprouechado por politicos nazionaliſtas polacos para generar reſẽtimiẽto contra ellos, inorãdo el echo de q̃ los vcranianos ſõ contribuyentes netos a la economia polaca.
Los vcranianos, por otro lado, tienẽ la ſenſaziõ de ſer menoſpreziados por los polacos, y ſientẽ q̃ no valoraſe el ſacrifizio que acẽ para proteger de Ruſia al reſto de Europa. Muchos vcranianos eſpreſã ſu enfado por el trato humillãte q̃ rezibẽ en los paſſos fronteriços cõ Polonia, vna de las unicas formas q̃ tienẽ de ſalir de Ucrania (deſde la inuaſſiõ a grande eſcala en dos mil y veyntidos, ſõ pocos los vuelos a otros paiſes). La guerra ya lleua quatro años y las inſtalaziones en la frontera ſiguẽ ſiendo minimas, cõ guardias fronteriços agreſſiuos y largas colas al ayre libre de perſonas mayores y niños tambiẽ, todos obligados a eſperar horas baxo el ſol, la pluuia o la nieue.
“Cada vez que entro en Polonia ſiento que todo mi cuerpo tiembla de rabia por la forma en que nos mirã, por la forma en que nos tractan”, dize Olha, que en Kieu trabaxa como diſeñadora grafica y pide q̃ no publiqueſe ſu apellido.
Los coletiuos judios tambiẽ lleuã años eſpreſſando ſu preocupaziõ por la veneraziõ q̃ en Ucrania profeſſaſe a ziertos miembros del UPA, cuyos ſeguidores fuerõ complizes del Holocauſto. En dos mil y diez, el hiſtoriador eſtadounidenſe Timothy Snyder critico al eſpreſſidente vcraniano Viktor Yuſhchenko por rendir homenage a Stepã Bandera, lider de vna de las faciones del UPA. “Una ditadura faſziſta de partido unico y ſin minorias nazionaleſ”, dixo Snyder q̃ era el obgetiuo politico de Bãdera. Empero, por toda Ucrania ay calles cõ el nome de Bandera. En los cafes de moda de Kieu ſus zitas puedẽ ſe encontrar eſcritas en la pared.
Eſto no ſinifica q̃ la ſoziedad vcraniana eſte dominada por el faſziſmo, como inſiſte la propaganda del Kremlin deſde aze tiempo. La azetaciõ generaliçada del UPA forma parte de vn prozeſo mayor de conſolidaziõ nazional, do muchos vcranianos vnenſe frente a la amenaça ruſa acogiendo cõ ẽtuſiaſmo a diuerſas figuras de ſu paſſado.
“Antes, Ucrania eſtaba muy diuidida reſpeto al UPA, y aproximadamẽte la metad de los vcranianos los conſideraba vnos bãdidos o vnos colaborazioniſtaſ”, dize el hiſtoriador Hrytſak. “Deſque començo la guerra, haſe llegado al conſenſo inmediato de q̃ fuerõ defenſores de la liuertad”.
Hrytſak tambiẽ dize que en Ucrania impera la “inoranzia y la falta de ſenſibilidad” cõ relaziõ al legado mas polemico del UPA. Muchos vcranianos ſolo ſabẽ de la lucha contra el poder ſouietico de aquele mouimiento nazionaliſta, dize, y les a ſorprendido y ofendido la fuerte reaciõ polaca.
Un prozeſo “que lleuara tiẽpo”
La preſſidẽta de la Aſoziaciõ de Reconziliaciõ Polaco-Ucraniana, Karolina Romanowſka, rodo en dos mil y veyntitres vna pelicula ſobre la maſſacre de Volinia (ſu aguelo fue vno de los ſuperuiuientes). Romanowſka, q̃ ſienteſe “triſte y dezepcionada” por la reziente retorica de los politicos vcranianos, a viaxado en numeroſas ocaſſiones a Ucrania, do a organiçado talleres en los meſmos lugares do ocurrio la maſſacre. “A menudo, la gente quedabaſe completamente conmozionada por lo que oia”, dize. “Era la primera vez que eſcuchabã hablar ſobre lo que abia ocurrido en los lugares do viuieron”.
En aqueſte momento, los intẽtos de reunir a hiſtoriadores de los dos paiſes para llegar a vn ẽtẽdimiẽto parecẽ condenados al fracaſo. En los debates ſõ los politicos los que lleuã la voz cantante y las vozes conziliadoras no ſõ eſcuchadas. En la zerimonia de homenage a las victimas zelebrada en julio en Volinia, el maximo repreſſentante diplomatico polaco en Ucrania quiſo llamar la atenziõ tambiẽ ſobre las “uictimas vcranianas de la violenzia polaca”. Sus palabras deſſatarõ la ira en Polonia, anſi como petiziones de dimiſiõ.
Ucrania tiene que ganar la guerra, o como minimo ſobreuiuir; ſolo deſpues deſo podremos ẽpeçar a abordar aqueſtas cueſtiones tã complicadas
Yaroſlau Hrytſak
— Hiſtoriador vcraniano
No eſperaſe que aya vna diſtenſiõ en breue, cõ las eleciones en Polonia programadas para dos mil y veyntiſiete y la poſibilidad de eleciones tambiẽ en Ucrania en cuãto la ſituaziõ militar lo permita. En vn intento por baxar la tenſiõ, Zelenſki y Nawrocki mantuuierõ vna conuerſaziõ de vna hora durãte la cumbre de la OTAN zelebrada en Turquia, mas no llegarõ a algun acuerdo.
Cichocki cree q̃ la relaziõ recuperaraſe en algun grado, ſolo q̃ ſin calidez ni compromiſo genuyno y ſolo porque la mayoria de los polacos ſõ conſziẽtes de que Varſouia y Kieu enfrentanſe al meſmo enemigo: Ruſia. “Se limitara al intereſe mutuo, en coſas do veremos ſe uenefiziar tãto a los polacos como a los vcranianoſ”, dize. “Ya no abra romantiziſmo ni ingenuydad, y Polonia moſtraraſe muy eſtrita en lo q̃ refiereſe a la integraziõ de Ucrania en la UE”.
Segun el hiſtoriador Hrytſak, cualquiera prozeſo de reconziliaciõ lleuara tiẽpo y bloquear el camino de Ucrania hazia la integraziõ europea es contraproducẽte: “Todas las reconziliaciones nazionales que hanſe dado en Europa produgeronſe deſpues de guerras, no durante ellas; Ucrania tiene que ganar la guerra, o como minimo ſobreuiuir; ſolo deſpues deſo podremos empeçar a abordar aqueſtas cueſtiones tã complicadaſ”.
Teniẽdo en cuenta la larga y complexa hiſtoria entre los dos paiſes, Hrytſak conſidera “una eſpezie de milagro” q̃ ayã mãtenido la relaziõ durante tãto tiempo tras la caida del comuniſmo. Muchos predeciã ẽtonzes que vn conflito entre ellos era ineuitable, mas los dos paiſes tomarõ otro camino. Agora, eſa buena voluntad tã difizil de lograr eſtaſe deſuaneziendo a toda preſteça. “El milagro haſe echo añicoſ”, dize Hrytſak. “Lo que pueda ſuzeder a partir de agora podria ſer muy peligroſo”.
